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La opinión de
Daniel Quesada

Lo que nos cuesta a nosotros y lo que os importa a vosotros

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Hoy es domingo, así que la actualidad consolera está flojita. Lo normal en este día es mostrar resultados de encuestas, algún reportajillo de repaso y noticias más bien chorrabobescas. Un poco como lo que hace el Telediario en agosto, cuando hablan de picaduras de medusas o del día más caluroso del año.

Así pues, hoy me ha dado por meter un vídeo simpatiquete, en el que se muestra cómo reaccionaría Link si se montara en un avión. El vídeo está en inglés y, aunque no tiene diálogos especialmente profundos, requiere un cierto nivel de conocimiento para que pillemos las gracias. Así, el usuario habitual de la web Hola32a ha puesto un comentario, en el que decía que deberíamos subtitular estos vídeos, para que los pillara todo el mundo. Tiene sentido, ¿no? En principio, sí. Pero, ¿lo tiene? ¿LO TIENE?

Me explico. Idealmente, lo suyo sería que adaptáramos todos esos vídeos con subtítulos o, como se nos quejaba otro usuario en una ocasión, que en las tertulias indicáramos el minuto en el que comienza cada tema de discusión, para saltarse lo que no los interese. Cuanto más fácil os lo pongamos, mejor será vuestra experiencia, pero la duda es... ¿Nos compensa? Volvamos al caso de los subtítulos. El propio usuario planteaba las posibilidades: podríamos escribir a los creadores del vídeo original y pedirles que lo subtitularan o bien podríamos subtitularlo nosotros.

En el primer caso, tendríamos que barajar si los creadores estarían dispuestos a hacerlo gratis (en el fondo, ¿les importa lo que pueda interesar su vídeo en la lejana España?) y, de hacerlo, cuánto tardarían en ello. Pongamos, siendo muy optimistas, que tardan 2 días. Si en esos 2 días, todo el mundo ya ha publicado el vídeo, ¿los usuarios seguirán teniendo interés en ver NUESTRO vídeo porque está en español, aun llegando tarde? Esto último no es una pregunta retórica, me lo pregunto de verdad. Oye, puede que, al ser los únicos que ofrecemos ese nivel de detalle, demos el campanazo. Pero, ¿de cuánto sería ese campanazo? ¿Lo verían 1000 personas más? Y, si es así, ¿sería suficiente?

La cara de un redactor de Hobby cuando llega el domingo

En el fondo, esto es una carrera de idem

En esas últimas preguntas hay un error: creer que el tráfico inmediato lo es todo. Puede que ese vídeo no rompiera récords de visitas, pero si acostumbramos al usuario a que sea tan bien tratado, poco a poco iremos ganando fidelidad. En el fondo, se trata de eso, ¿no? Pero claro, nadie nos garantiza que eso vaya a suceder con acciones de este tipo. Quizá este vídeo es tan irrelevante que mejorarlo con subtítulos no nos salga a cuenta.

La otra opción que comentábamos sería subtitularlo nosotros. En este caso, sacrificaríamos tiempo, principalmente. Tiempo que debería ser libre. ¡Algún día tenemos que descansar, demontre! No quiero ir de víctima, pero os aseguro que echamos horas extra por un tubo. Ahora, si esas horas extra se invierten en algo que funciona de lujo, la mayoría de las veces lo hacemos con gusto. Esta profesión tiene mucho de pasional, al fin y al cabo. Ahora, imagina que inviertes, digamos, 2 horas (entre traducir, descargar el vídeo, calzar los subtítulos en el editor de vídeo y volver a subir el vídeo) en el proceso y que el resultado contenta a 100 personas. ¿Te compensa? De nuevo, no es una pregunta retórica.

Todo esto nos lleva al concepto de coste de oportunidad. Éste se refiere no solo al dinero o tiempo que te cuesta hacer algo, sino lo que dejas de hacer o ganar por el hecho de hacerlo. Quizá, si en vez de subtitular eso estuviera haciendo otra noticia más, el resultado sería más provechoso para todos. Quizá no. Por ejemplo, este viernes publicamos un vídeo llamado "El efecto Wachowski", en el que repasábamos la filmografía de esos directores. Para este vídeo, decidí liarme la manta a la cabeza y dedicarle una edición de vídeo más currada de lo normal. Tardé 4 días en terminar un reportaje de 6 minutos y medio que, además, había contado con el trabajo previo de redacción de mi compi Raquel Hernández. El resultado: lo ha visto poca gente, pero las escasas opiniones que ha generado son muy positivas.

Quizá es que no lo supe presentar bien en la home de la web o no le he dado bastante bombo y por eso no lo ha visto mucha gente. Quizá es que, simplemente, el tema no interesaba. Pero, ¿sabéis qué? Esto muy orgulloso de ese trabajo, porque sí creo que compensa. Compensa porque demuestra que tenemos el potencial de hacer las cosas todavía mejor y porque ha dejado buen sabor de boca a quien lo ha visto. De hecho, hay quien ha pedido que hagamos más.

¿No es el mismo caso que el que planteo en la hipótesis de Zelda? Es decir, pocas visualizaciones pero buena opinión por parte de quienes lo ven. Bueno, en parte sí, pero al ser un contenido puramente nuestro, transmite una imagen más redonda, dice más de nosotros.

Tanto el caso de Zelda como el de los Wachowski suponen ejemplos puntuales. La realidad es que no siempre podemos dedicar tanto tiempo a todos los contenidos. Si sale un tráiler en inglés del nuevo DLC de Train Simulator 2015, ¿deberíamos subtitularlo también, para agradar a los fans de los juegos de trenes, aunque implique echar horas extra? Que me perdonen los fans de los trenes, pero no. Si sale uno de Uncharted 4, ¿merece la pena? Pues claro, el público al que puedes agradar es enorme. En definitiva, como decía antes, esto tiene mucho de pasional, pero también somos personas, con un tiempo y energías limitados y que, de vez en cuando, necesitamos descansar. Hay que elegir en qué nos compensa sacrificarnos y en qué no, aunque seguramente muchas veces nos confundiremos, porque esto no es una ciencia exacta.

Y habrá quien diga: leñe, si no dais abasto, contratad más personal. Claro, muchacho, ahora voy a por mi árbol que da billetes de 500 y preparo dos o tres contratos más.

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