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La opinión de
David Martínez

Un género con futuro

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Mi compañero Rubén, de Nintendo Acción, y yo, hemos comentado unas cuantas veces qué genero ha marcado la vida de cada consola. No es sólo buscar cuáles han sido los mejores juegos de la máquina en cuestión; también hay que tener en cuenta las ventas de esos títulos y su impacto en general. En pocas palabras “el género de moda”.

NES y Master System se convirtieron en leyenda a golpe de PLATAFORMAS. Nuestros queridos Mario y Sonic tuvieron que abrirse paso, a codazos, en un horizonte lleno de personajes graciosetes que recogían fruta, monedas o joyas, y que acababan con sus enemigos de un salto. Muchos de ellos han perdurado, desde Megaman a los personajes Disney, y otros se han perdido, como Psycho Fox o Wonderboy.

 

Las consolas de 16 bits se dejaron arrastrar por el torbellino de las mascotas, cada vez más estrambóticas. Las lista de ejemplos es interminable (Chameleon Kid, Whirlo, Cool Spot, Earthworm Jim...) y todos ellos sucumbieron ante los grandes juegos de LUCHA. Gracias a los avances tecnológicos y al apogeo de las recreativas, los saltos dejaron de interesar a los jugones, a menos que fuesen acompañados de una buena patada. Seguro que no hace falta recordar la escalada de títulos, megas y versiones que marcó a usuarios de Super Nintendo y Megadrive, por no hablar del catálogo de Neo Geo, casi monotemático.

Las 3D cambiaron nuestra forma de jugar, y le dieron un nuevo significado a la exploración. De ahí que PlayStation, Saturn y N64 aún sean recordadas por sus grandes AVENTURAS. En esta generación se produjo el nacimiento de franquicias que aún perduran como Metal Gear, Tomb Raider o Resident Evil, por no hablar de la consagración de  una saga legendaria, como fue Ocarina Of Time.

 

Los avances técnicos se tradujeron en una mayor complejidad del desarrollo. Poco a poco los juegos de plataformas incorporaron elementos de aventura, y se convirtió en práctica común la mejora de los personajes a través de la experiencia, como en el rol. El ejemplo máximo de este intercambio de elementos es el SANDBOX. Además de la exploración libre, conducción y enfrentamientos (cuerpo a cuerpo y con armas de fuego) este género permite cierta personalización del protagonista. A la sombra de GTA III, Vice City y San Andreas, se lanzaron otros muchos títulos: Gun, Mercenaries, Scarface, El Padrino, Spider-Man y el incalificable intento patrio: Torrente 3.

La generación actual, la de los records de ventas y los juegos en alta definición, ha supuesto el apogeo de los SHOOTER en primera persona. El juego online y el espectacular nivel visual son culpables de que Call of Duty, Halo Reach, Killzone o Battlefield se hayan instalado de forma permanente en las listas de juegos más vendidos,

 

Pero lo más interesante de mi reflexión, que se ha hecho un poco larga, es adivinar cuál será el género que arrase en las próximas consolas. Apuesto por el ROL. Durante los últimos años hemos visto una evolución de estos juegos hacia el público mayoritario. Se han abandonado las tablas y los combates por turnos en favor de un estilo más dinámico (apto para todos los públicos). Las compañías apuestan, cada vez más, por  historias originales, de esas que nos dejan marcados, y personajes reconocibles, a los que acompañamos en varias entregas. Los casos de Fallout, Elder´s Scroll y Mass Effect son paradigmáticos de este cambio. Y a medida que pasa el tiempo, las ventas y las expectativas de los usuarios también van creciendo. En PC, además, han demostrado su rentabilidad. ¿Estrenaremos nuestras Xbox 720 o PS4 con un World of Starcraft? Yo me apunto.

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