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La opinión de
Javier Abad

¿Y si invertimos en talento?

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Hoy me ha dado por pensar en las ventajas que ha supuesto internet para nuestro trabajo, aunque contarle esto a los lectores de una revista online es casi tan absurdo como explicarle lo realista que es Call of Duty a un grupo de marines. Antes la redacción era una burbuja aislada del mundo exterior en la que, grandes bombazos aparte, aterrizaban los juegos sin apenas información que nos diera pistas sobre los estudios que los habían creado, el proceso de desarrollo, etc. Hoy, sin embargo, nos basta con abrir el navegador para saber quién ha dirigido tal proyecto, en qué se han inspirado los guionistas de este otro y hasta lo que cenó ayer el director de animación de un tercero, si me apuráis.

Tener toda esta información al alcance de un click nos permite colarnos en sitios antes impensables, como por ejemplo una reunión de accionistas de THQ. Llegas a la oficina por la mañana, enciendes el ordenador y desayunas con Brian Farrell, presidente de la compañía, que te explica lo barato que sale desarrollar juegos para Move y Kinect. Por si no habláis inglés, os aclaro lo que Farrell les dijo a sus accionistas: “Son un tipo de juegos para el mercado de masas, así que los costes son una fracción de los que hay en los juegos para expertos”. Y añadió: “Son formas más simples de juego, basados en tu movimiento y en el dispositivo, y no en un arte fantástico ni en animaciones y escenarios complejos”.

La noticia cuenta que las acciones de THQ subieron después del discurso de este señor, pero la verdad es que a mí se me atragantó el café cuando la leí (a estas alturas ya habréis deducido que no soy accionista). Porque, salvo que alguien me saque de mi error, yo creo que si le quitamos el envoltorio politicamente correcto, el discurso de Farrell se podría traducir así: “Move y Kinect molan porque nos dan la oportunidad de hacer caja con juegos facilones, pensados para gente que juega poco y no es muy exigente con lo que compra”.

Mucho me temo que esta postura la comparten también otras compañías, porque llevan poniéndola en práctica desde hace tiempo con sus lanzamientos “para toda la familia” en Wii. No dudo que se vendan bien, pero basta con repasar las puntuaciones que se llevan en la prensa especializada para darnos cuenta de que aquí hay algo que no funciona. Yo creo que el problema es que partimos de tres suposiciones bastante discutibles:

  1. Que los juegos para Wii, Move y Kinect deben ser simples y estar dirigidos a jugadores ocasionales.
  2. Que a este tipo de usuarios les da igual la calidad de los juegos.
  3. Que la calidad de los juegos depende exclusivamente de los gráficos.

Como por alguna extraña razón hoy me siento especialmente lúcido, voy a introducir otro factor en esta ecuación: se llama talento, y se me ocurre que es donde las compañías deberían invertir la pasta que se ahorran cuando se ponen a desarrollar estos títulos en teoría más simples. Así veríamos propuestas más originales e innovadoras, y no tanto clon basado en minijuegos deportivos, fitness, karaoke, etc. Venga señores, que ustedes saben como ser más creativos. Para que vean un ejemplo, les dejo este tráiler de uDraw, una tableta de dibujo para Wii que saldrá a comienzos del año que viene y pinta muy bien. Ah, por cierto, es de THQ. Lo digo para que Mr. Farrell vea que no tengo nada en contra suyo...


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