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La opinión de
Jesús Delgado

¿Tiene sentido seguir viendo series en la televisión tradicional?

Problemas series

Antena 3 se ha vuelto a convertir en blanco de las iras debido a trato que ha recibido Supergirl en su emisión en España, muy similar al de The Flash el pasado año. ¿Qué es lo que pasa en este país con las series de superhéroes y otras series de culto, o bien reconocidas, no acaban siendo tan bien tratadas como en su país de origen a pesar de no ser un éxitazo a nivel mundial? ¿De veras tiene sentido seguir viendo series en la televisión tradicional en este marco?

En menudos jardines me meto con estos artículos de opinión, pero esta vez la ocasión la pintan calva. ¿O tal vez rubia? Como sabréis ya, esta madrugada ha acabado la emisión española de Supergirl. Y decimos esta madrugada porque según me he podido informar por algunas fuentes, parece que Antena 3 acabó emitiendo de seguido cuatro capítulos hasta las tres y media de la mañana, habiendo comenzado su emisión a horas más bien intempestivas. Un cambio de horario, por cierto,no fue avisado ni anunciado. Como tampoco se avisó que se emitirían los cuatro últimos episodios del tirón. Esto, curiosamente, ha sido algo parecido a lo que pasó a The Flash el pasado año, cuando se emitió igualmente en abierto por estas fechas. 

Ahora, antes de empezar a pintar al "Señor Antena 3" con rabo, cuernos, tridente y ese proverbial maletín con dinero de Sony y/o Disney (si no os lanzo esa pulla al cuello, reviento), preguntémonos algo: ¿Es realmente culpa de la cadena o es que acaso las dinámicas de consumo aunado a otros factores, hacen que ver serie de manera tradicional ya no salga a cuenta? Y cuando digo en tele tradicional, ojo, me refiero a TdT o cualquiera a de los canales de Movistar+ o plataformas similares con horarios y demás.  

La verdad es que desde el principio creo que puedo señalar ya que la televisión tradicional ha dejado de ser un vehículo óptimo para las series, salvo contados casos.

La realidad de los medios

Posiblemente, muchos no sepáis cómo funcionan los medios de comunicación, las revistas, las cadenas o las emisoras. Ya os adelanto que básicamente se financian por publicidad. Tengo un poco olvidadas mis clases de primero de Periodismo, pero creo recordar que en el caso de las televisiones esta publicidad se mide no solo por la hora a la que se emite sino también por el ratio de espectadores que ven la cadena en cuestión a esa hora. Esto nos lleva a explicar las luchas que hay por las audiencias entre Telecinco, Antena 3 y el resto de cadenas "en abierto" y por qué ciertas series españolas no sobreviven a unas cuantas temporadas de emisión, mientras que otras se cancelan en un chasquido de dedos, en cuanto el público pierde el interés. La competición es feroz y en cuanto una serie (o programa) no cumple unas expectativas mínimas que lo hagan rentable para la cadena, lo natural es desecharla. 

Por eso mismo, no penséis que esto se trata de una cadena "ninguneando" a los fans o siendo cruel con un producto al no darle una oportunidad, sino de un negocio tratando de sobrevivir. Ni más ni menos. Si los números no acompañan, lo lógico es retirar un título. Como dato, además, tened en cuenta esto: En el caso de Supergirl (o en el de Flash) desconozco las cifras, pero tengo entendido que independientemente de su buena o mala acogida, y debido a que estamos una serie comprada y no un producto nacional, Antena 3 se ve obligada a lanzarla ÍNTEGRAMENTE. Por lo que, aunque la serie hiciera aguas en número de espectadores, la cadena debería emitirla por fuerza. 

Supergirl Flash

Pensadlo: Esto pone a la cadena en un brete, que es de el de emitirla entera por contrato. Y la situación empeora si los números, aunque no sean tan buenos como esperen, no son lo suficientemente malos como para justificar la cancelación. Obviamente, aquí entraríamos ya en la consideración de las previsiones de los programadores, que no son tontos, pues ya saben muchas veces cuáles son las expectativas máximas que pueden esperar de una serie. Una serie que además, puede o no haberse emitido ya en una plataforma VOD sino subida por entero de manera pirata a una página web, por lo que su público objetivo ya la ha visto y no va a perder el tiempo volviendo a verla. Sobre todo si el doblaje no les satisface.

Pero dejando el paradigmático caso de Supergirl de lado, ¿qué pasa con otras series? Se mueven por baremos parecidos y veréis que es común ver emitidos uno, dos o tres episodios de seguido a horas a las que difícilmente se puede arrastrar grandes números. Dicho esto, que sepáis que quien vea las últimas temporadas de Sobrenatural en AXN a las dos de la tarde, como está pasando actualmente, es digno de mi admiración. Porque o estás muy aburrido, o eres un verdadero fan de los Winchester para ponerte con eso a esas horas.

