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Análisis de Saints Row The Third
lugavmu

Dildo en mano, el mundo es tuyo

 

Gamefest. Septiembre de 2011. Un solitario visitante (véase: un servidor) es cautivado por la imagen de un gran gato de felpa con capa de superhéroe. Me imaginé algún juego indie extraño, pero el tráiler que adjuntaba a la mascota publicitaria, con flashes letales para epilépticos y rebosante de cachondeo, me dijo que algo estaba mal en mi anterior idea preconcebida. Decidí pasar de largo y continuar disfrutando de la feria. Pocos días después, me meto en una conversación ya iniciada de Skype con unos amigos, y para mi sorpresa, veo que mencionan el juego. Entonces, me dí cuenta de que no era otro que Saints Row: The Third. Había oído hablar de la saga Saints Row, pero no me había dignado a probarla aún. Demos otro salto temporal. Comienzos de verano del 2012. Tras haberme dignado a invertir 10 euros en Saints Row 2 y deleitarme con su gloria, me doy cuenta de que el susodicho The Third estaba a unos ridícilos 7,50 euros. Antes de poder terminar de pronunciar otorrinolaringólogo, ya tenía una Paysafe card en mano. ¿Una opción precipitada? Os diría que ahora lo vemos, pero por la nota, ya habréis deducido que me resultó acertada, ¿no?

Gamefest. Septiembre de 2011. Un solitario visitante (véase: un servidor) es cautivado por la imagen de un gran gato de felpa con capa de superhéroe. Me imaginé algún juego indie extraño, pero el tráiler que adjuntaba a la mascota publicitaria, con flashes letales para epilépticos y rebosante de cachondeo, me dijo que algo estaba mal en mi anterior idea preconcebida. Decidí pasar de largo y continuar disfrutando de la feria.
Pocos días después, me meto en una conversación ya iniciada de Skype con unos amigos, y para mi sorpresa, veo que mencionan el juego. Entonces, me dí cuenta de que no era otro que Saints Row: The Third. Había oído hablar de la saga Saints Row, pero no me había dignado a probarla aún.
Demos otro salto temporal. Comienzos de verano del 2012. Tras haberme dignado a invertir 10 euros en Saints Row 2 y deleitarme con su gloria, me doy cuenta de que el susodicho The Third estaba a unos ridícilos 7,50 euros. Antes de poder terminar de pronunciar otorrinolaringólogo, ya tenía una Paysafe card en mano. ¿Una opción precipitada? Os diría que ahora lo vemos, pero por la nota, ya habréis deducido que me resultó acertada, ¿no?

 

 

Gangsta Style

Tras tantas batallitas personales que a más de uno le habrán desesperado por ver cuándo comenzaba la review, vamos a ponernos en lugar. La historia de la saga Saints Row es sencilla: la banda de los Saints, liderada por tu personaje (hombre o mujer, absolutamente personalizable)  es una pandilla de Stilwater que está en la disputa por el control de la ciudad. Para el final de Saints Row 2, Stilwater ya es nuestra, y nuestra pandilla de barrio a pasado a ser una organización criminal que deja con los dientes largos al Team Rocket.

 

Es en ese momento, comienza la historia. Nos ponemos en la piel de un personaje al que sólo se refieren por "boss" (jefe), metido en un disfraz de mascota publicitaria, y debemos atracar un banco junto a un grupo de viejas caras conocidas (la sensual Shaundi, y el macarra Johnny Gat) y una nueva incorporación (Josh Birk, más conocido como Nyte Blade, un vampiro justiciero de una serie cutre como ella sola). Poco tiempo pasa hasta que, tras un tiroteo colgado de un helicóptero con explosiones y todo (la primera misión del juego y ya parece la última escena de alguna película de acción) y somos arrestados.

 

Antes de mostrarnos al brillante líder de los Saints y nuestra marioneta movida por nuesto teclado y ratón, nos tocará diseñarlo. Escogemos un modelo predefinido (los hay muy buenos) y a partir de allí la creatividad es absoluta. Pieles humanas y extraterrestres, todo tipo de "sliders" para los rasgos faciales que ya quisieran Los Sims 3, selección de voz cumplido y provocación y, para rematar la faena, la sospechosa barra de atractivo (vamos, tetas o paquete según lo que tengas entre las piernas). Da igual si te has creado un sofisticado criminal a lo Hitman, un pandillero mexicano, Hulk, una actriz porno, un zombie, un alienígena o un figurante de un videoclip de LMFAO.

