Imagen de perfil de Sonia Herranz
La opinión de
Sonia Herranz

El PC rinde pleitesía a las consolas: la involución de la tecnología

imagen por defecto contenido opinión

En mi último post hablaba de lo poco que me apetece que salga una PS4, incluso que se hable de una nueva PlayStation, se llame como se llame. La verdad es que me pasa lo mismo con Xbox, pero no me quiero meter donde no me llaman.

La cuestión es que los usuarios de PC que andáis por aquí sí que esperáis con ganas una relevo generacional, porque razonáis que los juegos de PC no van a evolucionar hasta que no lo hagan las consolas… Y tenéis razón, pero es que los tiempos han cambiado.

Hace años lo que mandaba era el PC. Los grandes juegos, los más espectaculares, los más innovadores, los más llamativos salían para PC. La máquina podía mover cosas impensables para las consolas de 8, 16 y hasta 32 bits y además el mercado de juegos de PC movía muchísimo más dinero que el de los juegos de consola.

Pero las cosas han cambiado. Para gusto de algunos y para disgusto de otros cuantos. Ahora las que mandan son las consolas. Y no tiene nada que ver con qué máquina es mejor o peor. Mandan porque el mercado de consolas mueve mucho más dinero que el de PC. El desarrollo de un juego grande de hoy día cuesta mucho más dinero que hace años y ese dinero se tiene que recuperar. Resulta que un Skyrim en consolas vende 10 millones de unidades en todo el mundo y en PC 2 millones. Si hay que elegir en qué plataforma sacarlo, ¿qué creéis que elegiría Bethesda?

No quiero entrar en polémicas sobre qué máquina es mejor o peor para jugar. No es eso lo que importa. Grandes hombres están a la sombra de jefes con menos valía, pero más efectivos. Yo hice mi elección hace años, cansada de eternas cargas en una cassette y de interminables instalaciones de disquetes a las que al final acompañaba un mensaje de error por falta de 3K de memoria, incompatibilidad con la tarjeta de sonido o “no se detecta e ratón, pulse el botón derecho para continuar”. Literalmente. Imaginaos mi cara de estupor cuando me saltó este error…

Por aquél entonces el PC mandaba, el PC era el rey. Y yo me quedaba mirando a mis compañeros de Micromanía y salivaba mientras jugaban al Alone in the Dark, al Dune II, al SimCity… Y me sonreía y se me quitaba la envidia cuando les veía luchar contra las inclemencias de la tecnología… Hice una elección. Elegí comodidad e inmediatez y sacrifiqué calidad gráfica y géneros imposibles en consola: aventuras gráficas, estrategia…

Es cierto que hoy en día las consolas son casi pecés baratos. Que también hay instalaciones, que también hay que configurar salidas de audio, de vídeo, conexiones a Internet… Que dan errores inexplicables y que se pueden actualizar y “parchear” como el PC. Mi sensación, totalmente personal, es que las consolas están copiando lo peor del PC… Pero es que yo soy de Mac :-)

¿Qué le ha pasado al PC? Pues que con la masificación de Internet, las grabadoras de DVD baratas y la cultura del “hágaselo usted mismo gratis”, pocos usuarios compran juegos. Claro que hay piratería en consolas, pero es más difícil y el usuario de consola, en general, es menos… ¿manitas? Y os recuerdo que hablamos de la media y que vosotros (que sabéis mucho), sois una minoría en el conjunto de “jugadores de consola”. Además, cuando a una máquina la devora la piratería ya sabéis lo que pasa… Ahí tenéis PSP. No se puede hacer lo mismo con el PC.

Y ojo, que no lo digo ni como crítica, ni como defensa de las consolas, ni como ataque al PC o a sus jugadores. Simplemente es un hecho. No seré yo la que diga que el PC está muerto, porque no lo creo. Aunque sí creo que, a no ser que cambien las cosas (y todo puede pasar), al PC le queda ahora conformase con lo que hay, como hacíamos los jugadores de consola hace 20 años. El PC ya no lidera la revolución, ni tan siquiera la evolución…

Pero ya podemos andarnos con cuidado los jugadores de consola, que a lo mejor dentro de poco son los tablets y smartphones los que lideran… Y sí, sería un nuevo paso atrás, una involución tecnológica, pero ya hemos visto que es posible que se dé. No importa lo que es mejor, importa lo que vende.

Lecturas recomendadas