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Análisis de Bloodborne
Esli

Greatness is here

Bloodborne

Hay videojuegos
que te cambian. Consiguen que habites su mundo mientras los juegas, y que no
vuelvas a ser el mismo después de hacerlo. Porque toda obra de ficción puede
entretener, pero cuando una además te hace creer, sólo entonces se convierte en
una parte de ti.

 

Eso debería bastar
para justificar la puntuación que he escogido, aunque probablemente estés
pensando que me he pasado. Pero por favor recuerda que la nota acompaña al
análisis, y no al revés. A veces nos encontramos de frente con una obra maestra
y le buscamos defectos que en el fondo no importan. Podría bajarle un par de
puntos por sus pocos y leves fallos gráficos, y luego otros dos simplemente
porque Dark Souls me gusta más. Y como PS4 es joven y acabarán saliendo juegos
mejores, ¿debería bajarle algunos puntos también por ello, aunque en realidad
no sepa si es cierto (ni motivo) para hacerlo? No, hoy no voy a cometer ese
error, porque lo nuevo de From Software es una obra de arte perfecta a su
manera.

 

 

Algo sobre cazar bestias. Y sangre.
Quiero saber por qué.

 

Bloodborne
transmite la misma sensación de peligro constante que los Souls, haciendo que
cada paso adelante se sienta como una victoria. Pero no quisiera que mi opinión
gire en torno a una colección de comparaciones con sus hermanos espirituales, porque
merece su propia identidad. Aun así, es innegable que la base es la misma: un
lugar oscuro, cruel, y lleno de secretos, en el que todo puede matarte, y donde
sólo dependes de ti mismo para sobrevivir. Así que mucho de lo que leerás aquí
podría aplicarse a cualquiera de los Souls, pero eso no significa que
Bloodborne no sea único.

 

El elemento común,
y que quizás sea el más importante, es cómo te atrapa y se convierte en lo
único que quieres hacer en mucho tiempo, rozando la obsesión. ¿Conoces la
sensación de no poder soltar el pad? No es tanto una cuestión de voluntad, sino
de incapacidad. Aunque también sea cierto que en el fondo no quieres dejar de
jugar, en realidad es que no puedes, porque es Bloodborne el que no te suelta a
ti.

 

 

Esto es maravilloso. No sé a dónde ir
ni qué hacer. Pero sé que puedo.

 

Lo primero que me
cautivó de Yharnam es lo hermoso y aterrador que es. Su arquitectura y su
sonido ambiental te envuelven y te seducen, invitándote a descubrir todo lo que
esconde, mientras los seres que lo habitan te dan la bienvenida del único modo
que saben hacerlo.

 

Luchar contra
estas criaturas resulta familiar y, a la vez, totalmente nuevo. La ausencia de
un escudo, con un arma de fuego en su lugar, evidencia que estamos ante un
título más ofensivo que defensivo. Sin poder cubrirte, es imprescindible
esquivar continuamente, y los contraataques rápidos se premian con la
posibilidad de recuperar parte de la salud que acabas de perder. Esto estimula
un estilo de juego directo, pero a la vez más arriesgado. Si replicas al
enemigo de manera calculada puedes tener la suerte de salir bien parado sin
necesidad de gastar uno de los valiosos ítems curativos, pero los contraataques
precipitados pueden acabar contigo. Además, el buen uso del gatillo izquierdo
requiere bastante precisión, y escoger cuándo transformar el arma derecha le da
una nueva profundidad a los enfrentamientos. Aprender sus mecánicas requiere
algo de tiempo, pero se vuelve muy cómodo cuando te acostumbras. Bueno, todo lo
cómodo que se puede estar en un juego de From Software.

 

Porque casi todo
en Bloodborne provoca algún tipo de incomodidad, y hasta terror. Incluso
malgastar los recursos da miedo, porque si los usas frente a un boss tienes más
posibilidades de vencer, pero si los desaprovechas y mueres, eso
inevitablemente te va a complicar los intentos posteriores. Esa necesidad de
apostar por ti mismo es otro de los motivos que aumenta la satisfacción cuando
las cosas salen bien, o provoca que los errores frustren aún más.

