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La opinión de
Sonia Herranz

Retrasos, señales y presagios

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Que los primeros juegos next-gen no hayan cumplido con las expectativas, no me sorprende. Incluso me parece lógica cierta sequía de juegos en el primer año. Ha sido una constante a lo largo de todas esas generaciones y si hacéis memoria recodaréis que los inicios de PS3 fueron similares. Lo que me tiene un poco más sorprendida son los retrasos. Ya sé que tampoco es nuevo, que siempre se han retrasado juegos, pero los retrasos de los últimos 12 meses han sido muy sonados y sin una explicación sencilla…

Ya resultó sorprendente que Sony anunciara el retraso de DriveClub cuando era un juego que llevaba tiempo en desarrollo, que se había convertido en una de las banderas de la consola y de sus nuevas capacidades sociales y que además, era el reclamo perfecto para aumentar la cifra de suscriptores a PlayStation Plus. Un juego que se convierte en una herramienta de marketing tan potente no suele retrasarse nunca y menos tan cerca del lanzamiento de la consola a la que pretende apoyar.

Igual de asombroso fue el retraso de Watch Dogs, que llevaba tiempo postulándose como el primer gran sandbox para nueva generación. Y asombra más si tenemos en cuenta que Ubisoft suele ser fiel a todas sus citas... Otra que no se suele retrasar y que siempre llega puntual es Electronic Arts y también se ha subido al carro con un título de los gordos, gordos, Battlefield Hardline, y otro más delgado, pero también de muy buen ver, Dragon Age Inquisition (aunque aquí sólo 6 semanas).

Que The Witcher 3 se retrasara, aunque joribie, entra dentro lo asumible. Que Sony retrasara The Order 1886, que iba ser el título estrella de la campaña de Navidad de este año, me dejó estupefacta. Y podemos seguir sumando y sumando: Batman Arkham Knight, The Division, The Elder Scroll Online

Podríamos pensar que todo esto no son más que coincidencias. Y puede ser, pero es que las compañía implicadas también coinciden en la razón de los retrasos: “pulir” el juego. Pues viendo cómo se sacan algunos juegos, que el mismo día del lanzamientos tienen gigas de “parches de pulimiento”, no quiero pensar cómo estarán para necesitar unos mesecitos más. Suena a eufemismo de los buenos.

Así, desde mi ignorancia de "juntaletras", se me ocurren varias hipótesis. Una, que eso de que programar para PS4 iba a ser parecido a programar para PC, no era del todo verdad. Por ejemplo, Pete Hines, de Bethesda, hablando de The Elder Scrolls Online explicó que cuando trataron de trasladar todo el trabajo realizado en PC a las nuevas consolas se encontraron con que no era tan fácil como parecía… Por lo tanto, probablemente eso de que programar para PS4 iba a ser más fácil que para PS3 (que parecía el coco en su día), también era una verdad a medias. De hecho, Neil Druckmann, director creativo de Naughty Dog, ha asegurado que adaptar The Last of Us a PS4 ha sido un infierno.

Hombre, claro, como que a PS3 se la saben de memoria y han creado herramientas nuevas y específicas para ella y PS4 es una enciclopedia que todavía se tienen que estudiar… Será que no hubo diferencias entre Uncharted y Uncharted 2... ¿Puede que el pimer Uncharted se empezara a desarrollar en PS2? Sí, según esta entrevista.

Me pica la curiosidad con GTA V que se espera para finales de octubre y Rockstar, con lo que es ella para esto de promocionar, no ha vuelto a soltar prenda desde el E3…

Más allá de dificultades con un nuevo hardware, que son muy entendibles y lógicas (fijaos en lo que se quejan los futbolistas cuando les cambian el balón y les cortan mucho el césped), me da a mí, además, que no se ha calculado con suficiente precisión, los costes que suponen desarrollos de envergaduras para máquinas tan potentes. Y no me refiero sólo a los económicos. A una resolución mayor y con una fluidez de movimientos mayor, los “detallitos” saltan de la pantalla como estrujacaras ansiosos. Como cuando se empezaron a vender las primeres teles HD y la gente iba a la tienda a devolverlas, porque hasta el telediario se veía mejor en una tele tubo que en un pantallón HD. Es decir, hay que “rematar” los juegos mucho, mucho mejor que antes, que ahora los jugadores tenemos lupa y podemos ver casi todas las ñapas.

Me da a mí que no se esperaban ese trabajo extra, que les ha pillado por sorpresa lo mucho que se notan las carencias. Y claro, ahora hay que correr (y retrasar) para pulir. Si tengo razón (que está por ver), me temo que en los próximos tiempos desaparecerán los retrasos masivos. Los grandes juegos (mejor dicho, los juegos grandes), se van a programar con más tiempo y más espacio. Va a haber menos y aún más seleccionados. Experimentos, los justos y en digital. Si en cada generación los equipos de desarrollo y las editoras se han tenido que reinventar para adaptarse (dejando muchas víctimas por el camino), en esta ocasión el cambio podría ser más profundo y radical… ¿Hasta dónde y cómo nos afectará? Llevamos tiempo viendo síntomas y señales, presagios que cada uno interpreta a su manera. Están ahí para quien tenga ojos para verlos y mente abierta para asimilarlos. Y no, cerrar los ojos no funciona. Nunca.

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