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La opinión de
David Martínez

Humor gamer

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Hola, soy el comandante Shepard… y un día me hirieron con una flecha en la rodilla. Reconoceréis que la frase en sí no es muy graciosa, a menos que hayáis pasado unas horas jugando a Mass Effect 2 y Skyrim. Ambas se han hecho famosas después de repetirse hasta la saciedad en la red y convertirse en “memes”. Pero cuando hablo de humor en los videojuegos me refiero a algo más amplio.

Supongo que el primer chiste “jugable” de la historia era aquella pantalla de Pacman en que nuestro personaje escapaba de los fantasmas, y después le daba la vuelta a la tortilla, y aparecía como perseguidor. A partir de entonces, el lenguaje de los jugadores ha evolucionado, y permitido muestras de humor mucho más elaboradas. Los ejemplos son innumerables, desde “mira detrás de tí, un mono de tres cabezas” (el brillante Monkey Island, desarrollado por Tim Schaffer y Ron Gilbert) al sarcasmo que muestra GlaDos a lo largo de los Portal.

La comedia no se ha convertido en un género en sí, al contrario que en cine o literatura, pero forma parte del estilo narrativo de muchos títulos. Últimamente hemos disfrutado de grandes obras que se balanceaban entre el humor y temas escabrosos como la sangre (Shadows of the Damned) o el sexo (Catherine). El siguiente paso era incluir bromas privadas dentro de los juegos, ¿recordáis Astérix y Obélix XXL en que había parodias de Tetris, Sonic o Splinter Cell? ¿Y el juego de los Simpson con niveles como Medal of Homer?

Pero ningún elemento cultural está completo si no trasciende a otros ámbitos. En South Park juegan a Modern Warfare 3, en Los Simpson (aparte del desafío golfístico) las referencias son muy numerosas… incluso, si habéis tenido el valor de ver la película Casi 300, hay una parodia de GTA. En fin, las muestras son incontables. Os dejo uno de mis favoritos, y os invito a compartir los memes (videojueguiles) que hayáis encontrado por la red y os hayan soprendido.

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