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Análisis de Metal Gear Solid 4 Guns of the Patriots
MarcComemucho

Máquina de Metal 4

¿Cómo enfocar una
review sobre Guns of the Patriots? Podría perfectamente no considerarse un
vídeo-juego. Es algo más, o algo diferente. Puede mostrarse impersonal y
perfecto como el engranaje de una máquina, o cercano y sensible, encantadoramente
humano. De hecho, puede que refleje mejor que ningún otro la personalidad de
Hideo Kojima, mitad hombre, mitad IA. Igual que los miembros de The beauty and the beast, la unidad
especial robotizada creada para acabar con Solid Snake. Pero las buenas
historias se cuentan desde el principio.

 

Y el comienzo de MGS 4
no podría ser más deslumbrante. Fragmentos de programas de televisión
futuristas, con personas de carne y hueso: uno de cocina, 'Quieres ser
millonario', todo mega-digitalizado, cambios de perspectiva y travellings, publicidad a doquier y
conversaciones sobre juegos de guerra. Sonrisas enlatadas. Un documental
ensalzando las virtudes del pulpo, su increíble camuflaje, su velocidad de crucero,
los chorros espesos de tinta... Spots publicitarios que recomiendan el armamento
y los sistemas de seguridad de Praying Mantis, una de las cinco PMCs (compañías
militares privadas) más grandes del mundo, representada por una enorme mantis
religiosa que destruye ciudades enteras cual Godzilla. A sense of duty when the risks run high. Dos huevos friéndose en una sartén que ocupa todo el
plano.

 

Un furgón militar descapotable
en Oriente Medio. La arena del desierto levanta polvaredas a su paso, en la
línea del horizonte pueden apreciarse las ondulaciones típicas de un ambiente
tórrido. Old Snake –nuevo nombre en clave del otrora Solid, ostensiblemente
envejecido–, sostiene un cigarrillo en la boca con expresión ausente, rodeado de otros combatientes que también se
desplazan hacia el lugar. Hal Emmerich (Otacon para los amigos) se comunica con
él mediante códec: han llegado informes acerca de la localización de Liquid
Ocelot. El primer encargo, hacerse pasar por uno de los operarios a sueldo de
la milicia local y contactar con el equipo Rat Patrol 01, escondido en un
enclave estratégico de la ciudad en ruinas. 'Es una misión de infiltración.
Evita el combate siempre que sea posible, ¿Entendido?'. Entendido.

 

Uno experimenta la
novedosa sensación, cuando se pone a los mandos de este Metal Gear, de tener
control absoluto sobre el personaje. El sistema de control se ha modernizado y
ahora es similar al de GTA IV, con los gatillos L1 y R1 para apuntar y
disparar, y el joystick derecho para rotar el ángulo de visión. Atrás queda la cámara
fija obsoleta de MGS 1 y 2, o la impracticable vista cenital de Comeserpientes. Puedes caminar agachado y hacer movimientos técnicos, como rodar por el suelo o hacerte el muerto. El sistema de coberturas ha mejorado notablemente, incorporando elementos de los Shoot 'em up como Call of Duty. La recreación de la ciudad, al estilo de Bagdad o Kabul (aunque nunca se especifique su
nombre) es fascinante, el tono amarillo y grisáceo, los huecos que dejan las
balas en las paredes, seguido de su desconche, todo con un motor gráfico
–precursor del inminente Fox Engine–  que
deja en pañales a juegos actuales de PS3 (¡y eso que Guns of the Patriots forma
parte de la primera remesa de títulos para la consola!).

 

Pero no hay tiempo
para el deleite: al poco de moverse hacen acto de presencia los abominables
Gekkos, una rara mezcla de robot y dinosaurio, centinelas traídos desde el mismísimo
infierno cuya presencia puedes adivinar por los horrendos mugidos que emiten.
En el wiki sobre Metal Gear –muy completo e imprescindible para los fans de la
saga– aparecen así descritos: «apodados
‘lagartos’, se trata de vehículos biomecánicos de combate producidos en masa
(…). Utilizan una combinación de las tecnologías implementadas en la producción
de Metal Gear REX y Metal Gear RAY. Los Gekkos carecen de capacidad para lanzamiento nuclear, siendo más afines en armamento y función a los vehículos
de infantería, con múltiples unidades coordinadas para la cobertura de los
ejércitos de tierra». En
pocas palabras, debemos esquivarlos si no queremos acabar hechos picadillo. Los
escenarios están muy bien diseñados, y, aun siendo lineales, permiten seguir
diferentes rutas (incluso a través de las plantas superiores de los edificios
en esta primera fase), lo que convierte a la obra en altamente rejugable.

 

En un futuro no muy
lejano, la tecnología ha avanzado lo suficiente como para que el bueno de O.
Snake disponga de un traje que mimetiza el ambiente, además de hacer las veces
de sistema muscular supletorio. El ingenioso concepto han querido denominarlo
‘OctoCamo’, en honor al octopus (pulpo)
de la presentación. Esto ahorra visitar con frecuencia el menú de pausa para
modificar nuestro camuflaje. Pero la joya de la corona es otra, un pequeño dispositivo
robótico apodado Mk. II, un Metal Gear en miniatura fabricado por Otacon y
Sunny Gurlukovich, la niña superdotada y ligeramente tartamuda que viaja con
ellos a bordo de la aeronave. Este dispositivo siempre nos acompaña y podemos
manejarlo como si fuera un coche teledirigido. Lleva una cámara incorporada,
puede volverse invisible (con un efecto digital bestial y visionario) y viene
de serie con un alambre capaz de producir descargas eléctricas. Un modo ingenioso de burlar a los
militares PMC es dar golpecitos en la pared con el Mk. II en un extremo, aprovechando la distracción
para colarnos por el otro flanco. 

