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Análisis de Silent Hill Downpour
Mumi

Canguelo

 

Esta vez si. Esta vez
Konami ha hecho los deberes y ha reanimado la llama que se estaba apagando
lentamente en Silent Hill. Tras un ligero lavado de cara respecto a la anterior
entrega (Homecoming), Downpour nos mete de lleno en la historia de Murphy, un
prisionero al cual trasladan a otra prisión, y que durante el trayecto sufre un
accidente. Ya os podéis imaginar que por razones X va a parar a nuestro querido
pueblo, Silent Hill.

 

Y aquí empieza el
canguelo…

 

Lo que no consiguieron
las dos anteriores entregas de la saga fue que pasásemos miedo, angustia,
estrés, sufrimiento o  paranoia.  Esta vez, lo hace, hasta tal punto que en
alguna ocasión un servidor ha tenido que parar de jugar un par de minutos para
destensar los músculos, cargados de estrés y tensión.

 

Estamos frente un título
con una historia rebuscada, de aquellas que no tendrás suficiente con una sola
vez para entenderlas, y con mil y un secretos que se irán desvelando a lo largo
del juego, dando sentido a algo que no se entiende hasta llegar al final, cosa
que lo hace más interesante aún.

Como en otras entregas el
juego está dotado de diferentes finales, unos más buenos que otros, y que
dependiendo de las acciones que tomemos, la historia tomará un significado u
otro. Rejugarlo será necesario para entender aún mejor qué se nos quiere contar…

 

Pero centrémonos en
aspectos más técnicos…

 

El apartado gráfico ha variado
un  pellizco respecto a su anterior
entrega. Con algunas escenas de poping (sobretodo en exteriores), texturas que
cargan algo lentas, y algún diente de sierra, no daremos importancia a todo eso
después de comprobar que el juego de luces, ya sea con nuestra linterna, los rayos
que caen y que nos asustan en el momento más inesperado, y todas las otras
luces que escasean en la ciudad, que hacen sombras y efectos que nos harán estremecer
el cuerpo y poner todos nuestros sentidos de punta, haciendonos fijar dos veces
en si eso que hemos visto era solo un perchero o una bestia inmunda.

Y con las ya añejas cámaras fijas, que nos darán tan solo una sola perspectiva de nuestro personaje y su entorno, como en sus primeras entregas.

 

La jugabilidad en algunos
casos deja algo que desear. Los combates cuerpo a cuerpo son difíciles de
llevar, en los que solo podremos atacar o defendernos de unos enemigos mucho
más rápidos que nosotros en todas las ocasiones. Como dicen los consejos que
salen en los tiempos de carga del juego: en algunas ocasiones es mejor huir que
luchar.

Las balas y armas de
fuego escasean, por lo que equiparnos con palos, hierros, piedras, martillos o hasta
picos será crucial para defendernos. Todas estas armas tienen su desgaste, y a
los pocos golpes  se destrozarán, por lo
que se tiene que estar al loro constantemente.

 

El apartado de audio es
quizás el más flojo del juego. Después de prescindir de su antiguo compositor
de la BSO que gusta tanto en las otras entregas, esta vez se ha dotado con
música también escalofriante e inquietante pero que nos sabrá a poco si somos
fans de la saga. Por otro lado, los ruiditos, murmullos, chascarridos y
susurros serán muy presentes en todo el juego. Gracias a ellos la tensión es
constante, y ayudan muchísimo a que nos metamos más en el papel y entre la
niebla que rodea todo el pueblo.

 

Para terminar, y haciendo
referencia a la diversión del juego, puedo afirmar que hace honra al nombre que
lleva en la carátula. No solo con su historia rebuscada como he contado antes,
sino con diversos hilos que podremos seguir.

 

A parte de contar con el
argumento principal, toda la ciudad está plagada de secretos y misiones secundarias
que estarán en nuestra elección si debemos resolver o no. La recompensa de
ella? Saber el porqué estamos allí.

 

Como si de un sandbox se
tratara, podremos recorrer el pueblo a nuestro antojo, entrando un gran
cantidad de habitas, tiendas, patios, alcantarilladlos…  que no veremos a no ser que exploremos un poco
y hagamos estas misiones secundarias. El mapa es tan extenso que hasta se nos
ofrece la opción de tomar el metro para ir más rápido.  Con todo esto pretendo decir que el juego no
es para nada lineal. No hay un camino fijo, y la evolución del argumento está
en nuestras manos.

 

En lo largo y ancho de la aventura, o desventura mejor dicho, encontraremos diversos enemigos, cada uno con sus peculiaridades, pero muy pocos jefes, cosa que en este caso se echan de menos.

 

Los puzles, un apartado
muy importante en todas los juegos de SH,  que iremos encontrando a lo largo del juego
también nos harán sudar sangre en algunos casos, con metáforas y simbologías al
más puro estilo de las primeras entregas, 
pero los cuales podremos escoger su dificultad al inicio del juego por
si no somos muy habilidosos en este apartado.

 

En resumen, estamos
frente una entrega que hace honor a su nombre, que nos deja con ganas de más y
que seguramente hará que volvamos a iniciar la pesadilla para descubrir más
secretos del porqué estamos allí.  Los
gráficos no dejan nada que desear, y la diversión tampoco. Tras 9 horas de
juego un servidor ha llegado al final, sin hacer misiones secundarias. Me
jugaría cualquier cosa que se alarga a unas 15 horas recorriendo y descubriendo
todos los secretos  que esconde la urbe.

Un título muy apetecible
y que nos hará volver temblar como hacía tiempo que los fans deseaban, y más al
reducido precio de salida, unos 37 euros.

 

PD: Mis recomendaciones
para jugar son poca luz, jugar con cascos o un buen estéreo para apreciar bien
los sonidos, y con un baño cerca…

85

Muy bueno

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Nuevo Silent Hill Downpour, análisis desde el terror

    Silent Hill, la famosa saga de terror de Konami, tras debutar en PSone y con 3 entregas en PS2, ha representado hasta no hace mucho el culmen en cuanto a terror psicológico se refiere. Un ambiente angustioso, una banda sonora sublime y unos personajes memorables han sido sus señas de identidad. En PS3, Konami decidió imprimirle un nuevo aire a la saga poniendo en manos de estudios externos su aclamada IP. De esta decisión llegó el no tan aclamado Silent Hill Homecoming y, en esta ocasión, es Vatra Games lo intenta de nuevo. Silent Hill Downpour sigue fiel a la saga en muchos aspectos de sus podridas raíces. Miedo y angustia pueblan

    Hobby

    85

    Muy bueno

    Lo mejor

    La ambientación y los personajes. Unos puzzles que se salen de lo normal y que mantienen el interés

    Lo peor

    Sistema de combate torpe y poco fluido. El apartado técnico, de media, no pasa de aprobado.

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