Grimm Super

Realmente, si lo pensáis bien, las únicas series que en nuestro país parecen funcionar en este sentido son aquellas que se programan a partir de las 21:30 hasta las 23:00, en Prime Time. Pero incluso estas, al final, tampoco arrastran tantísimo público como quisieran las cadenas. Y eso se debe a que, precisamente, el modelo de plataformas/videoclub de VoD, siguiendo una idea similar a las plataformas piratas, nos permiten ver cuando y cómo queramos las series, a nuestro ritmo. De hecho, la idea de ver televisión online, en diferido, cada vez es una opción más popular. Tanto es así que en otros países es la tónica habitual: The CW, Fox, ABC, etc... suben los capítulos de sus series a la web para que la gente lo vea de forma gratuita tras su emisión. Una fórmula que ciertamente se intenta aplicar también, de aquella manera, en nuestro país.  

Claro que este modelo de negocio funciona por otra cuestión que solemos pasar por alto: el alto índice demográfico de EEUU. España es poco más grande que alguno de los Estados más grandes de EEUU, aunque también algo más poblado. En Estados Unidos se cuentan cerca de 325 millones de personas, frente a los 46 de nuestro país. A mayor población, mayor variedad, luego mayor posibilidad de abrir más cadenas y hacer más rentable cada negocio, fomentando la competencia. Eso en España, al margen de la idiosincrasia cañí de este país que favorece contenidos en abierto como Hombres, Mujeres y Viceversa o el interminable Cuéntame, frente a otros que divergen del "gusto popular",  es inviable únicamente por no ser rentable la variedad de producciones. De hecho, que series como El Ministerio del Tiempo o El Príncipe lograran hacerse un hueco es casi un milagro. 

¿Qué nos queda entonces? Pues amigos, VOD.  

Video On Demand, el futuro está aquí

Es triste decirlo, pero con todo estas limitaciones, al final la gente tira por la solución simple y también por la ilegal. La mayor parte de los seriéfilos y del público especializado ha de recurrir a Internerrr para satisfacer sus ansias de series. No vamos a negar cuál es el método predilecto: el pirateo. 

Series Ly
Que levante la mano quien nunca entró aquí

Este pirateo, además, suele darse en forma de VO con subtítulos. Esto genera un público especializado (y algo elitista) e implica la dudosa cuestión de si merece la pena doblar o no las series. ¿Para qué, si ya se las han bajado de manera ilegal y gratuita? (Claudio Serrano, Juan Amador Pulido y Luisa Ezquerra, entre otros, son personas que también cobran por trabajar, aunque les conozcamos solo por ser respectivamente la voz de Batman, la de Archer y la de Lois Griffin).  ¿Para qué, repito, nadie se iba a molestar en financiar el doblaje de una serie que ya se ha visto de forma pirata y gratuita? 

De hecho, permitid el inciso para defender a los actores de doblaje, cuyo trabajo en los últimos años se ha resentido por las dinámicas de trabajo impuestas a la hora de doblar series a prisa y corriendo, no pudiendo pasar el producto unos estándares mínimos de calidad, como en pasados años. Esto, por cierto, viene dado precisamente por el poco valor en el que se tiene su trabajo en la actualidad y la devaluación nacida de la fiebre de series que vivimos y la reducción de costes para doblarlas. 

Pero volviendo al tema principal, hace unos años, os diría que sí, que es una lástima pero mientras no hubiera alternativa, y que lo ideal era seguir viendo series exclusivamente de manera pirata ya que el acceder a ellas de otra manera era complicado y desproporcionalmente caro. Porque, admitámoslo, verla en exclusiva en otros medios (como en el Plus), era una sangrada reservada a quien estuviera a pagar entre 50 y 100 euros todos los meses para, encima, tener que ajustarse a los horarios de emisión impuesta por estas plataformas, las cuales subían online el contenido cuando les salía de las narices. 

Pero esta tendencia está cambiando. La presencia de Yomvi, Netflix y Wuaki en nuestro país así lo atestiguan. Estamos ante plataformas que se basan en la premisa práctica, pero de manera legal. Esto es, pagando y haciendo que el negocio fluya. Bienvenido al videoclub online de tarifa plana, conocido como Video On Demand. VOD para los amigos.

Estos modelos, aunque de pago, suelen ofrecer un modelo accesible para el público. No solo tienen una gran variedad, sino que suelen contar con una amplia diversidad de visionado en distintas plataformas (PC, TV, Consolas, Smartphones, etc...). Además, al funcionar como videoclubs y a veces como productoras, se muestran como modelos rentables de negocio.

Orange is the new black House of Cards

Ahora bien, estos modelos chocan frontalmente con las cadenas "tradicionales", que antes de su llegada habían realizado acuerdos con los estudios de origen de muchas series para tener en exclusiva ciertas temporadas. Esto implica que, como ejemplo, las últimas temporadas de Orange is the New Black o House of Cards estén disponibles únicamente en Movistar +, mientras que las temporadas anteriores las emita ya Netflix en España. En principio, HBO no ha desembarcado en nuestro país. Pero cuando lo haga, posiblemente, tenga el mismo problema con su Juego de Tronos, que hasta ahora era monopolio de Canal +

Claro que todo esto de lo que os hablo es mera materia teórica y llevada a la práctica por sujetos de edades determinadas, de entre 15 a 40 años. Una altísima proporción de la población sigue viendo la tele de manera tradicional y traga lo que le echen. Quizá, con el relevo generacional esta tendencia se corrija y en unos años, lo que prime sea ver series a la carta, en lugar de sentarse frente al televisor puntualmente. Si esta es la tendencia futura para España y las series traducidas al español es algo que aún está por verse. 

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