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La opinión de
David Martínez

No Man´s Sky - Viaje interior por un sandbox infinito

No Man´s Blog

Por fin se han despejado las dudas acerca de No Man´s Sky y su universo procedural. Ya hemos podido jugar este gigantesco sandbox de Hello Games y hemos desentrañado nuestra misión en el juego. Aquí os ofrecemos un análisis de las 10 primeras horas con No Man´s Sky y una guía con trucos y consejos para sobrevivir en el espacio. Sin embargo, lo que yo quiero reflejar es el viaje interior que estoy experimentando mientras me interno en el infinito espacio del juego.

Ya adelanto que es casi un reflejo de lo que leíamos en los clásicos de la ciencia ficción. No Man´s Sky toma muchas referencias de lo que hemos leído en las obras de Ray Bradbury, Arthur C. Clarke, H.G. Wells o Edgar Rice Burroughs. No estamos solos en el universo, pero nos vamos a sentir así. Por eso el texto está escrito como si fuese el diario de un naúfrago. 

1. Desamparo

Puedo sentir la visera de mi casco empañándose, la respiración entrecortada y el pulso acelerado. Cuando mis ojos se acostumbran a la luz de ese planeta inhóspito en que he despertado, me siento perdido. Mis únicas compañeras son una nave averiada y una voz robótica, que me informa de la situación. Esa voz es lo más amable que encontré en el arranque de No Man´s Sky, y sólo para darnos malas noticias: la nave necesita reparaciones, y mi soporte vital empieza a agotarse.

2. Descubrimiento

Han pasado unos minutos y ya soy capaz de moverme por esta superficie de colores apagados. Me he atrevido a utilizar mi multiherramienta láser para  conseguir algunos recursos, y he aprendido a utilizar el jetpack para explorar las zonas más próximas a la nave. También he visto las primeras señales de vida, una especie de cangrejo gigantesco, al que he registrado con mi escáner. Pero lo que más me inquieta son los centinelas; robots flotantes que patrullan por la superficie del planeta sin un objetivo claro, a los que he decidido no molestar.

3. Esperanza

No sé cuanto tiempo hace que desperté. No ha pasado más de una hora, y ya soy capaz de reconocer qué plantas me permiten extraer carbono y en qué rocas se encuentra el óxido de hierro. También he reparado algunas piezas de la nave, y tengo el exotraje al máximo, para soportar la exposición a la radiación. Aún así, todavía no he entrado en combate: me siento como el último eslabón en la cadena alimenticia del planeta. No Man´s Sky empieza a abrirse delante de mí. 

4. Control

Ahora me encuentro a bordo de la nave. Volando a baja altura, y visitando las balizas que alguien ha colocado por toda la superficie. Hay señales de vida inteligente por todas partes, pero sigo sumergido en una inmensa soledad. La sensación de urgencia que tenía hace unas horas se ha disipado, y ahora, recostado sobre el asiento del piloto, disfruto de la belleza del planeta. Y de la música. Después de explorar durante unos minutos, estoy listo para saltar fuera de la atmósfera.  

5. Humildad

La salida al espacio me ha recordado lo pequeño que soy, lo limitado de mi mundo. Enormes cruceros estelares luchan en una batalla orbital, sin darse cuenta de que paso junto a ellos, y los asteroides que flotan a mi alrededor, ponen de manifiesto la fragilidad de mi nave. En mi viaje hasta la estación espacial más cercana, he pasado junto a decenas de planetas que nunca visitaré. No Man´s Sky me hace preguntarme si de verdad el hombre es el dueño de la creación. 

6. Determinación

He conseguido comunicarme con especies alienígenas. He mejorado mi equipo. Puedo decir que estoy listo para embarcarme en un viaje, con un destino incierto, que puede llevarme toda una vida. Después de unas horas de No Man´s Sky, los retos se han convertido en oportunidades. He perdido el miedo. Y aún así, sé que me convertiré en una mota de polvo en este universo, incapaz de haber cambiado nada. El auténtico viaje en el juego de Hello Games es doble: un explorador hacia el centro del universo, y un jugador hacia su propia insignificancia. 

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