 

 

Odio este juego. Es injusto. Es una
pesadilla.

 

Su historia se
presenta con la sutilidad que tanto gusta a From, que en lugar de dártela
masticada, permite que la encuentres tú. Esto provoca que todo impacte más. Del
mismo modo que uno aprende mejor haciendo que viendo hacer a los demás, creo
que un videojuego transmite algo especial cuando logra emocionar más con lo que
permite hacer al jugador que con lo que le da hecho.

 

Por eso, llegar a
una nueva zona te hace sentir inmenso e insignificante. Porque todavía tienes
fresca la satisfacción de haber conquistado la anterior, y de pronto te
encuentras otra vez en terreno hostil y desconocido, lleno de nuevos peligros a
los que enfrentarte y misterios que piden ser descubiertos.

 

 

Nada podrá detenerme. Quiero más. Amo
este juego.

 

Hemos aprendido a
medir la duración de los videojuegos según el tiempo que tardamos en
completarlos. En muchos casos esto es injusto, porque hace que juegos tediosos
se ganen el sello de longevidad, y otros que aparentemente son cortos resultan
ser a los que más tiempo les dedicas. Por eso no creo que los videojuegos duren
el tiempo que los juegas, sino el tiempo que quieras hacerlo, ya sea que tengas
que dejarlo a medias o que decidas repetirlo entero cinco veces.

 

Bloodborne es de
esos que siempre tiene algo nuevo, algo escondido, e incluso si crees que lo
has visto todo probablemente quieras repetir. Por eso es un juego largo, y no
porque los medios digan que dura entre cincuenta y sesenta horas. Porque yo
terminé mi primer recorrido en veintiséis, y sé que falta mucho para que lo
guarde en la estantería. Y aún más para que lo olvide, si eso llega a ocurrir.

 

 

He superado el desafío. Me lo he ganado
a pulso. Pero aún me queda tanto.

 

Sony ya puede
cambiar el slogan de PS4 a Greatness is
(finally) here. Se dice por ahí que Bloodborne no es para todos, que se
abstengan los impacientes y los torpes. Pero quiero pensar que tú no vas a
dejarte insultar así. Todo gamer que se precie debe experimentar el tipo de grandeza
que sólo se encuentra en títulos como éste. El esfuerzo te abre los ojos y te
hace desear que hubiera más videojuegos así.

 

 

VIRTUDES: Es oscuro y cruel, pero tiene ese ingrediente mágico que
te atrapa y te hace querer más.

 

DEFECTOS: Al principio verás mucho la pantalla de carga. Paciencia.
La iniciación puede ser dura.

 

 

VEREDICTO: 5 / 5  >>> OBRA
MAESTRA <<<
(Equiv. HC: 99
aprox.)

 

 

Crecer duele. Y
Bloodborne es una lección que todos necesitamos, porque sabe premiarte como muy
pocos títulos lo hacen.

 

 

- Esli

 

 

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99

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Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de Bloodborne en PS4

    ACTUALIZADO 27/03/2015 - Antes de nada, gracias por aguantar la espera y por la paciencia que habéis mostrado en los comentarios. Ya está aquí, con todos ustedes, nuestro veredicto final de Bloodborne, la nueva joya de PS4. Bloodborne por fin ha llegado a PS4. Esta nueva entrega de FromSoftware no comparte nombre con los anteriores juegos del estudio nipón aunque es mucho más que un sucesor espiritual de las sagas Demon's y Dark Souls. Como ya sabéis, la ambientación ha cambiado por completo, abandonando el estilo fantástico medieval por una especie de Londres victoriano en la más absoluta de las decadencias.

    Hobby

    93

    Excelente

    Lo mejor

    El diseño de niveles. Su elevada dificultad. Lo gratificante que resulta. La dirección artística.

    Lo peor

    Los tiempos de carga. Puede echar atrás a los menos hardcore. Pequeños fallos técnicos.

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