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La opinión de
Antonio Sánchez-Migallón

Dragon Ball Super - ¿Akira Toriyama ha perdido su magia?

Akira Toriyama

Hoy es el Día del Libro, así que no podíamos escoger mejor ocasión para hablar de Akira Toriyama, uno de los mangakas más influyentes de la historia. El padre de obras como Dr. Slump o Dragon Ball, sus grandes diamantes en bruto, siempre ha recibido grandes halagos con caudalosos ríos de tinta, pero puede que no sea oro todo lo que reluce, o al menos, en los últimos tiempos. Hoy estoy aquí para dar caña a Akira Toriyama.

La repercusión mundial de Akira Toriyama, ¿merecida? 

No soy la persona más indicada para afirmar si la repercusión mundial de Akira Toriyama es merecida o no, creo que todos conocemos de sobra esa respuesta, sobre todo teniendo en cuenta el eco ensordecedor que sigue generando cualquiera de sus diseños o declaraciones.

Pocos nombres en el mundo albergan una influencia tan grande como el de este maestro del manga, un artista que ha vivido de una obra que finalizó hace más de 30 años, y eso solo está a la altura de un genio, guste más o guste menos. 

Akira Toriyama

Que sí, que Akira Toriyama no solo ha dibujado Dragon Ball, que también tenemos Dr. Slump, Kajika, Cowa, Nekomajin, Sandland,  Wonder Island, Dragon Boy... Que sí, que Akira Toriyama no solo ha dibujado manga, si no también diseños de personajes para juegazos como Chrono Trigger o Dragon Quest. Que sí, que Akira Toriyama ha llegado incluso a realizar diseños automovilísticos para ulteriormente materializarse en coches reales. Pero seamos claros, lo que ha llevado a este artista al mayor éxito de su vida es Son Goku, y con toda la razón del mundo. Aunque...

Akira Toriyama

¿Se está estirando demasiado el chicle de Dragon Ball con su labor? ¿Realmente es positivo para su imagen publicar sus nuevos diseños? ¿Su estilo ha entrado en decadencia o simplemente es una evolución (o involución) natural de su arte? ¿Las comparaciones con el pasado siempre serán odiosas? ¿Qué opìnará su amigo Jackie Chan al respecto?

Sin pelos en la lengua, me dispongo a tratar todas y cada una de estas cuestiones (y que quede entre nosotros, espero seguir trabajando en el medio mañana).

La exagerada simplificación de un estilo 

No os voy a engañar y además voy a ser muy simple con mi sentencia: a mí los diseños actuales de Akira Toriyama para con Dragon Ball no me gustan. Me podréis decir que ahora su estilo es más refinado, directo e incluso desenfadado que antaño, pero no puedo con su simpleza, la deformación anatómica (algo que ya se empezaba a observar en los últimos coletazos de su saga de Boo) y su carencia de fuerza. 

Saiyana

Justo en la imagen superior podéis ver el último diseño de Akira Toriyama publicado hasta la fecha, la nueva mujer saiyana que debutará en Dragon Ball Super próximamente. Pues bien, he llegado a leer incluso en la red que este modelo no ha sido dibujado por él, si no por "uno de sus ayudantes".

No os quebréis mucho la cabeza, esa saiyana es puro Akira Toriyama de 2017. Y claro, a mí me vienen a la mente diseños como el de más abajo de Vegeta, donde el maestro empezaba a deslumbrar al planeta con su potencial, y se me cae el alma a los pies.

Akira Toriyama

Muchos también sacáis a relucir el tema de sus diseños para Dragon Quest, que están "más currados" que los que hace para Dragon Ball Super (no os falta razón, os lo compro, sobre todo en el campo del detalle), pero también distan de aquel Akira Toriyama que a principios de los 90 alcanzó, en mi opinión, su culmen como artista gráfico, anatómico y crudo. Sus diseños impactaban e imponían, los actuales simplemente... Están.

Los tiempos cambian, las exigencias varían, el pulso degenera... ¿Pero sabéis lo que permanece inmutable en Akira Toriyama? Su plantilla artística. O si no, echad un vistazo a su próximo diseño para el protagonista de Dragon Quest XI. ¿A quién se parece? Y esto nos lleva al ámbito de la originalidad, pues aunque parece claro que el maestro se ha estancado, sí ha conseguido algo propio de los fenómenos del arte: un sello propio, una pincelada que delata la autoría, algo al alcance de muy pocos artistas.