 

Ya llegamos al planteamiento de la historia: estamos en un avión siendo extorsionados por el Syndicate, una asociación criminal que aúna a 3 bandas: los Morningstar (Hitmans-Dimitris y damas de compañía con corsé que se dedican a la prostitución), los Luchadores (sólo necesitarás saber que su líder es Rey Misterio) y los Deckers (Góticos-Frikis-Punks pero, ante todo, Hispters). El líder del Syndicate, Philipe Loren, nos da a elegir entre nuestra cabeza o nuestro imperio criminal. La (predecible) confrontación acaba con nosotros presenciando (y viviendo) un tiroteo en caída libre con coches y otros tantos objetos cayendo a nuestro alrededor. Al fin tocamos tierra junto con nuestra compañera Shaundi con el objetivo de robar un coche. Esto nos recuerda a esa fatídica escena de Carl Johnson junto a una BMX. Nos encontramos en Steelport, una ciudad que vendría a ser en sí en gran polígono industrial lleno de prostitutas, drogas, basura, grafitti y crimen tanto de baja como de alta alcurnia. Con el objetivo en mente de conquistar este nuevo entorno hostil, comenzamos a conocer a contactos que odian al Syndicate tanto o más que nosotros. La ciudad, la libertad de un sandbox y un sentido del humor hilarante están en nuestras manos a partir de ese momento.

 

 

Sé tú mismo (aunque quizá con más paquete/pecho y más fuerte):

No quepo en el asombro del editor del personaje, así que sin remordimientos lo voy a volver a alabar: es realmente espectacular. Dicho esto, tenemos que decir que, por suerte, no sólo nuestro aspecto físico es modificable.

 

Tenemos un abanico de posibilidades extraordinario en lo referido a las ciencias del glamour: ¿Camiseta de tirantes y vaqueros desgastados, a lo Carl Johnson? Fácil de conseguir. ¿Ropa formal que haría la envidia de Hitman? Dicho y hecho. ¿Completamente en bolas (a salvedad de nuestra querida amiga la pixelación genital y pectoral femenina)? A tu aire.

 

Cada prenda dispone de diversas partes de color que podremos escoger. La lista es inmensa. Aunque yo no puedo evitar poner un poco morado en casi todo, con tal de hacer ver que soy un Saints, es más, soy EL LÍDER de los Saints. Claro, que esto es decisión tuya.

 

Si te has cansado de los vehículos, que los mejores mecánicos de Los Santos se rindan: Rym Jobs nos permite customizar todos y cada uno de los vehículos. Ya sean sus partes mecánicas, sus colores, su rendimiento, el nitro... y recuerda que cada vehículo tiene un cúmulo de opciones bestial, y casi todos puedes escoger en versión descapotable o... su opuesto (sí, me da pereza ir a por un diccionario). Cómo no, poner ruedas de todoterreno a un deportivo con cuchillas retráctiles en las llantas es perfectamente posible.

 

El peor lugar de América

Este título solía pertenecer a Liberty City (lo juro, será la última referencia a Grand Theft Auto), pero Steelport se lo ha quitado, y de rato largo. Muchos pueden hacer suposiciones, pero no cabe duda: Steelport es una versión "viciada" de Nueva York. La ciudad no es demasiado grande, todo hay que decirlo, y no hay nada más allá de la misma (ni campo ni leches, sólo mar).

 

Podemos diferenciar un distrito central con rascacielos y demás, el cual de noche es realmente precioso. Las luces de los rascacielos, los helicópteros... darse un garbeo tranquilo en coche en este lugar mientras escuchamos "Power" de Kanye West (lo juro, está en la BSO, de la que hablaré más adelante) nos hace ver una versión "decadente" de nuestra sociedad capitalista... o algo así. Qué queréis que os diga, hoy me siento poético.

 

Dejando de lado a la isla central, nos dirigimos al este de la ciudad, donde encontramos el territorio de los Morningstar. Un oasis de depravación dividido en un área residencial típica americana y un polígono industrial, ambos llenos de prostitutas: la actividad lucrativa favorita de los Morningstar, que poseen un macroburdel en la zona que acabará siendo nuestro y ¿quién sabe? quizá lo podamos reformar y crear un templo del sexo como dios manda (o bueno, más bien el diablo).

 

Al suroeste entramos en otra zona marginal, que también parece un polígono industrial (la verdad, un barrio lleno de naves industriales está bien, pero acaba cansando tantas por toda la ciudad), pero decorado con diversos casinos. Aquí es donde se agrupan los Luchadores, que por la temática de la zona podemos deducir que los fraudes, el juego y el blanqueo de dinero son sus pasatiempos favoritos (parece que aún no se han interesado por tejer bufandas o coleccionar sellos).

