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La opinión de
Javier Abad

Hablemos de sexo (pero no en los videojuegos)

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El E3 2012 nos ha traído de vuelta una vieja polémica: la siempre peliaguda relación entre sexo y videojuegos. Esta vez la mecha la han encendido este tráiler de Hitman Absolution, protagonizado por unas “monjitas” que son cualquier cosa menos inocentes, y una supuesta escena de violación que aparece en este otro tráiler de Tomb Raider (minuto 2:22). A mí este debate me resulta un poco cansino, pero voy a entrar al trapo porque me parece relevante lo mal que han manejado el asunto sus responsables.

Comenzando por Hitman Absolution, me huele que ha habido un alto componente de provocación en la estrategia de IO Interactive. De antemano debo decir que el vídeo me encanta (el titular de la noticia calificándolo de genial es mío), pero no creo que haga falta ser muy avispado para sospechar que algún revuelo se va a montar si te marcas un vídeo en el que unas monjas despampanantes se lían a pegar tiros mientras se quedan en traje de látex.

Por eso suenan tan poco creíbles las disculpas a posteriori de Tore Blystad, el director del juego, diciendo que no tenían intención de provocar. ¡Será cachondo! Si la idea era conseguir cobertura en los medios, objetivo cumplido. ¿Pero a costa de qué? Pues de darle carnaza a los que aprovechan cualquier oportunidad para atacar a los videojuegos. Vamos, que ya que estamos metidos en tiroteos, nos disparamos en el pie. Y lo más paradójico es que tanto balazo en los vídeos ha despertado dudas entre los fans de la saga, obligando al productor a salir a la palestra para recordar que Hitman no es un juego de acción, y que el Agente 47 se mantendrá fiel a su estilo más “sigiloso” de entregas anteriores.

El caso de Tomb Raider es distinto. Sí, en el vídeo aparece un tipo que intenta propasarse con Lara, pero creo que ya somos todos mayorcitos como para escandalizarnos por ello. La diferencia es que Crystal Dynamics no intenta usar el sexo como reclamo, sino que incluye la escena dentro de un contexto argumental que, aunque suene fatal decirlo, la justifica: Lara enfrentándose a una situación límite que todos hemos visto antes en películas, libros, etc.

Además, parece que se trata de una secuencia en la que no intervenimos, sino que nos limitamos a ser espectadores. ¿Qué ocurre? Que esto es un videojuego, y en cuanto surgieron las primeras voces gritando “¡violación en el nuevo Tomb Raider!”, sus creadores recularon asustados negándolo todo en vez de dar un paso adelante y reivindicar su derecho a incluir algo así en un guión para adultos sin que nadie se rasgue las vestiduras por ello.

Está claro que, cuando se trata de sexo, los videojuegos se siguen exponiendo a un nivel de crítica mucho más alto que los demás medios de entretenimiento. ¿Como superarlo? Abordando el tema de forma responsable en vez de frivolizar con él. Solo si la propia industria comienza a tratarlo como algo normal, los demás dejarán de alzar la voz cada vez que surjan casos así.

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