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La opinión de
Sonia Herranz

Un homenaje a los 25 años de Mega Drive

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En 1988 yo tenías una NES y jugaba a Zelda, Castlevania, Mario, Battle of Olympus… Pero ese año, y tal día cómo hoy, SEGA lazó una consola de nueva generación que dejaba en pañales cualquier cosa que yo hubiera jugado hasta entonces en mi NES. Mega Drive se ponía a la venta en Japón en 29 de octubre de 1988. Dos años más tarde llegaría a Europa (eso de los lanzamientos globales no se estilaba hace 25 años), concretamente el 30 de noviembre de 1990. En agosto del 89 se lanzó en Estados Unidos, aunque allí se la conoció como SEGA Genesis. ¿La razón? Problemas legales con el registro del nombre. Y no me meto en cómo se llamó en otros territorios, porque nos podríamos liar. Por ejemplo, en Corea del Sur se llamó Super Gam*Boy

Yo tengo que reconocer que no tuve una Mega Drive hasta al menos dos años o tres años después. Era nintendera de pro y tras la NES mi salto lógico a los 16 bits llegó con Super Nintendo, acompañada de Super Mario World y Street Fighter II. Por cierto, la tengo en el trastero con su caja original, empaquetadita con mucho cariño. Pero Mega Drive no tardó en caer, porque había juegos que no podía disfrutar de otro modo. Fliparéis si os digo con cuál estuve más enganchada una buena temporada: Dune II Battle for Arrakis. Sí, un juego estrategia en tiempo real… Qué cosas. En fin, volviendo al hilo…

Cuando SEGA lanzó Mega Drive lo hizo por una razón de supervivencia. Su consola de 8 bits, competidora directa de NES, no funcionaba tan bien como esperaban. Master System se vendía con soltura en Europa, pero había perdido la batalla en Japón y Estados Unidos, donde Nintendo acaparaba más del 90% del mercado. La reacción era lógica y el proyecto ambicioso: crear una consola equiparable a los ordenadores de 16 bits de la época (Commodore Amiga y Atari ST) y en la que fuera fácil trasladar los éxitos de los recreativos de SEGA, personalizados en la Placa System 16. Lo que facilitó que llegarán a nuestros hogares juegos como Shinobi, Golden Axe o Altered Beast. Ahí es ná. En este especial podéis ver los mejores juegos de la historia de Mega Drive, así que no me voy a entretener…

El cerebro responsable de esta inteligente maniobra, que a la postre forzó a Nintendo a lanzar su Cerebro de la Bestia, fue Hayao Nakayama y hay que reconocer que le funcionó muy bien, porque Mega Drive dominó el mercado estadounidense del 1991 a 1994, recuperando el terreno perdido con Master System y poniendo a Nintendo en apuros. Aunque la Gran N terminó remontando y al final se coronó como ganadora de la generación de los 16 bits. Eso sí, si me permitís una opinión personal, fue casi más por los deméritos de SEGA que por los méritos de Nintendo, y es que SEGA, con la ambición de mejorar tecnológicamente, intentó innovar con más buena voluntad que buenas ideas.

Así, el diciembre de 1991 SEGA pone a la venta en Japón el SEGA CD, que se llamaría

MEGA-CD en Europa cuando se lanzó en 1993. Por un lado trataba de ser una respuesta a PC Engine (Turbografx para los de acá), que le comía terreno en Japón por su unidad de CD, un apósito que aumentaba la calidad del audio y reducía los costes al usar un sistema de almacenaje más barato que los cartuchines tipo tarjeta de crédito que usaba en origen la consola. Por otro lado, SEGA intentaba paliar la superioridad gráfica que empezaba a demostrar Super Nintendo. No en vano la máquina de Nintendo salió un año después, y en un año la tecnología avanza que es una barbaridad. Aunque, en honor a la verdad, Europa siempre fue feudo de Mega Drive

La idea del Mega-CD era mejorar las características técnicas de la consola y al mismo tiempo permitir a los desarrolladors hacer juego más grandes gracias a la mayor capacidad del soporte: permitía una calidad de audio imposible con los cartuchos y hasta se podían reproducir secuencias de vídeo. Con poca resolución, vale, pero que levante la mano el que no se emocionó con las primeras intros que no eran amasijos de píxeles. Eso sí, al final esta evolución se convirtió en una involución que nos dejó juegos visualmente impactantes pero en los que apenas había que pulsar un botón en el momento adecuado… Sí, tipo Quick Time Event, pero todo el rato. Se lanzaron pocos juegos con enjundia y eso de que mejoraba la calidad de los gráficos de los juegos tradicionales… Vale, acepto pulpo. Aquí os dejo un vídeo con el Top 10 de un youtuber. No estoy de acuerdo, pero como muestra, nos vale.

