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La opinión de
Daniel Acal

Kojima y el sexo

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Antes de empezar, os quiero pedir disculpas. Me hubiese gustado escribir esta entrada hace un par de días, cuando estalló toda esta polémica con Kojima y la presentación de Quiet, la francotiradora semidesnuda de Metal Gear Solid V que tanta polvareda ha levantado en foros, twitter y demás mentideros de este nuestro sector. Pero el cierre del número 178 de la revista Playmania me ha tenido ocupado y no he podido ponerme antes con ello. Así que pido perdón de antemano por volver a sacar un tema que ya está hablado y requetehablado. Y que, además, es una chorrada como la copa de un pino. Pero quería añadir un par de cosas más sobre el tema y luego ya si queréis lo dejamos.

No voy a contar la historia de forma pormenorizada porque seguro que todos ya la conocéis (y si no sabéis de qué va la polémica, podéis leerlo aquí con todo lujo de detales y más de cien comentarios vuestros que la siguen). Básicamente todo empezó cuando Hideo Kojima, creador de la serie Metal Gear Solid, nos presentó a la francotiradora Quiet. Según reconoció a la revista Famitsu será “la principal heroína” de MGSV aunque no quiso desvelar si será “amiga o enemiga” (según Kojima, esto lo descubriremos durante el desarrollo). El problema está en el atuendo de Quiet, que consiste básicamente en un top mínimo y unos pantys rotos (supongo que se los habrá roto arrastrándose por el suelo buscando la mejor posición para el tiro).

Al parecer, a mucha gente esto le parece mal. Mojigatos unos, defensores de la igualdad sexual otros, todos ellos se lanzaron virtualmente al cuello de Kojima tachándole de sexista, inmaduro, etc. A lo mejor Kojima tampoco estuvo muy fino con algunos tuits sobre este tema. Por ejemplo, reconociendo que pidió a Yoji Shinkawa que diseñara al personaje “more erotic”. O bromeando sobre la (im)posibilidad de que se hiciera un cosplay de Quiet. Y sobre todo, estuvo bastante pesadito poniendo fotos de Stefanie Joosten, la modelo holandesa que presta su voz y sus movimientos al personaje. ¿Su voz? ¡Pero si Quiet no habla! Efectivamente, al parecer no dice ni una palabra, dándoles aún más argumentos a los que dicen que este personaje es un reflejo de lo que se conoce popularmente como una mujer-florero.

Kojima se defendió de los ataques diciendo que entenderemos la idiosincrasia de este personaje cuando juguemos Metal Gear Solid V. Yo no voy a defenderle aquí ni tampoco voy a hablar del sexismo en los videojuegos porque eso ya lo trató Sonia Herranz hace tiempo en su blog. Sólo diré que no creo que en sus juegos el género femenino salga mal parado. De hecho, la mayoría de su féminas son personajes bastante alejados del estereotipo de mujer-florero. Sirvan como ejemplos Meryl Silverburgh (desde Policenauts hasta MGS4), The Boss o Big Mamma.

En cuando al atuendo, no es la primera fémina que sale ligerita de ropa (ahí esa Eva de MGS3, por ejemplo). Y hay personajes masculinos que han salido bastante peor parados en este terreno. ¿O es que ya no os acordáis de Raiden totalmente desnudo corriendo y tapándose sus vergüenzas en MGS2? Kojima siempre ha incluido contenido sexual en sus juegos, desde la polémica ducha en Snatcher (más o menos censurada en función de las versiones del juego) hasta esta demostración de cómo funciona el camuflaje óptico del OctoCamo en MGS4. Y no hace mucho hablábamos en twitter del gusto de Kojima por el busto femenino y lo mucho que se nota en su Policenauts. Hay contenido sexual en la obra de Kojima (y muchas veces está tratado con humor), pero... ¿sexismo? No lo creo.

 

Como no es la primera vez que Kojima hace este tipo de cosas en sus juegos, no veo por qué hay que escandalizarse ahora por el atuendo de Quiet. Y más coincidiendo con la salida al mercado de Killer is Dead, que exhibe un erotismo mucho más chusco y cuyo creador, Suda 51 se despacha más a gusto que Kojima en este sentido en casi todos sus juegos. Y últimamente cuenta con una aliada de excepción para promocionarlos: Jessica Nigri


De verdad, nunca entenderé este tipo de polémicas. Criticar el tamaño de los pechos de la hechicera de Dragon’s Crown o los de Elisabeth, nuestra acompañante en BioShock Infinite es señal inequívoca de que tenemos mucho tiempo libre. Y no hace sino desviar la atención de lo que verdaderamente nos importa, que es el juego propiamente dicho.

Y si encima estas polémicas son alimentadas por gente que trabaja en esta misma industria (sí, me refiero a David Ellis, diseñador en 343 Industries) pues ya me parece de traca. Porque al final lo que empieza como una tontería, empieza a crecer en relevancia... Y la bola de nieve se hace más y más grande en internet...Y al final le acaba llegando al típico periolistillo que busca carnaza y que, para lograr más visitas para su web, no tiene nada mejor que publicar que un reportaje sobre el sexismo en los videojuegos. Oh, wait...

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