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La opinión de
Sonia Herranz

Incentivos para reservar… ¿en digital?

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Necesito que alguien me ilumine. Ya no entiendo … Estoy un poco confusa con el tema de las reservas. A ver, a nadie se le escapan las ventajas de este sistema si eres comprador. Vas a tu tienda habitual y le dices al dependiente que te reserve el último de Stephen King, la tercera temporada de Juego de Tronos en bluray o 6 barras de pan para mañana, que tienes comilona de amigos en casa. Te garantizas tener el producto que quieres o necesitas y el de la tienda tan contento porque tiene la venta asegurada. Y, total, no le cuesta nada y queda contigo como un señor…

Esto que se ha hecho siempre en plan “casero” se ha profesionalizado, al menos en el mundo del videojuego. Los períodos y condiciones de reserva se abren ahora de manera oficial e institucionalizada, a veces incluso a casi un año vista del lanzamiento del juego en cuestión. Ya no reservas con tu colega de la tienda de la esquina: ahora se hace en grandes cadenas y con papeles de por medio. Además de tener la misma ventaja de antes (te aseguras una copia del juego que deseas) ahora también se añaden incentivos: una camiseta, un DLC… El comprador sigue ganando (siempre y cuando la reserva le llegue a tiempo, que no siempre es así) y al tendero tampoco le viene mal.

Pero en este sistema de reservas globalizado y orquestado quien más gana es el distribuidor. Y es que el ideal para cualquier empresa sería que todas tus ventas fueran en reserva: nunca fabricarías de más ni de menos.

En prensa tenemos las suscripciones, que vienen a ser lo mismo. Por ejemplo, si todos los lectores de Playmanía estuvieran suscritos a la revista sabríamos cuántos ejemplares deberíamos imprimir. Un ahorro de papel y distribución considerable… Con los videojuegos, pasa lo mismo. Si soy una distribuidora y encargo pocas copias de un juego, malo. Pero si encargo copias de más, peor… Las reservas no van a cubrir (todavía) el 100% de la demanda, pero me pueden servir para calcular (que la estadística y el Excel lo pueden todo) cuánto voy a terminar vendiendo…

Así, el sistema de reservas ha pasado de ser una maniobra del usuario para asegurarse una compra, a ser una estrategia de venta que ayuda a planificar y que podría convertirse en el futuro en la única manera de comprar… y de fabricar: bajo demanda.

¿Qué este sistema tiene defectos? Ya lo sé yo, que no reservo ni la hora del médico… Se perdería la gracia de “ir de compras”, de buscar por ahí, de hacer “escaparating”. Se perdería la oportunidad de encontrar pequeños tesoros, pero es a lo que se tiende. Porque fríamente es muy práctico y la tecnología lo va haciendo cada vez más factible. La tecnología es fría. Si le preguntáis a mi yo visceral os dirá que es un truño, pero oye…

En fin, que entiendo los beneficios que tiene el sistema de reservas para todas las partes implicadas: comprador, vendedor y fabricante. Sin embargo ahora se están poniendo de moda las reservas digitales… Y esas son más difíciles de entender. Son las que me traen de cabeza. Las que no termino de encajar en el sistema.

A ver, si el tendero no tiene problemas de espacio, el fabricante no tiene que fabricar nada y el comprador se va a descargar el producto el día que salga, reserve o no porque no se agota nunca, ¿cuál es la gracia? Como realmente no tiene ninguna, las compañías están añadiendo incentivos de reserva, tipo una tema exclusivo, un avatar, misiones, DLC… Vaya, que es un poco difícil descargarse una figura aunque tengas fibra óptica (pero ya se andará…). Que oye, si tenías intención de descargarte el juego, pues mejor con regalo te animas a reservar… Pero ¿qué ganan las compañías? ¿Cuál es el beneficio que obtienen del sistema de reservas digital? Nada, que no lo veo (y tampoco creo que hagan algo que no les beneficie, desconfiada que me vulevo a veces).

Sólo se me ocurre una cosa, aunque quizá sea fruto de una imaginación calenturienta y de un dolor de cabeza de los gordos que me palita ahora mismo en las sienes. Se me ocurre pensar que esta moda actual de vendernos el juego con meses de antelación, a base de vídeos de desarrollo, nuevas pantallas, un nuevo modo online… deja poca emoción a la hora de la verdad. Se me ocurre pensar que a los jugadores que se les cae la baba con las imágenes de Periquín XVI a lo mejor ya se han hartao de babear para cuando le toque ponerse a la venta y se les olvida… A lo peor babean ya con otro cosa o, justo cuando iban a Periquín XVI se acuerdan de que Menganito 2020 les gustaba más…

En caliente nos compraríamos cualquier cosa, hasta la camiseta horrenda del grupo al que hemos ido a oír tocar. Por eso todos ponen en tenderete a la salida de los conciertos. Dos días después te iba a comprar la camiseta esa, amosanda. ¿Y si esto de las reservas (en especial las digitales), no es más que una maniobra para aprovechar el calentón?

Si después de ver un diario de desarrollo de esos me entran ganas de probar el juego y entro en el store a ver si hay demo (por ejemplo) y no lo encuentro, puede que me desinfle y se me olvide. Pero si lo veo y lo puedo reservar… Pues a lo mejor, ahí, con la pasión, voy y lo reservo. Como lo de la camiseta de antes...

Y es que al final todo lo que vemos y leemos de un juego antes de su lanzamiento es la leche. Todo. Y es que todo está controlado: lo que dejan ver a los periodistas, las entrevistas, que tienen un guión del que no te puedes salir por mucho que preguntes, porque de eso no podemos hablar, y los vídeos que enseñan, que en la mayoría de los casos son los mundos de Yupi. Así que si antes de que te des cuenta de que no es oro todo lo que reluce ya has reservado, eso que tienen ganado.

Y luego está la noticia esa tan sabrosa de tropecientasmil copias vendidas el día del lanzamiento. Cifra en la que se incluyen las reservas física (haya recibido o no el juego el comprador) y digitales (se pueda o no descargar el juego reservado).

Sólo se me ocurren esas dos justificaciones a la reserva digital. No sé, a lo peor no he caído en donde está la gracia real del asunto. A lo mejor alguno de vosotros me ilumina y me lo explica. Lo que sí tengo claro es que esto del sistema de reservas me revuelve un poco las tripas. ¿Reservar en mayo un juego de noviembre? Anda que no pueden pasar cosas en la vida, desde que se me queme la consola a que salga otro juego que me guste más o no tenga un céntimo. Además… ¿cuántos juegos salen año que se agoten y justifiquen un sistema de reservas? Dejadme pensar… ¿uno o ninguno?

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