Imagen de perfil de Vanessa Carrera
La opinión de
Vanessa Carrera

Llega el tsunami del 3D

imagen por defecto contenido opinión

Como un tsunami definió Pedro V. Navarrete, Presidente y Director general de Sony España, la tecnología 3D que muy pronto llegará a nuestras casas. Y es que, por lo que parece el 3D llega con más fuerza que nunca.

Os daré algunos datos de la presentación del mundo 3D de Sony para comprender la situación: por primera vez en la historia podremos ver partidos del Mundial de fútbol de Sudáfrica en 3D (¡eso tiene que ser una pasada!); se prevé que en 2015 el 40% de los televisores (de más de 40 pulgadas) que se vendan, serán 3D; en videojuegos, a finales de año, 2 millones de PS3 dispondrán de 3D… ¡¡Uff! Tengo que reconocer una cosa: ¡me está entrando un agobio! Sí, sí, es que acabo de comprarme una televisión de plasma y esperaba que me durará ¿5?, ¿10 años? Si ahora tengo que cambiarla y gastarme casi 2.000 euros (entre televisión, gafas -por lo menos un par de ellas ¿no?) Creo que voy a esperar un poco.

Vamos con el tema videojuegos, que es lo que más nos interesa. Aunque me han entrado ganas de hablar de fútbol con el tema de los partidos del mundial, (¿o de baloncesto?, que últimamente también, como buena culé, me gusta bastante)
En fin, volvamos al 3D. Las expectativas son muy altas y se espera que “mejore la experiencia de juego y aporte magia y realismo”, según palabras de James Armstrong, Vice-Presidente Senior Sur de Europa y Consejero Delegado de España y Portugal de Sony Computer Entertainment.

El otro día en la presentación, tuve mi primera experiencia de juego en 3D y, tanto, tanto no me sorprendió. Tengo que decir que jugué muy poco tiempo y a un juego de carreras (MotornStorm de PS3). Creo que hay otros géneros donde el 3D te puede impresionar mucho más. En un plataformas no pinta mal, ¿no?

Por un lado aplaudo la innovación de Sony y su apuesta por nuevas tecnologías, creo que eso es bueno y un síntoma de que el sector está vivo. Pero por otro, tengo muchas dudas. Primero porque no sé hasta que punto la experiencia de juego cambiará tanto (¿¡será porque todavía no lo he probado ¡como Dios manda!?) Y voy a confesar… me cuesta acostumbrarme a las gafas. Es que no me veo. :) Bueno, por si acaso, yo voy a ir ahorrando y me voy a ir poniendo las gafas de vez en cuando para acostumbrarme, ¡porque esto, afortunadamente, no ha hecho más que empezar!

Lecturas recomendadas