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La opinión de
Sonia Herranz

God of War 4: ¿Ascensión al Olimpo o descenso al Tártaro?

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God of War 4 va a tener multijugador. Guau. Hurra. Chachi. ¿Se me nota mucho la falta de entusiasmo? Yo que quería disimular…

Con lo blandita que yo soy (ya sabéis, puzzles, plataformas, aventuras y esas cosas), tengo que reconocer que la sobredosis de hemoglobina de God of War me pone las pilas. Me encanta masacrar criaturas del averno y fustigarlas con mis espadas (aunque a veces tenga hasta que cerrar los ojos para que no me los saquen…) Me gusta God of War y no penséis que me sumo a ninguna moda, que ya uno de mis primeros post estuvo dedicado al fantasma de Esparta…

Creo que, junto a los Uncharted, son los juegos que últimamente más me han hecho disfrutar: adrenalina pura. Desconexión neuronal a costa de ritmo trepidante. Emoción y sorpresas. Y ya no me sorprendo tanto como gustaría. Y encima, bien hechos.

Pues eso, que la noticia del multijugador de God of War, que tan contentos pone a muchos, a mí me obliga a apretar los dientes. Me chirrían. Hasta me sangran las encías (¿estamos gores o no?)

Ya sé que me anticipo y que no debería, pero es que me huele tan mal… Me apesta.

No es nuevo que a mí lo de jugar online no me va. No sé si es miedo a que me masacren, pena por masacrar a los demás, poco espíritu competitivo o, simplemente, que me gusta jugar con amigos que sé que existen en mi mismo plano de realidad. El caso es que no me gusta jugar online. Y normalmente, como persona indulgente que soy, no me molesta que los juegos tengan multijugador, que seré vieja pero no retrógrada… O, por lo menos, no me molestaba.

De un tiempo a esta parte no sólo me molesta. Es que hasta me toca las narices. Mucho.

El multijugador se ha convertido en la excusa perfecta para vendernos juegos que parecen hechos por entregas. Partes de un serial que se completan año a año ¿Cómo que 6 horas de historia? No pasa nada, te queda en online… ¡Para quién lo quiera, leñe!

A lo mejor en un Call of Duty, Battlefield o Killzone tiene sentido: son juegos de guerra y mejor oponentes humanos, que rivales con una inteligencia artificial muy… artificial. Puede que así sean más divertidos, que no lo dudo. Pero, ¿en una aventura?

A mí me gusta seguir la trama (y eso que como me dejen me salto tós los vídeos, ansiosa que soy), cambiar de escenario, descubrir nuevos retos, buscar un cofre allí y un tesoro allá, aprender nivel a nivel cómo sacarle más jugo a mi personaje y comprobar que los bichos que la principio me parecían duros de roer de pronto no son más que incómodas moscas zumbonas… Me gustan que mis objetivos cambien a la que avanzo, me gusta explorar el escenario a mi bola...

Vale, me vais a decir que una cosa no quita la otra… Pero es que no es verdad. ¿Cuál ha sido el Uncharted más corto de todos? El del multijugador más completito, con todos los colores. Que tiene bemoles que sea más largo el Uncharted de PS Vita que el último de PS3. (Por cierto, lo disfruté casi más, porque me duró más y tenía más tesoros y secretos todavía).

¿Desde cuándo las guerras sólo duran 6 horas? Desde que el multijugador se ha vuelto lo más importante. ¿Quieren hacer lo mismo con God of War?

Sinceramente, me da igual que pueda jugar como el héroe Pepito protegido por el mismísimo Zeus. Yo quiero que Kratos descargue su furia (original, ¿eh?) hasta que se me despellejen los pulgares y se me calienten los motores del Dual Shock. Y quiero que la experiencia me dure más de dos sentadas. ¿Es mucho pedir?

Que digo yo. Si lo que importa es el multijugador de las narices, ¿porqué no me venden en juego pelao y mondao por 40 Eypos? El quiera lanzarse a las arenas virtuales que se descargue el multijugador a parte. ¿No era para eso la maravilla de las actualizaciones y el contenido descargable?

Porque además, luego seguro que vienen los DLC con nuevos escenarios, nuevos personajes, nuevas armas, nuevas magias. Todo para el multijugador, claro. De 1,99 a 14,99 (por cierto, lo del céntimo…). Con packs Premium, sueltos, a precio de amigo y con coste final de enemigo. Urdido por el mismísimo Hades en su trono de almas atormentadas.

Echo de menos los tiempos en los que un juego era un juego. Se empezaba y se acababa en si mismo, en un anillo perfecto en el que no entraban en liza posibles parches, posibles DLC ni más jugadores que los que compartían contigo el sofá, a veces sólo para darte ideas y otras veces tomarte el relevo, arrancándote sin piedad el mando sudado de las manos. Echo de menos cuando para cambiarte el color del traje sólo tenías que ganar al malo y no soltar un par de monedas en la hucha virtual. Echo de menos cuando los juegos duraban más, sin excusitas de multijugador de por medio...

Echo de menos cuando Katros era Kratos y yo jugaba a “God of War a secas”.

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