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Análisis de Outlast
RekiRolla

La Milla Roja

El survival horror es un género que, desgraciadamente,
anda de capa caída. Juegos que antaño eran obras de terror ahora se han pasado
a la acción pura y dura, como si de shooters se trataran. Pero gracias a las
compañías '
indie', el género está poniéndose de moda cada vez más, con
juegos como Slender o Amnesia.
 

 

Otro de estos juegos es Outlast, desarrollado
por Red Barrels. En su
lanzamiento para PC, en septiembre de 2013, el juego se convirtió en un
fenómeno de YouTube. En vista de su éxito, el estudio decidió llevar Outlast a
PS4 en febrero, con algunos recortes gráficos pero igual de tétrico y
escalofriante. ¿Está a la altura del original de PC? ¿Se merece su éxito en
YouTube? Todo esto y más en el análisis:

 

La Milla Roja 

 

La historia de Outlast nos lleva a investigar un manicomio
(vaya) en una montaña (doble vaya) alejada de la civilización y de la que no se
sabe nada desde hace tiempo (VAYA con mayúsculas). Controlamos a Miles Upshur,
un periodista que recibe información anónima: corren rumores de que en el
susodicho manicomio una companñía llamada Murkoff hace experimentos macabros
con los pacientes. El objetivo de Miles es sacar a la luz, con ayuda de una
cámara, lo que de verdad está pasando en el lugar.

 

Ya al bajarnos del coche y ver el manicomio desde fuera
nos invade el miedo y nos replanteamos seguir adelante... pero hay que seguir.
Los primeros compases del juegos son brutales,
así de simple. No darás un paso
un paso sin mirar antes atrás... o a los lados... o arriba. Y la ambientación
no ayuda a que te sientas mejor. Claro que esto no es así todo el juego. A
partir de la mitad, cuando conoces un poco más el lugar y los individuos que
por allí se pasean, te das cuenta de que no da tanto miedo como parecía en un
principio, y decepciona un poco. Pero aún así, te llevas algún susto.

 

La ambientación, aunque muy usada y con algunos clichés
del género, es sobrecogedora y terrorífica. En este sentido, el juego parece
una versión maligna de La Milla Verde. Hasta hay un John Coffey perturbado (y
algo más gordo). Pero es en el diseño de los personajes donde el juego flaquea
más. Son poco originales y muy parecidos entre ellos, lo que hace a que
el juego dé menos miedo conforme avanzamos en la historia. Por otra parte el
hecho de ser en primera persona y de poder oír la respiración de Miles cubre un
poco lo anterior, y ayuda a meterse en el contexto.

 

Juguemos a un juego... 

 

... tú te escondes y yo te busco, si te pillo, te mato.
¿Te parece bien? Así se podría explicar la jugabilidad de Outlast. Eventualmente,
nos encontraremos con enemigos que intentarán darnos matarile. Habrá ocasiones
en las que solo podremos correr, pero en la mayoría hemos de escondernos
(pulsando el cuadrado), ya sea en taquillas, debajo de camas o detrás de una
puerta, y planear una estrategia para salir ilesos.

 

No es un sistema muy profundo, la verdad. También podemos saltar o correr, aunque esto último no lo
haréis muchas veces, estaréis demasiado 'cagaos'. Además, la historia nos
fuerza a saltar por ventanas o a pasar entre paredes o estanterías.

 

Las misiones tampoco es que sean una locura (nunca mejor dicho). Se limitan a hacernos ir de parte a parte del manicomio buscando llaves, abriendo puertas o siguiendo al cura de turno.

 

Y todo esto lo hacemos con ayuda de una cámara, que tiene un modo de visión nocturna que podemos activar cuando no haya luz. El truco está en que si lo usamos, nos gasta las baterías. Y si nos quedamos sin baterías, pues... lo puedes imaginar. Así que hay que explorar los escenarios en busca de baterías.

 

Uno de los grandes fallos del juego es la IA. Los enemigos son tremendamente estúpidos. A veces nos ponemos casi delante de sus narices (los que las tienen) y se quedan ahí pasmados, dan la media vuelta y se van.

