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La opinión de
Sonia Herranz

PS4 y Xbox One: el precio de la nueva generación

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Sabéis de sobra que no soy yo muy partidaria de una nueva generación de consolas ahora, en estos días tan extraños. Pero no lo digo por haber elaborado algún sesudo análisis. Simplemente me veo a mí misma haciendo el desembolso que implica y se me hace un nudo en el estómago. Mariposas, pero no de ilusión. Además, si no quiero tener un conflicto doméstico y salir tarifando con mi media naranja “tengo” que pillarme las dos, PlayStation 4 y Xbox One. Qué le vamos a hacer. Por si fuera poco yo soy del Madrid y él del Atlético... Y menos mal que tengo curro y me lo puedo plantear, que los que no lo tengan…

Como ni Sony ni Microsoft han soltado prenda todavía del precio de sus máquinas lo único que puedo hacer elucubrar y patearme los senderos de Google esperando que alguien haya publicado algo que me parezca más o menos creíble… Y no lo encuentro. Los analistas (los de verdad y los que fingen) coinciden todos en una cosa: los precios deberían ser “razonables”. Pues vale. No creo que lo que para un alemán sea razonable lo sea también para un español. Y para un griego ni te cuento… Una palabra tramposa donde las haya: razonable.

Lo que dicta el sentido común es que no pueden vendernos la burra de que la tecnología punta hay que pagarla. No hoy. Esos precios desorbitados propios de cualquier avance tecnológico no deberían aplicarse en plena crisis mundial. Y es que no nos olvidemos de que vender la máquina no es lo que hace ganar dinero a Sony o Microsoft: el negocio está en los juegos. Así que no vale con vender pocas máquinas a precios elevados, deben vender muchas consolas si quieren hacer caja de verdad… El precio, por lo tanto, no debe ser de los que disuada. Debe ser un precio que sólo nos provoque una mueca de dolor, no un rictus de agonía…

Obviamente Sony se debería olvidar de los 600 pavos que nos costó la primera PS3 y Microsoft debería barajar precios similares a los del lanzamiento de 360, que andaba sobre los 400. La rumorología (ciencia que debería empezar a estudiarse en las facultades de Comunicación), coloca el precio de PS4 entre los 400 y los 450 euros y el de Xbox One entre los 300 y los 500… No sería descabellado si tenemos en cuenta que las actuales consolas rondan los 250 euros. Es decir, una PS4 o una Xbox One a 400 euros cumpliría dos funciones: ser más cara que las consolas actuales, lo que refuerza la idea de que son mejores; pero no tanto como lo fueron sus antecesoras, lo que aporta un efecto “tenemos en cuenta la crisis”. Por supuesto, PS3 y 360 tendrán una apetecible reducción de precio quizá estas Navidades…

Ahora bien, ¿400 euros es “razonable”? Podría serlo si las máquinas nos vienen con todo lo necesario, porque si tenemos que empezar a sumar cámaras, discos duros, suscripciones online… Pues nos volveríamos a colocar en los 500-600 euros de los que se supone que debemos huir. Sin ir más lejos, Amazon Alemania permite reservar XBox One a un precio de 599 euros. Obviamente, si luego cuesta menos devuelve los dineros… Lo mismo que con el tiempo se está pidiendo en otras webs patrias por la reserva de PS4

Se supone que todas las tiendas que están haciendo campaña de reserva lo hacen por su cuenta y riesgo, ya que ni Sony ni Microsoft han dado precio. Esto significa que si se columpian y ponen un precio más bajo del oficial se lo tendrían que comer, sin patatas ni . Es decir, que si GAME (por ejemplo) pone en marcha una campaña de reserva de PS4 por 400 euros y luego vale 500, GAME palmaría la diferencia. Es obvio que se fijan un margen que les permita “equivocarse”… Claro que el margen se les ha ido a 600 euros. No, no sé lo que puede significar...

Amazon Alemania también te permite reservar juegos. ¿Sabéis el precio de los juegos de Nueva Generación? 100 euros. ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Tranquilos, que no vamos a llegar a eso. No creo que pasen de los 80 euros, en general (que los habrá más caros) y DLC aparte. Baratito, ¿eh? Total, ¿quién no tiene 80 euros para regalarse un jueguecito al mes?

En cualquier caso, y a auque no lo parezca, no quería hablar del precio económico de la nueva generación... Me duele más el "otro" precio, el que podríamos llegar a pagar usarios, desarrolladoras, tiendas, prensa, distribuidoras… por esta fiebre del cambio, que es inevitable e inoportuna a partes iguales. ¿Cuántos jugadores podrán pagar el precio económico? Puede que esa amenaza de bolsillo llamada smartphone o esa otra de salón llamada smartTV (qué poquito significa ya ser inteligente) se coman un inesperado trozo de pastel… Lo llevo viendo venir hace muuucho tiempo. Y no sé si es que hoy estoy tormentosa, como el tiempo, pero a lo peor las consolas, tal y como las entendemos desde hace 30 años, se conviertan en dioses con pies de barro…

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