Imagen de perfil de Javier Abad
La opinión de
Javier Abad

Kratos y la salud de PSP

imagen por defecto contenido opinión

Como es tradición, por estas fechas vuelven el turrón, las lucecitas de Navidad, Ramón García retransmitiendo las campanadas de la Puerta del Sol y el número de diciembre de Hobby Consolas, un tocho de más de 200 páginas en el que puntuamos los grandes estrenos de este último tramo del año. Está a punto de llegar a los quioscos (espero que os guste, porque hay mucho esfuerzo puesto en él), y aunque lo que más va a dar que hablar serán las pantallas en 3D que incluimos, yo quiero fijarme en God of War: Ghost of Sparta, la nueva aventura de Kratos para PSP.

Con motivo de su lanzamiento, Sony me permitió entrevistar a Ru Weerasuriya, vicepresidente de Ready at Dawn, un tío muy majete que sería más conocido en el sector si tuviera un apellido más fácil de pronunciar, porque vaya tela...

La entrevista completa la leeréis en la revista junto a un análisis tan afinado como siempre de David Martínez, pero quiero destacar un par de ideas que se me quedaron grabadas de la conversación: con este juego han alcanzado el tope técnico de PSP, y además va a ser el último que desarrollen para la portátil. Yo me lo he empezado este fin de semana en casa, y mi primera hora de partida me ha confirmado lo bueno que es. Estaba admirando el impresionante tamaño de Scylla, el primer gran enemigo al que se enfrenta Kratos, o la calidad de los niveles bajo la lluvia, cuando levanté la mirada y me asaltaron estos pensamientos: primero, que debía limpiarle el polvo a la estantería que tenía delante. Y segundo, que parece increíble que una consola capaz de tener juegazos de este calibre esté sumergida en un océano de rumores sobre su sucesora, que le auguran un futuro de corto recorrido (buscad "PSP 2" en Google y veréis).

¿A qué se debe la renqueante andadura de la portátil de Sony? Se me ocurre que quizá se les fue la mano con el precio de lanzamiento (250 euros), pero todo apunta a que será lo mismo que nos cueste Nintendo 3DS, por ejemplo. Y encima, mirad lo que nos llevábamos a casa al comprar una PSP. Habla Ken Kutaragi, presidente de Sony por aquellas fechas, y la cita está tomada de una nota de prensa oficial: “Además de los juegos, PSP tendrá un enorme potencial para traernos otras formas de diversión, así como entretenimiento en directo a través de la red, en cualquier lugar, en cualquier momento. Este es el Walkman del siglo XXI”. Pues va a ser que no. Según dicen artículos como este, son los teléfonos móviles inteligentes los que ya están cumpliendo ese papel de chico para todo.

Con la perspectiva de los años, parece claro que la apuesta por los discos UMD no fue muy acertada, y menos aún si pensamos en las películas (¡que levante la mano el que se haya comprado una peli en este formato!). Y lo peor para PSP es que su nacimiento coincidió con el momento de mayor auge de una máquina con peores gráficos, que en principio solo servía para jugar y que para colmo quería atraer a gente a la que ni siquiera le interesaban los juegos. Se llamaba Nintendo DS, seguro que os suena. Yo creo que la causa la mala salud de PSP hay que buscarla aquí más que en ninguna otra parte, aunque si alguien encuentra otro motivo mejor, espero que lo comparta con todos nosotros en los comentarios a esta aportación.

Sony todavía ha dado algún que otro bandazo en su estrategia con PSP, como el cambio a un modelo de distribución online con PSP Go al que tampoco le ha acompañado la suerte. Por cierto, a mí esta oferta de 10 juegos gratuitos que acompaña a su reciente rebaja a 179,99 euros me parece jugosísima. A este precio, con menos versiones en plan “hermano pobre” de los lanzamientos de PS3 y más joyas originales como este Ghost of Sparta del que os hablaba al principio, la portátil de Sony tendría una salud de hierro. ¿No creéis?

Lecturas recomendadas