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La opinión de
Sonia Herranz

Una suscripción para jugarlos a todos

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Resulta que Sony ya ha empezado a invitar a los jugadores americanos a la beta privada de PlayStation Now. Ya sabéis el servicio de juegos en streaming basado en la tecnología Gaikai. Y, por esas casualidades que tiene la vida, llevo varios días seguidos que me he pillado a mí misma deseando que ya estuviera en marcha.

Aunque soy una acumuladora compulsiva y me gusta ”tener” las cosas (no sé qué hacer con los libros y los DVD, los Blu-ray… ¡hasta los VHS me salen por las orejas!), la verdad es que sí que me gustaría poder acceder a cualquier juego así, sólo con desearlo. Aunque ese juego no sea mío, aunque lo esté jugando de prestao.

Lo curioso es que lo que he deseado jugar lo tengo… en alguna caja del trastero. Me ha apetecido echarle un ojo a Fahrenheit, la aventura de David Cage para PlayStation 2. Y es que había dejado a medias Beyond (no hay tiempo pató) y tras terminarlo quise hacer memoria y la memoria ya me falla. También me apeteció revisitar Silent Hill, el original, tras leer el reportaje de Playmanía con los futuros juegos de terror que nos llegan (quería comprobar cuánto miedo me seguía dando) y quise volver a Final Fantasy IX, porque tengo que reconocer que no le hice mucho caso en su día. Aunque ya no me acuerdo de cuáles, sé que he tenido dos o tres impulsos más de viajar hacia atrás. Obviamente, ni me he molestado en bajar al trastero ni he desempaquetado ninguna consola. Total, iba a ser un momento (o no, ya no lo sabré) sólo para quitarme el gusanillo o comprobar un dato de esos esquivos…

El esfuerzo de buscar el juego y montar la consola no me pareció que me fuera a merecer la pena. Y tampoco descargarme el juego de Store, sabiendo que lo tengo y que no voy a jugar más allá de media hora (se me acumula el "trabajo"). Ahora, si hubiera tenido opción de suscribirme a PlayStation Now estoy segura de que lo habría hecho. Y es que, no lo puedo evitar, pensar en poder jugar a cualquier juego aparecido en una PlayStation en cualquier momento y en cualquier consola me parece mucho más que tentador. Al fin y al cabo volver a comprarlos no tendría sentido, porque debo reconocer que casi ningún juego de PSone y muy poquitos de PS2 iban a hacerme disfrutar ahora lo mismo que en su día. Y es que las cosas tienen su momento y su lugar y los videojuegos, igual que el cine, las series de TV y hasta las novelas, envejecen y dejan de encajar. Dejan de estar “de moda”. Por poner un ejemplo, me gustaría saber cuántos seríamos capaces hoy día de acabar Tomb Raider, el primero. Vale, me conformo con llegar más allá de mítico tiranousario. A lo mejor si ya estuviera disponible PS Now (con el catálogo de PSone) podríamos comprobarlo…

No me negaréis que la idea de volver a probar ese juego que hace 15 años te enganchó (aunque a los 10 minutos te desespere) o de jugar por fin ese otro que nunca pudiste comprar o a aquél que nunca llegó a salir, es de lo más sugerente. Incluso me apetece enseñarle a mi hijo cómo era el Spyro original, que él sólo lo conoce el de los Skylanders

Por supuesto, PlayStation Now tiene muchas cosas que me preocupan. Algunas muy mundanas, como el cuánto. ¿Cuánto costará acceder a un juego? ¿Cuánto costará la suscripción? ¿Cuántos juegos habrla? Y otras un poco más en la línea de mi pesimismo existencial... ¿Significará el principio del fin del juego físico? ¿Y de las consolas? No olvidemos que PS Now va a funcionar desde el día 1 con televisores Bravia, sin consolas de por medio, y Sony quiere que sea posible acceder al servicio desde cualquier dispositivo capaz de conectarse a Internet… No quiero pensar en ello todavía (mi compi Alberto ya le ha buscado todo lo malo en este post), porque quiero saber qué tal les va a los yankis con sus pruebas y a qué ritmo se van añadiendo juegos al catálogo del servicio, pero de momento, el gusanillo me ha picado. Me gusta la idea. Será que me estoy acostumbrando a pagar por servicios y no por productos. Será que me hago mayor y la nostalgia me puede. O será, simplemente, que me nubla los sentíos pensar en miles de juegos a mi disposición, como manjares de un bufé libre ese día que tanta hambre tienes. ¿Moriré de empacho?

PD. Me ha acordado de otro de esos momentos nostálgicos: Broken Sword II. El impuso me vino a raíz de Broken Sword 5 de PS Vita y de ahí he viajado a Disc World y a A Sangre Fría (que a mí me gustó). De verdad, si hubiera tenido PS Now los habría cargado todos, con permiso de mi conexión a Internet.

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