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La opinión de
Javier Abad

¿Quién entiende la PS3 Super Slim?

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La presentación de PS3 Super Slim en el último Tokyo Game Show era un secreto a voces. Desde hacía tiempo se venían oyendo rumores de que Sony planeaba hacer pasar a su consola por una cura de adelgazamiento, pero el siguiente paso mental que todos dábamos nos llevaba a pensar que el nuevo modelo de PS3 no solo iba a ser más pequeño, sino que necesariamente sería también más barato.

Sin embargo, llegó el día de hacer oficial lo que todo el mundo ya daba por hecho, y Sony nos lanzó un jarró de agua fría al anunciar que el precio de PS3 Super Slim, al menos el del modelo con 500 gigas de disco duro, seguirá rozando los 300 euros, aunque podamos llevárnosla en un pack junto con FIFA 13 o F1 2012. El modelo más básico, con memoria flash de 12 gigas, se va a quedar en 229 euros.

¿En que se basa la reclamación de una rebaja de precio? Si nos fijamos en su aspecto, está claro que el diseño de PS3 Super Slim queda a años luz del glamour que desprendía la brillante PS3 original, y os aseguro que en cuanto la tienes entre las manos y pruebas la bandeja que cubre el lector de Blu Ray se nota que los materiales son de menor calidad incluso que los del modelo Slim que sustituyó a la primera. Por este lado, queda claro que esta tercera "interpretación" de PS3 es la hermana pobre de la familia.

Nos guste o no, la actual generación de consolas afronta las etapas finales de su recorrido, así que era lógico esperar que el modelo más básico bajase de la barrera psicológica de los 200 euros para tratar de darle un último impulso a la base de usuarios. ¿A quién atraerían con eso? A todas las personas que a estas alturas todavía no tienen consola y piensan hacerse con una en Navidad, por ejemplo. Si pienso en este tipo de comprador "tardío", a mí me sale la imagen de alguien no muy experto que no se mueve por los mismos impulsos que los más jugones, sino que busca la mejor oferta por encima de todo.

Sin embargo, ¿qué es lo que se va a encontrar este comprador cuando llegue a las tiendas? Sony ha decidido mantener su consola a un precio que permite a Xbox 360 seguir compitiendo de igual a igual con ella, e incluso mantiene la paridad con el modelo más básico de Wii U, que costará 299,95 euros y va a ser la gran estrella de la inminente campaña navideña. ¿Alguien lo entiende? Yo no, desde luego...