Imagen de perfil de David Martínez
La opinión de
David Martínez

Shinken

imagen por defecto contenido opinión

Esta palabra significa “la espada real” es decir, el sable japonés (la katana sólo es un tipo específico). Y se me ha ocurrido hablaros de él a raíz de unas recientes declaraciones de Hideo Kojima. Resulta que el creador de Metal Gear había pensado en un estudio occidental para que se encargase de Metal Gear Rising, pero finalmente se decantó por un equipo japonés, “que entendiese mejor la filosofía de la espada”.

¿Y qué hay que entender? Una de las primeras cosas que se aprenden en kendo es el respeto a la espada. No es un simple objeto, es el alma de cada uno: no se toca el sable que no sea tuyo, no se pasa por encima, no se juega con él… es un concepto mucho más serio que en la esgrima europea (tanto la deportiva como la esgrima antigua).

 

También hay una diferencia importante en su uso. Para cortar, hay que utilizar las muñecas (se llama tennouchi) ya que no se necesita mucha fuerza, pero corres el riesgo de que el arma se quede encajada en el cuerpo de un enemigo. La verdad es que un combate “real” no se parece en nada a lo que hemos visto en las primeras imágenes de Rising, salvo en la velocidad y profundidad de los cortes. Cuando se practica con acero (cortando rollos de bambú, no enemigos) apenas se nota la resistencia, pero de ahí a partir una furgoneta por la mitad…

 

Respecto a la técnica, también hay matices. Mientras que la esgrima europea no ha evolucionado mucho, la escuela japonesa sigue activa. Existen una serie de guardias, técnicas y kata en las que se resume el combate, y que se han depurado a lo largo de siglos. Lamentablemente, todo es bastante sobrio, sin las florituras que se ve en los juegos. Si, de verdad, queréis un juego que refleje el combate de los samurai, probad Kengo Master of Bushido para PS2. Este juego de lucha, uno contra uno, nos permitía evolucionar desde el uso del bokken (la espada de madera) hasta el acero. También mantenía las guardias, los ataques y contras… e incluso se podía morir desangrado por un pequeño corte. Eso sí, me temo que no era tan espectacular.

Lecturas recomendadas