El Mega-CD fue un absoluto fracaso. En USA apenas causó ningún impacto y en Europa, terreno abonado gracias al éxito de Mega Drive, el Mega-CD se lanzó al desorbitado precio de 50.000 pesetas (300 euros), lo que desanimó a la mayoría de los posibles interesados. Y los que soltaron la mosca luego no se vieron recompensados con juegos a la altura de un precio descomunal y de unas promesas exageradas. Llegaron pocos juegos y los que no eran aventuras interactivas eran versiones de juegos disponibles en Mega Drive. Algunos de los mejores, como Snatcher de Konami, nunca llegaron a salir en Europa (o lo hicieron con pocas unidades)… Los incondicionales de SEGA empezaban a flojear…

Para terminar de convertir a nuestra consola en un auténtico transformer, SEGA lanzó en diciembre de 1994 SEGA 32X. Se suponía que este cacharro, que se acoplaba al puerto de cartuchos de la consola, convertía a Mega Drive en una máquina de 32 bits. Eso sí, con cartucho. Aunque para rizar el rizo había juegos en formado 32X para CD. Es decir, había que montar la Mega Drive sobre el Mega CD e insertarle el SEGA 32X. Ya estaba por ahí, asomando, Sega Saturn, la auténtica consola de 32 bits que supondría el cambio de generación y la muerte de Mega Drive. Aún así, SEGA trataba de convencer al jugador de que Mega Drive + 32X + Mega CD = Saturn. No, nadie se lo creyó. Ahí va un vídeo similar al de antes, pero con juegos de 32X...

Un precio muy alto (del que no me acuerdo, a ver si alguien me lo dice) y poquísimos juegos, acabaron con 32X casi antes de que se lanzara al mercado. Os voy a contar una anécdota. Un día se pasó el jefe de producto de SEGA por la redacción a enseñarnos DOOM para 32X. Lo único que fuimos capaces de cargar fue el mapa, sobre el que podíamos mover la flechita que representaba al personaje, para ir más rápido de un sitio a otro. Un colega soltó una frase que seguimos usando internamente cuando alguien trata de vendernos humo: “Qué bien, 32 bits para mover una flecha”.

La respuesta de Nintendo, integrando chips a sus cartuchos para mejorar la calidad gráfica (Donkey Kong es el mejor ejemplo), terminó de apuntillar a 32X. De hecho, SEGA respondió colocándole un chip a sus juegos de Mega Drive basados en Arcades, como hizo con Virtua Racing, que portaba el chip SVP para lograr que la ya vetusta 16 bits fuera capaz de mover los vehículos poligonales de este arcade de carreras que causó furor a principios de los 90. Eso sí, la broma le suponía al sufrido usario 12.000 pesetas de las de entonces (unos 70 euros, para que luego digan que los juegos de hoy son caros). La versión para 32X, llamada Virtua Racing Deluxe era muy superior a la de Mega Drive, pero no le sirvió de mucho al gadget en cuestión. Pese a que Virtua Racing también salió para Sega Saturn, la versión con más éxito fue la de Mega Drive, aún con sus carencias y pese a ese precio de locos.

Cuando en 1995 se lanzó la auténtica consola de 32 bits de SEGA, Sega Saturn, la estrella de Mega Drive empezó a declinar y con ella la de la propia SEGA. Aunque la compañía mantenía una encarnizada rivalidad con Nintendo, al final fue la “inexperta” Sony con PlayStation la que inicio el principio del fin de SEGA, que se culminaría con Dreamscast y que ha permitido que tanto en las consolas de Nintendo como en las de Sony hayamos podido disfrutar de juegos de tanto nivel como los Sonic. 

La compañía que convirtió a un puercoespín azul en toda una bandera para los amantes de los videojuegos vivió su edad dorada con una consola que hoy cumple 25 años. Y os confieso que tengo una espinita clavada: no tener en mi colección un Multi-Mega. Un cacharrín compacto que era al mismo tiempo una Mega Drive, un Mega-CD y un reproductor de Audio CD (no abundaban precisamente por la época). Ahora que nadie nos escucha, una cagadita en la portada de Hobby Consolas número 31: pusimos “Muti-mega”. Otra broma interna que se suelta para cagadas de las buenas.

 

Y también lamento no tener en mi colección una Nomad. Para los que no lo sepáis, era una Mega Drive totalmente portátil, con su pantallita y todo. Nomad usaba exactamente los mismos cartuchos que Mega Drive, así que olvidaos del concepto de "portátl" que tenemos hoy en día. Y no vamos a hablar de las pilas. Genesis Nomad alió de Estados Unidos en 1995 y nunca llegó a Europa de manera oficial.

Me ha entrado la morriña y lo mismo cuando llegue a casa busco mi Mega Drive, cargo Soleil o Shing Force o Dune II y me pongo a mi erizo (no es un puercoespín, pero como todo el mundo los confunde...) en el regazo para celebrar este lejano aniversario… Dicen que te haces mayor cuando puedes decir eso de “te acuerdas de hace 20 años…”. Yo me acuerdo de hace 25 y los recuerdos no pueden ser mejores...

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