Imagen de perfil de Sonia Herranz
La opinión de
Sonia Herranz

¿Quién necesita una nueva PlayStation?: 4 razones para no querer ni mencionarla

imagen por defecto contenido opinión


No pensaba escribir sobre la supuesta nueva PS4, Orbis o como leches digan que se llame. Me parece tan absurdo que se hable de ella como la propia posibilidad de que se lance en 2013. No porque no lo crea posible. Más bien es porque creo que es innecesario, doloroso y poco oportuno.

Primero, porque estamos muy a gustito con PS3. Disfrutamos de grandísimos juegos entre los que hay mucho y muy variado para elegir. Y, lo que es mejor, con docenas de títulos por debajo de los 40 euros que permitirían que cualquier nuevo usuario de la máquina esté meses disfrutando de ella sin dejarse un riñón y el meñique izquierdo. Entre ediciones Platinum, GOTY, Collection, Complete y su tía del bigote no os digo ná… Claro que a lo peor es ahí donde falla la cosa… Si jugamos barato no es buen negocio…

Segundo, porque no está el horno para bollos. Se acaba de lanzar PS Vita, con el esfuerzo económico que eso supone. Los jugadores hemos sido tentados por una máquina fabulosa que con sus cantos de sirena nos lleva a hurgar en lo más profundo del bolsillo para ahogarnos en los céntimos y reunir 300 pavos con sangre, recortes e IVA… ¿Es de verdad un buen momento para pedirle a los “sonyers” (¿se dice así?) un nuevo esfuerzo que seguramente se iguale al precio de salida de PS3, aunque los tiempos estén más para rebajas que para cambios de temporada?

Tercero, porque de todo lo que se dice nada me gusta. No me gusta que me obliguen a jugar conectada, no me gusta que me penalicen más si compro de segunda mano o si mi primo me presta un juego (no tengo primos, es un decir. Sólo tengo primas), no me gusta que no sea retrocompatible… (¿Van a sacar otra vez las mismas colecciones HD con otra caja para cobrarme 3 veces por lo mismo?). No me gusta la posibilidad, oculta, pero real, de que la idea no sea ni de lejos comprar juegos, sino de “alquilarlos online”. Tipo recreativa, sólo que en vez de echar moneda tenga que pagar una cuota al mes por jugar a lo que sea. Un lo-que-sea que estará en la “nube”… Vamos, que ni juegos físicos ni digitales. Inexistentes más allá del ciberespacio acotado, finito y férreamente controlado con el que Sony nos invitará a jugar… Sí, me lo he inventado, pero ¿a que todos hemos oído hablar de ello? No hace mucho se decía que era el futuro. Pues no me gusta, llamadme retro.

Cuarto, porque no tengo nada claro que haya nada que inventar sin invertir y mucho me temo que, salvando los desarrollos que la propia Sony pueda costear, vamos a jugar a lo mismo una y otra vez. El mismo perro, con distinto collar. Leyendo las noticias  de despidos masivos, de cierres de estudios, de grandes compañías “a dieta”, de otras al borde del colapso… ¿Quién creéis que se arriesgaría con un desarrollo realmente nuevo, que no tuviera número detrás ni supusiera “renaceres” de sagas consagradas? ¿Voluntarios? Pues mira, para jugar a lo mismo, me quedo con lo que tengo. Y espérate que no vuelva atrás. El sábado estuve jugando a Mario 64 y, qué queréis que os diga, me enganché como el primer día de hace un porrón de años (os prometo otros post al hilo de esto).

Bueno, pues eso. No, no quiero que se hable de PS4. Ni creo que haga falta ni creo que sea un buen momento. Ni un buen lugar. A lo mejor ni tan siquiera es un buen siglo… Hay quien dice que la crisis ha golpeado a la industria de los videojuegos con tal fuerza que ríete tú del iceberg del Titanic… Hombre, no creo que lleguemos a tanto, pero hablar de nuevos maquinones a lo mejor no es la solución. Aunque qué sé yo de estrategias a escala mundial y de negocios redondos… Como dijo Sócrates, “sólo sé que no se nada”. Ojalá el microondas de Hobby News fuera la nueva PS4

Lecturas recomendadas