 

Un poco al norte, vemos otra área (seamos sinceros, menos la zona residencial y la comercial, toda la ciudad es un jodido polígono industrial a lo bestia) donde vemos que algo destaca: esto no es otra cosa que una central nuclear en cuyo reactor se alojan los Deckers y, desde sus ordenadores militares, piratean todo internet. Quizá ellos tengan la culpa de que noticias tan insignes como Robert Pattinson en Star Wars o Terecera temporada de "El Barco" se cuelen en Hobby Consolas.

 

Con esto concluye nuestro paseo por Steelport. Mencionar que está comunicada por una gran autopista elevada que nos permitirá disfrutar del paisaje y ver cómo pasamos de un área a otra.

 

Más duradero que un actor porno en la cama (poco), pero no es suficiente

El sandbox es ampliamente alabado por su típica duración. De antemano, ya sabéis por mis comentarios que la ciudad es pequeña, pero ello no quiere decir para nada aburrida. La "densidad" de cosas interactuables (misiones secundarias, escenarios donde ocurren misiones, tiendas, casas) se hace palpable. Por mi propia experiencia, en cada manzana hay un lugar donde pulsar "E" para interactuar, o al menos algún coleccionable. Lo que sí que es cierto es que ello no quiere decir que hayan más actividades que en cualquier otro sandbox. Los fans de la saga verán que las más importantes (Chuleo, Rastro Llameante, Caos, Fraude al seguro) están a la orden del día, pero otras (Carreras callejeras, Vengador Séptico) se han ido sin dejar que nos despidamos de ellas. ¿Volverán en Saints Row 4? Sólo podemos cruzar los dedos...

 

El repertorio de armas es (irónicamente) un arma de doble filo: encontramos algunas muy curiosas, como el hilarante Penetrador, que da nombre a esta review (un bate con forma fálica muy elástico, largo y dañino, perfecto para hacer frente a grupos enteros de enemigos cuerpo a cuerpo), los Apoca-Puños (arma opcional que sólo podremos obtener si las escogemos como recompensa en cierta misión, nos permite hacer que la gente explote en una fuente de sangre y órganos o destruir un coche de 2 puñetazos) o el Annihilator (una maleta que solicita un ataque aéreo de misiles que podremos controlar directamente), pero la variedad es especialmente pobre en diversas secciones, permitiéndonos permitir en las secciones de pistola, subfusil y fusil 2 o 3 opciones únicamente (sin contar DLC). Otro punto a favor es la posibilidad de mejorar las armas, lo cual modifica su aspecto (generalmente, a mejor y más letal, quizá con excepción del bate de béisbol) y mejora ampliamente su rendimiento, pero hacerlo conlleva uno de los mayores desembolsos de dinero virtual del juego. Garantizamos que merece la pena.

 

La campaña no supera las 50 misiones, y algunas son realmente episodios de actividades, pero la cantidad de misiones entretenidas es lo suficientemente alta. La mayoría repercuten directamente en la historia, dándonos realmente la sensación de avance. La baja cantidad de misiones podría suplirse con la rejugabilidad que supone el hecho de que diversas misiones posean diversos finales: ¿volar una base enemiga y hacernos con el respeto que ello conlleva, o conservarla por fines lucrativos? ¿recibir un pago inmediato por vender un cargamento de prostiputas, o hacer de hormiga y conservarlas para obtener una fuente constante pero lenta de beneficios?. Todas las decisiones se limitan a 2 opciones, por lo que bastará rejugar el juego una vez más para ver todas las posibilidades que no hayamos escogido.

 

Otros puntillos que harían mella en la duración sería la variedad de peatones (muy poca, acaban incluso pareciéndote viejos amigos que resucitan una y otra vez) y que la gran mayoría de tiendas de ropa del juego sean Planet Saints, salvo 3 locales (uno es de lencería provocativa, otro de disfraces y otro más de ropa friki/gótica/steampunk)

 

Llega el turno del apartado multimedia

La calidad gráfica, si bien cuestionable en diversos apartados (tiene muchos bugs de iluminación en los personajes, sobretodo nuestro indefinido protagonista), es generalmente buena. Jugando en calidad Ultra nos permite disfrutar de la ciudad en todo su esplendor, siendo especialmente agradable de noche. De día podemos alucinar con los reflejos del agua, pero el sol es demasiado brillante... un buen cielo nublado (que se oscurieciese mucho durante la lluvia) haría justicia a una ciudad tan "arruinada" como planea aparentar. Los efectos de explosiones y balas están muy bien conseguidos. Si te gusta su estilo artístico "peculiar", te encantará este apartado.