Dragon Quest Akira Toriyama

¿Por qué una de cal y otra de arena? 

Focalizándonos en trabajos más serios, como la creación de un nuevo manga, vamos a tomar como referencia Jaco: El patrullero galáctico, la última obra de Akira Toriyama. Personalmente me gusta, el trato de los escenarios es exquisito (punto para el maestro) y es una lectura muy entretenida que incluso alberga profundos mensajes, además que al tratarse de la precuela de Dragon Ball ya tiene el éxito asegurado. 

Akira Toriyama

Sin embargo, las páginas extras contienen una pequeña historia, Dragon Ball Minus, la cual reescribe la historia de Bardock y la partida de Goku hacia la Tierra, incluyéndose la aparición de Gine, madre de nuestro saiyano, por primera vez en la historia. Sí, todo un acontecimiento, pero nada puede hacer con el especial que disfrutamos en los 90: El último combate.  

Akira Toriyama

Y volvemos al estilo. Vamos a comparar el Bardock de Akira Toriyama de 1991 con el más reciente dibujado por el mangaka, en 2014. No sé con cuál os quedaréis vosotros, pero yo me lanzo cuesta abajo y sin frenos a por el de la izquierda, no solo por poderío físico si no por impacto visual. 

Akira Toriyama

Sin embargo, este travieso genio puede llegar al lector cuando quiere (y ese es el problema, CUANDO QUIERE). O si no, mirad  las siguientes dos viñetas también sacadas (y no es broma) de Dragon Ball Minus.

Por un lado tenemos a Bardock y Gine contemplando la marcha de su hijo Son Goku catapultado al oscuro espacio (me flipa cantidad la escena). Por otro lado, también nos regala una viñeta con Son Goku bebé mirando en shock a sus padres, justo antes de despegar. Estas escenas sí me llegan, estos diseños sí me cuadran, pero el maestro apenas nos los regala. 

Akira Toriyama
Akira Toriyama

¿Es Toyotaro el discípulo adecuado?

Pasó el tiempo, la franquicia más famosa de Akira Toriyama se resistió a morir, y entonces llegó Dragon Ball Super con una sorpresa: el discípulo de Akira Toriyama bien conocido por todos, el joven Toyotaro. Los halagos para este artista a lo largo y ancho de la red son vox populi, pues los fans lo ensalzan cual mesías salvador, dado que ni el anime ni Akira Toriyama cumplen con la calidad que demanda el público. Y esto es así, no acabo de descubrir la panacea.

Pero también es cierto, y de esto se habla poco, que Toyotaro bebe en demasía de los antiguos trabajos de Akira Toriyama, hasta el punto de calcar escenas en su manga. Puede que se traten de guiños totalmente intencionados para los aficionados más veteranos de la obra, pero también podemos estar ante una falta de ideas alarmante, que no auguraría un buen futuro para la franquicia el día que Akira Toriyama ya no esté. La siguiente escena de Toyotaro (Zamasu) y Akira Toriyama (Cell) habla por sí sola:

Zamasu y Cell
Zamasu y Cell

Pero es que voy a ir más allá, y voy a recordar (bien lo merece) que en términos oficiales, Naho Ooishi fue la primera discípula de Akira Toriyama en salir a escena.

De sus manos nacieron el manga de El episodio de Bardock (tenéis una imagen justo abajo para que veáis la calidad) y el del especial Goku y sus amigos regresan, y a diferencia del vanagloriado Toyotaro, esta artista no copia escenas de Akira Toriyama en su obra (a excepción de su Dragon Ball SD, que es una parodia del manga original y sí vemos escenas calcadas superdeformed, pero porque esa es la finalidad).

¿Por qué nadie destaca su trabajo? Me niego a que nos olvidemos de ella.

Naho Ooishi

En conclusión, Akira Toriyama es un genio del manga, un artista que ha marcado una época y que pasará a la historia. Su influencia es muy poderosa y su obra más importante ha sellado el camino vital de muchos de sus lectores, de todos nosotros.

Sin embargo, su estilo ha perdido fuerza, el impacto ha quedado condenado al ostracismo y su abanderado discípulo viene pisando fuerte, aunque solo el tiempo dirá si es una buena opción o una copia insípida de una obra que fue y puede que ya no sea. ¡Kai, Kai

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