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La opinión de
Daniel Quesada

Yo digo SÍ al formato descargable

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Parecía que no iba a pasar nunca, pero al final ha sido Microsoft la que ha hecho saltar la liebre: a partir de mañana, hará un "experimento" en EEUU, bajando el precio de sus juegos en versión digital para Xbox One. Así, mientras que en su versión "física" Ryse (el primer juego en acogerse a esa medida) cuesta 60 dólares, en la descargable costará 40. Habrá, por tanto, 20 "pavos" de diferencia. A partir de aquí, se me abren tres líneas de pensamiento (con todo lo pedante que eso suena):

Primera conclusión: era cuestión de tiempo que esto sucediera

Parece de cajón que exista esta medida. Es más, ¿cómo no se ha aplicado antes? Si no pagamos la caja, ni las instrucciones, ni el soporte (Blu-Ray, en este caso) ni la distribución del juego, éste debería ser más barato. No tiene mucha ciencia... ¿O sí? Pues parece que hasta ahora sí, porque las distribuidoras no podían ofrecer dos precios diferentes que provocaran una desventaja de las tiendas. Como supondréis, las grandes cadenas de tiendas de videojuegos, las verdaderas reinas del cotarro, no habrían visto con buenos ojos esa práctica. Salvando las distancias, creo que es algo similar a lo que pasa con los coches eléctricos. Podrían haber salido a la venta hace muchos años, pero entonces a las petroleras se les habría acabado el chollo...

Ahora bien, resulta que con la crisis económica, los cambios de modelo de negocio, etc., las tiendas ya no son el gigante que eran antes. Es más, algunos iconos del sector han estado al borde del cierre en varias ocasiones. Con esto no quiero decir (o, al menos, no sólo) "se acabó la presión de las tiendas, ahora las distribuidoras son libres". No, estas últimas también aceptaban ese status quo porque les convenía. ¿Por qué bajar los precios, si compra poca gente en digital y los pocos que compran, no se quejan? La pescadilla que se muerde la cola.

Pero, como digo, los tiempos cambian y ahora hay que pensar nuevas formas de llegar al personal... ¡Aunque implique actuar con lógica! Por supuesto, no deja de llamar la atención que sea Microsoft la primera por optar por esa medida. Sus ventas no están siendo las esperadas con Xbox One y seguramente alguien ha decidido tomar medidas diferentes. Qué queréis que os diga, a mí no me parece un signo de debilidad, sino de pensamiento lateral muy acertado.

Segunda conclusión: 20 dólares de bajada no es suficiente

Creo que, como consumidores, todos tenemos unos conceptos psicológicos anidados en el subconsciente. Si lo piensas, 40 dólares es menos que 60, así que sales ganando. Pero me parece que el cerebelo de la mayoría de la gente se quedará en el concepto "son 40 euros, es mucha pasta por un videojuego". Si a eso sumamos que es un juego digital, el resultado es que sigue sonando a que es un producto caro. No sé cuál es el margen de beneficio hasta el que podrían forzar la bajada, pero si quieren que la cosa cuaje, deberían ir más allá. Creo que la barrera psicológica estaría en los 30 dólares. Estoy seguro de que si se quedan en ese margen, venderían tantos juegos de más que compensarían el escaso margen de beneficios. Puede sonar loco... Pero también sonaba a imposible que Sony regalara ciertos juegos on PSN Plus...

Tercera (y polémica) conclusión: comprar juegos digitales es más práctico

Ya sé lo que vais a decir muchos: ¡Locoooo! ¡Anatemaaa! ¡Maletineeeees! (Esto último no viene al caso, pero lo dicen mucho). Pues eso, que parece una insensatez basar tu colección de juegos en descargas desde la Store de turno. Pierdes el encanto de tenerlo, renuncias a una hipotética edición especial con "goodies" y, sobre todo, te arriesgas a que, dentro de 10 años, cuando la Store de esa plataforma no exista, no puedas volver a jugar a ese juego porque lo borraste un día de la consola. No sé vosotros, pero yo llevo sin tocar mi primera Xbox más de 5 años. Mi Nintendo 64, ni os cuento... No echo de menos probar sus juegos. Lo pasé genial con ellos, fueron experiencias que me marcaron, pero eso es todo. No necesito volver a jugarlos. Así pues, si en 10 años no puedo volver a jugar a un juego de PS4, Xbox One o Wii U que me pase este mes, no creo que me vaya a arrepentir. Al contrario, las escuálidas estanterías de mi casa agradecerán no tener que almacenar cosas que no se van a usar nunca más.

Ojo, que entiendo el pensamiento opuesto y sé que hay mucha gente que cada X tiempo desempolva sus viejas consolas para echarse unos vicios nostálgicos. Me parece una práctica muy bonita, pero yo no la hago mía. Es más, estoy seguro de que el 90% de los usuarios no lo hacen. Las consolas se van quedando en un armario (o, tristemente, se tiran) y fin de esa etapa. Por eso, siendo pragmáticos en lugar de románticos, creo que lo ideal es que la mayoría del público compre en digital (siempre y cuando sea notablemente más barato) y sólo los que tengan una vertiente coleccionista más acentuada compren en físico. Vamos, que debería ser como con los discos de vinilo: no deben dejar de existir, pero su presencia se centraría en un mercado muy concreto.

Hala, ya podéis soltarme los leones. XDDD

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