 

Locura efímera

 

La duración no es uno de los puntos fuertes de este tipo de juegos, y Outlast no iba a ser la excepción. Completar la historia nos llevará de 4 a 6 horas, pero se puede terminar en apenas 1 hora si vamos to' locos. Si te parece poco, puedes pararte a explorar los escenarios y buscar coleccionables (documentos que ahondan un poco en la historia) o grabar ciertos eventos (que se registran en la libreta de notas de Miles). Además, esta versión incluye un nuevo modo de dificultad, Demente, en el que tenemos que pasar el juego del tirón, sin puntos de control, con pocas pilas y con enemigos que nos matan de un golpe.

 

Truenos y susurros

 

Y ahora ha llegado el momento de la verdad, ¿tiene los mismos gráficos que en PC? Pues no. Esta versión ha sufrido algún recorte gráfico respecto a la de PC, pero apenas se nota. El más destacado es el de la sombra de Miles, que está casi pixelada. También hay un pequeño retraso en la carga de texturas. Pero aún así mantiene el nivel. Gráficos buenos, sin ser una maravilla, al menos en lo técnico. Porque donde destaca es en la iluminación, con juegos de luces apabullantes, capaces de poner los pelos de punta al tipo más duro del 'ghetto'.

 

Por si esto no te parece suficiente, espera a oír la cantidad (y calidad) de efectos de sonido que hay en Outlast. Desde puertas chirriantes o gritos desgarradores a susurros de ultratumba o truenos. Y todo de manera muy bien implantada, para darnos el mayor miedo posible. De lo mejorcito.

 

VEREDICTO

 

Gráficos: algo peores que en PC, pero con buenos efectos de iluminación. Diseño de personajes poco original. (80)

Sonido: efectos espectaculares y bien sincronizados. Oímos la respiración del protagonista. (85)

Duración: de 4 a 6 horas para la historia. No hay modos extra. (65)

Innovación: no innova respecto al género. Respecto a la versión de PC, solo incluye un nuevo modo de dificultad. (55)

Diversión: en general es un buen juego, pero el ritmo decrece mucho conforme avanzamos. Aún así, engancha. (85)

 

+ Inicio brutal

+ Efectos de sonido e iluminación buenísimos

+ Argumento enigmático y desenlace inesperado

- Su ritmo decrece mucho a partir de la mitad

- Gráficamente tiene fallos

- Aporta poco al género

- La IA es bastante pobre

 

PUNTUACIÓN FINAL: 80

 

VALORACIÓN FINAL

 

Outlast es un buen juego de terror indie. Pero no llega a al nivel de obra maestra, ni siquiera al de juego excelente. Es un buen juego del que disfrutar y llevarse algunos sustos, y no volverlo a jugar en un mes. Si al menos hubiera mantenido el nivel del inicio o mejorado la inteligencia artificial, estaríamos ante algo espectacular, pero desgraciadamente no es así. Aunque lo dicho, es un juego muy disfrutable en la primera partida. Y además tiene un precio bastante competitivo. Eso sí, si lo has jugado en PC, no lo compres en PS4.

 

 

 

Review por RekiRolla.

 

 


80

Muy bueno

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis del primer juego de Outlast para PS4, Xbox One y PC

    ACTUALIZADO 27-4-2017: La franquicia Outlast vuelve al ruedo con la recopilación Outlast Trinity, que reúne los 3 títulos lanzados hasta la fecha, con el nuevo Outlast 2 como estrella. Por si no los probasteis en su momento, recuperamos el análisis del primer Outlast. También tenéis el análisis del DLC, Whistleblower, también disponible. El género del survival horror nació y brilló durante la etapa de las consolas de 32 bits. En la siguiente generación, juegos como Project Zero mantuvieron el tipo, mientras que en los últimos años, apenas Dead Space o Deadly

    Hobby

    82

    Muy bueno

    Lo mejor

    Los sustos que consigue darnos. El inteligente uso de la luz y el sonido.

    Lo peor

    Los clichés del género difuminan un poco el terror al final.

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