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La opinión de
Sonia Herranz

PS4, historia de una infoxicación

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Cuando el 1 de febrero Sony invitó a medios de todo el mundo a una conferencia donde se hablaría del futuro de PlayStation rápidamente se difundió la información, como un tsunami de ida y vuelta, retocada, manipulada, interpretada… Todos sospechábamos que ese futuro pasaba por PS4 y, sin ningún pudor unos y otros tragándonos el pudor, publicamos que el 20 de febrero Sony presentaría PS4… Y Sony, hasta el mismo minuto 0 antes de la conferencia, nunca dijo ni una sola palabra que hiciera alusión a PS4 o que sonara de lejos a presentación. Por lo menos en España y os aseguro que pregunté día sí y día también.

No tengo datos, pero seguro que PS4 se convirtió en Trending Topic del mundo mundial, fijo que fue la palabra más buscada en Google en las siguientes 2 semanas. Y claro, había que sumarse a la corriente o quedarse fuera. Hoy, si no eres el primero en publicar una información no eres nadie. Hoy, si no publicas 15 informaciones sobre el mismo tema, no eres nadie. Si Google no te coloca en la primera página de los resultados de búsqueda, no eres nadie. Y todos queremos ser alguien. En el fragor de la batalla no te paras a pensar si es cruel disparar al estómago del enemigo o si es ético quemar los campos. Actúas. Te contagias y te vuelves infoxicador, propagando una plaga de la que nadie se siente responsable. Entre todos la mataron, pero ella sola se murió…

En esta misma web, no recuerdo incluso si en este blog, uno de vosotros hizo un comentario que decía algo así como ¿pero es que no se había presentado ya PS4? Una muestra más de infoxicación… Se lleva tanto tiempo hablando de PS4 que ya no distinguimos el rumor del hecho. Es más, ya no nos importa distinguirlo. Nos vale con creer que lo sabemos, nos vale con pensar que estamos informados…

Tras 20 días en los que todos los medios online hablamos sin parar de cómo sería PS4, de qué se presentaría y de qué no, de qué personalidades estarían presentes… Tras 20 días de enseñar diseños inventados, especular con registros de patentes y anticipar juegos, sagas y hasta aplicaciones. Tras 20 días de infoxicación llegó la decepción.

El 20 de febrero, en Nueva York, ante prensa de todo el mundo y en directo para todo aquel que tuviera conexión a Internet Sony hizo lo que prometió: dar una conferencia hablando sobre el futuro de PlayStation. No habían enseñado PS4, no dijeron el precio, dieron una fecha etérea y muy interpretable de finales de 2013… No sabíamos si habría medidas contra el intercambio de juegos, no sabíamos si habría que jugar perpetuamente conectados a Internet… Y encima nos dijeron que no sería compatible con los juegos de PS3. ¡Traición!

Sí, traición, pero de los medios y de los informadores, no de Sony. Y conste que no tengo ningún motivo para defender a Sony, más allá que el de reconocer que no fueron ellos los que generaron expectativas. Fuimos los informadores. Ya ninguna compañía necesita generar “hype”, nos las apañamos nosotros solitos, gratis, convertidos a la vez en productores y consumidores compulsivos de información. Infoxicadores e infoxicados a la vez.

Sony no tenía obligación de enseñar PS4, porque nunca dijo que el evento de Nueva York fuera una presentación. A casi un año de su lanzamiento sería una locura dar un precio: muchas cosas influyen en los precios de los productos de consumo, incluidos los impuesto, los aranceles y las leyes de importación de cada territorio. ¿Os parece que hay estabilidad como para fijar un precio a un mínimo de 10 meses vista? La misma regla de tres podemos aplicar para la fecha. Supongo que no quieren picar, como con PS2, y anunciar un lanzamiento mundial que sabemos que es imposible. Respecto a la retrocompatibilidad… Bueno, la noticia sería que fuera retrocompatible.

Y todo lo demás, lo de las medidas anti segunda mano, jugar conectados, desaparición del formato físico… ¿Porqué tenían que hablar de ello si nunca habían dicho que eso sería así? En una conferencia se dan datos, no se desmienten rumores. Ya los desmintieron en las entrevistas posteriores. Pero no es que se desdijeran de nada, simplemente intentaron cortar el paso a las especulaciones. Y digo intentaron, porque pese a todo lo dicho, escrito y tuiteado, todavía hay gente que piensa que todos los juegos serán descargables y que sólo se podrá jugar si tienes banda ancha…

Nunca, en la historia de la humanidad, habíamos estado tan conectados, tan al tanto de todo, tan informados. Ya no dependemos del periódico, de la radio o del telediario para saber lo que pasa en el mundo. En el mismo instante en que se pelea la pareja del cuarto o arden autobuses en Palestina ya hay quien está mandando un vídeo, ofreciendo una foto o juzgando. Todo al mismo tiempo o en nanosegundos solapados.

Recibimos tanta, tanta información, que no somos capaces de discernir, filtrar y categorizar lo que oímos. Ya no sabemos qué importa o, lo que es peor, lo que es verdad y lo que no. Y nos llega por todos lados, nos enchufamos la información en vena, desde que nos levantamos por la mañana. Vivimos perennemente infoxicados, en un limbo donde flotan ideas, información, interpretación y opinión sin que nadie nos diga de dónde viene, quién interpreta o con qué criterios se opina.

Necesitaríamos un lavado de cerebro para desinfoxicarnos y aún así no conseguiríamos nada porque la misma sonda que nos suministre la solución salina y el carbón activado seguro que está contaminada con alguna otra noticia bomba que abre la puerta a otra ríada de fóxicos

No hace mucho, los medios y los periodistas nos sentíamos con la responsabilidad de contener estas avalanchas de rumores, filtrarlos y clasificarlos para publicar sólo lo verosímil y no provocar estallidos de furor injustificados, expectativas exageradas o decepciones cantadas. Hoy no podemos. La avalancha nos ha atrapado. Queremos ser alguien para sobrevivir y si hay que poner el pie encima de la noticia para sacar la cabeza y asomar la jeta a un buscador, lo hacemos. Siempre está la vieja excusa de si no lo digo yo lo va a decir otro… Consuelo de tontos.

Es triste darse cuenta de que justo cuando más y mejores medios para estar informados tenemos a nuestro alcance, más desinformados estamos. Infoxicados. Y muchas infoxicaciones nos nublan el juicio. Quizá nos hagamos inmunes, insensibles. Quizá ya está sucediendo. Ahora nada llama nuestra atención a no ser que lleve varias admiraciones en el titular y sea algo criticable, si se puede hacer sangre, mejor. Ya sólo nos importa lo insoportable. Que se anuncie oficialmente que PS4 existe no es suficiente… Hace unos años nos conformamos con un pato de goma cabeceando en una piscina. Hoy queremos saberlo todo antes de que ocurra. Y si lo que ocurre no encaja con nuestras expectativas… Infoxicados. Y a mucha deshonra.

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