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La opinión de
Alberto Lloret

E3 2014: el E3 de la marmota

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Que queréis que os diga. Soy el primero que me muero de ganas por ver las nuevas imágenes de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, en descubrir si realmente Uncharted 4 -o como diablos se acabe llamando- va a ser el nuevo paradigma del juego en consola y comprobar hasta qué punto las compañías son capaces de sorprenderme con nuevos títulos y sorpresas. Pero, al mismo tiempo, una sensación agridulce tirando a amarga empieza a bajarme por el gaznate. Llamadme agorero si queréis.

Y es que hace escasos minutos se acaba de sumar otra víctima a los caidos en 2014. Sí, el Caballero Oscuro y su última aventura, Batman Arkham City, se ha unido a la ya larga y honorable lista compuesta por The Witcher 3, The Division, Quantum Break o The Order 1886 por mencionar algunos ilustres, sin olvidar que ni siquiera el hardware tampoco se salva de los retrasos, como atestigua el patinazo del Steam Controller o la propia Nintendo, que a pesar de estar trabajando ya en algo nuevo, no lo enseñará en Los Angeles. Vamos, que al final, 2014 no va a pintar tan bien como nos habían hecho creer. O al menos, no tan bien como yo me las prometía.

Muchos de estos juegos ya se vieron en el E3 del año pasado y la gran mayoría va a acudir a la cita de 2014. Y es por esta razón por la que la edición de este año, puede acabar convirtiéndose en “el E3 de la marmota”, algo parecido a lo que sucedía en mi mi queridísima película “Atrapado en el tiempo”. Un continuo déja vù de la edición de 2014, en la que nombres ya conocidos vuelvan a resonar como si fueran nuevos. Un E3 en el que lo “viejo”, aunque aún no esté a la venta, ocupe tanto espacio como lo “nuevo”.

Pero tampoco nos engañamos, porque lo “nuevo”, en muchos casos tampoco es tal. En apenas un día y medio de lo que llevamos de semana, ya se han desvelado unos cuantos juegos nuevos que veremos en el E3, desde el nuevo Mortal Kombat X a dos nuevos desarrollos de Crytek, con Homefront The Revolution a la cabeza. Ya habló de los anuncios pre-e3 mi compañero Daniel Acal hace unos días, un fenómeno que solo busca el minuto de gloria del momento para evitar ser eclipsados durante la propia feria. Un fenómeno que por desgracia cada vez va a más. A un escenario aún peor de lo previsto.

Entre filtraciones reales, forzadas, guerra de guerrillas, rumores y contrarumores para minimizar el efecto del rival, llegamos a una feria completamente descafeinada, sin sorpresas, en lo que incluso lo nuevo sabe ya a viejo. Sírva como ejemplo EA, a la que teóricamente se le ha “escapado”, si es que el termino es apropiado, Battlefield Hardline, su shooter “polis vs cacos” para estas navidades. Cuando lo enseñen en un conferencia… ¿tendrá sentido dedicarle mucho tiempo, después de varios vídeos internos y de la beta?. Yo al menos pienso que no.

Sé que la semana que viene voy a volver a ver nuevos vídeos de The Witcher 3, más imágenes de The Division, algún anuncio con The Order 1886… y me sentiré como si volviera a 2013, a la feria del año pasado, Que de nuevo me van a dar una fecha de lanzamiento para todos esos títulos, que de nuevo soñaré con ese día y que, una vez más, nadie me garantizará que no se vuelvan a retrasar. Que los volveré a ver en el E3 de 2015 para seguir engordando esta pesadilla.

Insisto, llamadme agorero si queréis, pero llegados a este punto, el E3 empieza a carecer de todo sentido. Con la actual política de las compañías entre todos la mataron, y el E3 solito se murió. ¿Qué sentido tiene recorrer miles de kilómetros si antes de hacer el propio viaje casi todo el pescado está vendido? ¿Para qué preparar un evento para presentar nuevos juegos a miles de kilómetros si gracias a Internet ya los han anunciado antes? Por no hablar de las ventajas que supondría organizar un macro evento online al estilo Nintendo Direct y ahorrar así las molestias y costes a todo el mundo…

Quizá, y solo quizá, las propias compañías deberían replantearse su política de comunicación. No desvelar nada antes de la feria. O presentar solo lo más gordo y guardarse los títulos menores para cualquier otro día del año. Son conscientes de que todo el mundo las está mirando y que es una oportunidad de oro para mostrar sus mejores cartas. Pero, qué queréis que os diga. Recuerdo con muchísimo más cariño las ediciones del E3 del siglo pasado. Suena antiguo, ¿verdad?

Pues mis razones tengo. Antes, en mis tiempos de lector, uno llegaba “virgen” a la feria, sin saber apenas nada… y el bofetón informativo que daban las revistas era tal que necesitabas leer y releer y mirar y remirar para poder retenerlo todo. Es más: los ejemplares que con más cariño guardo y los que están más manoseados son aquellos en los que aparece la cobertura del E3, tanto de Hobby Consolas como la desaparecida SuperJuegos. En sus páginas ya estaba latente el fenómeno del E3 marmota, con juegos que saltaban de una edición a otra… pero eso es ya otra historia.

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