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La opinión de
Daniel Quesada

Película de Assassin's Creed - ¿Adapta bien los videojuegos?

Concurso Assassin's Creed

Por fin he tenido ocasión de ver la película de Assassin's Creed, sin duda uno de los grandes hitos en la relación entre videojuegos y cine. Si en su momento seguisteis nuestro especial Del juego al cine, no tendréis duda de que, por lo general, esta simbiosis no ha resultado muy beneficiosa ni en una dirección ni en otra.

Sin embargo, tras leer la crítica de mi compi Raquel Hernández sobre Assassin's Creed, comencé a albergar esperanzas. "La mejor película de videojuegos", nada menos. Y sí, ha habido muchos despropósitos, pero proyectos como la primera Silent Hill demostraron que había lugar para traslaciones dignas del pad a la gran pantalla.

Pues bien, tras ver con ojo analítico el film protagonizado por Michael Fassbender, Marion Cotillard y Jeremy Irons puedo concluir que coincido bastante con la valoración de Raquel (quizá restaría un par de puntos a la nota), pero quisiera aportar más conclusiones desde la perspectiva del fan de la saga de toda la vida.

La gran duda que teníamos los que nos hemos "criado" con Ezio era esa Animus que nos mostraban los tráilers, tan diferente al de los juegos: una especie de brazo mecánico acoplado al costado de Callum Lynch, el protagonista, con unos pequeños injertos en la nuca. Vamos, que parecía más un atrezzo de Matrix que de Assassin's Creed.

Pues bien, tengo que decir que la idea funciona en pantalla e incluso resulta atractiva: a diferencia del Animus original, con este sistema el usuario "repite" físicamente los movimientos de su antepasado, a pesar de que en realidad no haya enemigos o edificios ante él. Por supuesto, eso llevaría a un problema de espacio gordo en la realidad, ya que necesitas una enorme habitación para que el sujeto repita los movimientos libremente. ¡A ver cómo se apañaban Rebecca, Saun y Lucy para replicar algo así en los juegos! La cuestión es que en la película sirve para mostrar unas secuencias en paralelo que nos demuestran de forma más efectiva (y muy espectacular, gracias a un Fassbender que se deja la piel con las coreografías) cómo el sujeto interioriza los movimientos de su ancestro y se va volviendo más letal sobre la marcha. En ese sentido, entiendo la decisión para la película: habría sido complicado explicar en una película tan corta cómo un tipo tumbado se convierte en una máquina de matar con un par de sesiones de "realidad virtual"...

Esto nos lleva al efecto sangrado, otra de las piedras angulares de la trama en los juegos, que también tiene peso en la película. De hecho, tiene muchísimo peso. A diferencia de la trilogía de Ezio, en la que se veía cómo Desmond comenzaba a tener visiones después de sesiones muy prolongadas, aquí Callum comienza a ver a Aguilar desde su primera visita a la España de 1492. Esto sí me ha parecido algo más forzado y precipitado y es aquí donde el espectador "profano" puede sentirse algo perdido, ante tanta visión y pelea de Fassbender consigo mismo.

Las secuencias de parkour son todo un reto técnico y adaptan de forma espectacular las correrías por los tejados de Roma o Constantinopla, si bien, de nuevo, el que no esté acostumbrado a la saga puede considerar demasiado "fantasmada" estos tramos. A mí me han recordado a las persecuciones de la saga Bourne.

Donde luego han sido muy fieles ha sido en el resto de parafernalia que rodea a Abstergo: su logo es idéntico, las instalaciones asépticas recuerdan claramente a la de los fragmentos del presente... Incluso Alan Rikkin es muy similar a lo que nos mostraba el juego, claramente contagiado del afan controlador de Warren Vidic. Y claro, tanto la hoja oculta como el propio Fruto del Edén tienen una presencia que hará las delicias de los fans. ¡Son idénticos!

Ahora bien, no esperéis un paseo de personajes de los videojuegos, porque no vais a encontrar ni a Ezio, ni a Edward ni a nadie más. Hay cierta inspiración en la trama con Assassin's Creed III, gadgets que vimos en Unity o Syndicate... Pero no hay conexión real con los juegos, es un universo aparte.

También hay que tener en cuenta que la proporción de eventos en el presente y en el pasado es diferente: aquí importa mucho más lo mostrado en el presente que las batallas del pasado. Podemos decir que hay una proporción de 60-40 a favor del presente, más o menos. Esto quizá decepcione a muchos usuarios, pues es bien sabido que las andanzas de Desmond en la actualidad "cortaban el rollo" a más de uno. A mí siempre me han gustado esos fragmentos, así que estoy contento con cómo los han representado en la película, pero es algo que debéis tener en cuenta.

En definitiva, esta película de Assassin's Creed toma muchos elementos salpicados de todas las entregas (hay quien la compara por eso con la saga de Resident Evil), pero en el fondo mantiene buena parte del espíritu fundamental de la misma: la lucha entre el orden a cualquier precio (los templarios) y el libre albedrío (los asesinos) y la necesidad de asimilar el linaje que nos precede para construir nuestro propio futuro.

Desde luego, el film da pie a una secuela (en la que esperamos que se profundice en otros aspectos como Los que llegaron antes), pero será el público quien decida con sus entradas si ésta verá la luz. Puedo entender que haya a quien este filme le parezca excesivo y "flipado", pero creo que ofrece un espectáculo que hará disfrutar a los que llevamos años saltando de campanarios a carros de paja.

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