 

En cierto modo, la
trama de Metal Gear 4 parece sacada de un cómic japonés. Nos movemos alrededor
del mundo viajando en un pesado avión del tipo AC-130H o ‘artillado espectral’,
que veíamos en la tercera parte de la trama, ambientada en el siglo anterior… Otacon, con
su material informático subvencionado por Apple (lleva siempre con él un
portátil Macbook Pro, ¡Incluso Snake dispone de un iPod!), nos va desgranando
los detalles más relevantes para la siguiente misión, apoyado por el Coronel
Roy Campbell, cuyo rostro hace aparición habitual en la pantalla grande del
espacioso habitáculo. El avión, además, se pilota sólo gracias a los avances tecnológicos,
de la misma naturaleza que los que controlan a los mercenarios en las guerras programadas:
las nanomáquinas del sistema SOP (Sons of
the Patriots).

 

Visitamos así una
pampa sudamericana, o una ciudad europea al estilo de Viena en una misión de
seguimiento, entre otros emplazamientos. Esta dinámica lo diferencia claramente de sus
predecesores, en los que nos abandonaban de la mano de Dios en un lugar remoto
y si te he visto no me acuerdo. En los guiños al ‘manga’ que desprende MGS 4
participa en gran medida nuestro suministrador Drebin 893, un afroamericano hortera
dedicado al tráfico ilegal de armamento ‘liberado’, el cual se desplaza por las
regiones en conflicto al volante de un correcaminos blindado. Lo acompaña su fiel
compañero, un ‘mono Amedio’ del siglo XXI (o XXII) adicto a la gaseosa NARCO y a
los pitillos. El vídeo-juego nos nutre de un sinfín de armas, la mayoría de las
cuales no utilizaremos (en mi caso, prácticamente me lo he pasado
usando en exclusiva la carabina M4, que he tuneado con mirilla telescópica y
lanzagranadas acoplado). 

 

Las virtudes de Metal
Gear Solid 4 constituyen, a su vez, sus grandes defectos. Depende de la óptica
con la que el jugador se enfrente a su experiencia. Una mitad del juego consiste en virtuosísimas escenas cinematográficas con gráficos 'a tiempo real', mientras que la restante es la parte jugable. Para algunos esto
puede resultar engorroso, para otros una maravilla. Sea como fuere, es
diferente a cualquier otra aventura en la que te hayas sumergido. Algunos la
encontrarán inconexa, otros íntegra, cine y vídeo-juego a un mismo nivel.
La
profundidad del argumento te engancha y quieres saber más. Puedes sentirte
parte de la historia, olvidarte de la triste realidad para sucumbir a otra
paralela, fascinante y todavía más desoladora (aunque, como en toda buena ciencia ficción, con invenciones
inverosímiles y argumentos sin demasiada base científica). Nótese las referencias
a ‘El Gen Egoísta’ de Dawkins, la biblia de los no creyentes, el ‘Origen de las
especies’ de nuestra época.

 

El tiempo de juego,
además, se adapta perfectamente a tus manos y, como cualquier Metal Gear, supone
todo un reto. En Guns of the Patriots se ha recuperado la esencia de los jefes
finales de MGS I, y para terminar con ellos deberás estrujarte las
neuronas y ser habilidoso a los mandos. La acción inteligente se combina con la
esencia de la infiltración (aunque se haya perdido parte de ese ‘escurrimiento
silencioso’ visto en Snake Eater). Para finalizar, a veces son los pequeños detalles
los que engrandecen a MGS 4,  esos momentos en que parece que alguien vele para
que te diviertas. La interminable lista de personajes que se congregan en
él para atar los hilos que hubiera por resolver –recomiendo
jugar ni que sea al primer capítulo de la serie, el de PSX, que puede bajarse
cómodamente de la Play Store a un igualmente cómodo precio (algo menos de 10
pavos).

 

¿Clásico moderno o
basura espacial? El tiempo decidirá. En mi opinión, uno de los mejores
vídeo-juegos de la historia, una ópera prima salida de la mente de un hombre
talentoso y excéntrico, inimitable como el sólo, un juego de culto. Y una lástima
que no se haya portado para PC y Xbox 360 porqué debería ser patrimonio de la
humanidad. Mi consejo: apresúrate a conseguirlo de segunda mano, pues es
difícil encontrarlo nuevo en tiendas (paradójicamente se encuentra con relativa facilidad 'semi-nuevo', pero no en PS Store). Si tienes la suerte de que conserve el manual de instrucciones 

–que te enseña a jugarlo en formato cómic– mejor que mejor; acomódate en una butaca confortable o en
la cama; prepárate un buen vaso de leche azucarada, pues tendrás que dejar
el mando aparcado durante mucho minutaje; y, sobretodo, abróchate bien el cinturón
porqué vas a alucinar con lo que te espera. 
          

 

 

Metal Gear Solid HD Collection

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/serpiente-devoradora-y-sus-vastagos-35323

        

Wiki español de Metal Gear

http://es.metalgear.wikia.com/wiki/Metal_Gear_Wiki

 

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http://www.hobbyconsolas.com/foros/index.php?topic=27361.0

 

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