 

El sonido... de nuevo, hago hincapié en este apartado, que para un servidor (llamadme raro) importa, y de rato largo, más que unos gráficos pretenciosos. La mejor banda sonora que he encontrado a día de hoy que se componga de canciones reales y otras propias del videojuego. Puede que falten auténticos clásicos como Take on me o Down Under del Saints Row 2, pero el cambio de estética a "Gángster de lujo" (que me encanta), nos da lugar a otras canciones, incluyendo un largo repertorio de rock, tecno e incluso música clásica (conducir en tanque hasta un edificio enemigo mientras escuchamos Ride of the Valkyries es sencillamente sublime). De hecho, la ya mencionada "Power" de Kanye West encaja completamente con el marco de la historia (además de la radio, la oíremos a lo largo de la tercera misión, y es todo un puntazo viendo el escenario de la misma), y, sin spoilear, los fans de Shrek reconocerán "Holding out for a hero", de Bonnie Tyler, en las emisoras de radio y en una misión realmente emocionante y épica que, por muy poco, no es considerada la misión final (aunque ésta comienza automáticamente al término de la anterior). Aún me he dejado las canciones propias del videojuego (tema principal, menús...). Sólo dire que pasaremos sesiones largas de personalización del personaje únicamente por la relajante música de la clínica de cirugía estética y los pegadizos temas de las tiendas de ropa. Sencillamente, un indiscutible 10 redondo y absoluto en este muchas veces infravalorado apartado.

 

El fin se acerca

Tranquilos, es sólo el fin de la Review. Podemos decir en general que Saints Row: The Third es un producto de calidad infravalorado por su peculiar sentido del humor y por ser la eterna sombra de GTA. Recapitulemos apartado a apartado:

 

DURACIÓN: BIEN ALTO

Es obvio que este apartado es mucho más exigente en un sandbox. Es el apartado quizá más descuidado. El que diga que es por adherir DLCs miente, pues, salvo 3 de ellas que traen misiones, el resto sólo trae atuendos y vehículos sin los cuales se puede vivir perfectamente. Ni juntando todas podemos crear una expansión decente (aunque no quedaría mucho para ello).

 

SONIDO: MATRÍCULA DE HONOR

El Sobresaliente es para nenazas. El que haya probado el juego, no podrá negarlo. Claro, siempre habrá juegos con melodías pegadizas y temas característicos, pero se pueden contar con los días del año, quizá del semestre.

 

DIVERSIÓN: NOTABLE

El control se hace de rogar (la fluidez de la conducción es espectacular) y funciona correctamente. Se ha abogado más por dar un gran número de enemigos débiles frente a pocos con una IA avanzada, lo cual puede gustar a unos y disgustar a otros.

 

MULTIJUGADOR: NOTABLE

La campaña enterita cooperativa a dobles, pero el modo multijugador de "Saints Row 2" puede seguir siendo preferido por mucha gente. Independientemente de ello, no te desagradará, salvo si tu internet es deplorable.

 

Saints Row: The Third es una adquisición quizá arriesgada. Espero haberte animado a probarlo con esta Review, pero si no te gustan los sandbox o su estilo del humor, no podemos hacer mucho. Desde luego, los 7,50 euros mejor invertidos de mi vida.

 

Mi blog en Hobbyconsolas (Índice de Reviews al final):

http://www.hobbyconsolas.com/foros/index.php?topic=28067.msg468846#msg4…

84

Muy bueno

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis 'Awesome!' de Saints Row the Third

    Por fin tenemos Saints Row the Third, la nueva incursión de THQ y Volition en el género de juego-disparate. Uno para el que hay que rescatar la categoría del trastero, porque se lo merece. Se trata del título más gamberro de esta temporada, a distancia de la competencia. Algo difícil de conseguir, sobre todo si tenemos en cuenta los juegos indi. Pero no hay discusión posible, los Saints han vuelto y superan todo lo visto. La premisa es sencilla. Tenemos una ciudad abierta desde el primer momento. Calles que recorrer a pie o en vehículos variados. Tiendas donde adquirir armas, ropa y complementos. Muchos elementos para recoger y coleccionar, que

    Hobby

    92

    Excelente

    Lo mejor

    Una palabra que oímos mucho en el juego, awesome ('ofsom'), describe este juego a la perfección.

    Lo peor

    El acabado visual, aunque es bueno, no acaba de convencer. Tampoco faltan algunos fallos molestos.

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Saints Row The Third

92

Hobby

88

Comunidad

Plataformas: PS3 , Xbox 360 , PC

Fecha de lanzamiento: