Imagen de perfil de Javier Abad
La opinión de
Javier Abad

¡Que alguien salve a Vigil Games!

imagen por defecto contenido opinión

La semana que acaba nos ha traído un bajón importante con el anuncio del cierre de THQ y la subasta de sus principales franquicias (podéis leer aquí el resultado de la subasta de THQ). Que se desmantele una compañía y se vendan al mejor postor sus activos debe ser un trago difícil de digerir para sus trabajadores, que no han podido frenar una cuesta abajo en la que se han unido los errores propios y una peligrosa tendencia en la industria del videojuego que cada vez pone más en riesgo la supervivencia de todo lo que no sean títulos AAA.

Por si no lo sabéis, al frente de esta última etapa de la firma estaba un personaje de renombre: Jason Rubin, fundador junto a Andy Gavin de Naughty Dog (Crash Bandicoot, Jak and Daxter, Uncharted), que no ha podido evitar que se bajara el telón. Que haya una compañía menos nos empobrece a todos, porque en definitiva significa una reducción del catálogo de juegos futuro.


Visto a toro pasado, parece fácil decir que en los años recientes THQ puso sobre el tapete apuestas demasiado arriesgadas, que van desde librar con Homefront una batalla perdida de antemano frente a la saga Call of Duty, hasta el fracaso que supuso en el mercado infantil el lanzamiento de la tableta uDraw. Tratar de arañarle "clientes" a GTA con Saints Row también tiene tela, a pesar de que el humor gamberro de su aventura dio buenos resultados.


Sin embargo, de todos los títulos del catálogo de THQ, yo me quedo con los dos Darksiders desarrollados por Vigil Games, que es precisamente el estudio que no ha encontrado comprador en la subasta. Es algo que no comprendo, y no me extraña que el propio Rubin haya dicho que le parece una broma la falta de interés por él. El viernes conocíamos el posible interés de Platinum Games por la saga, aunque su director ejecutivo, Atshushi Inaba, decía en Twitter que era muy caro, demostrando así que en Japón también echan mano del noble arte del regateo.

Espero que los próximos días nos traigan buenas noticias sobre la situación de Vigil Games, porque más allá de la tristeza que supondría el que muchas personas con talento se queden en la calle (de eso sabemos mucho, demasiado, en España), su cierre estaría enviando una sombría señal al mundo del videojuego: si un estudio capaz de crear títulos de tanta calidad se ve empujado al cierre, ¿quién puede sentirse a salvo?

Lecturas recomendadas