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Análisis de Super Mario 3D Land
JakeScott

New Super Mario Galaxy

Antes de nada hay que pararse a pensar en la importancia de este Super Mario 3D Land. Estamos hablando de un Mario, pero no un simple spin-off, sino de un Mario de plataformas, es decir, de la saga principal. Y eso siempre genera gran expectación, especialmente después del éxito, tanto de público como de la crítica especializada, de los recientes New Super Mario Bros y, sobre todo, Mario Galaxy. Segundo, estamos hablando del primer juego de Mario en 3DS, lo que se traduce en decenas de máquinas vendidas solo por este juego. Y no solo eso, sino que además es el primer gran juego creado desde cero para la consola.
Por eso, resulta evidente que este cartucho tiene que mantener el listón. Y había dudas. Tras su presentación oficial en el pasado E3, los avances que pude leer en la prensa resultaron, cuanto menos, dudosos. Criticaron la dificultad, la falta de originalidad de los niveles, su corta duración, y sus limitaciones frente a otros Marios en 3D. Al probar la misma demo, varios meses después en Gamefest, coincidí con su opinión, aunque acabe con un sentimiento de optimismo. Bueno, son los primeros mundos, seguro que más adelante me encontraré con retos y niveles que alcancen el nivel de Galaxy.

 

Una mezcla eficaz

 

Pero, ¿qué es exactamente Mario 3D Land? A primera vista, la respuesta parece evidente, un juego de plataformas 3D en la línea de Mario 64 o Mario Galaxy. Pero, en realidad, 3D Land es un Mario 2D. Tienes 8 mundos, cada uno con varios niveles lineales y cortos, en los que el objetivo es izar la bandera que te espera al final del nivel. Hay casillas champiñón, en las que puedes adquirir ítems, aunque una vez visitadas desaparecerán por arte de magia. Al final de cada mundo hay un nivel especial, donde te tocará luchar contra los súbditos de Bowser, hasta llegar a la última fase, donde te espera la lucha final contra el rey Koopa, y a tu querida princesa esperándote ansiosa para ser rescatada. Todo es lineal y guiado, no hay hueco para la exploración, no hay estrellas que recolectar.

 

Aunque Galaxy 2 se acercó a esta estructura, en realidad es propia de los Mario 2D tales como los recientes New Super Mario Bros. Sólo que esta vez, los niveles son en completas 3D, tanto visuales como jugables. Resulta extraña esta mezcla , aunque lo cierto es que resulta eficaz, y va como anillo al dedo a un juego portátil. Los niveles son cortos y rápidos y el guardado es automático, por lo que resulta perfecto para jugar en los tiempos muertos. No obstante, este es uno de los principales problamas del juego. A veces, se pasa de simpleza, y los niveles pecan de simples y cortos. De hecho, los primeros compases del juego resultan decepcionantes. Hay pocos niveles en cada mundo, y no suponen ningún reto. Sus mecánicas son sencillas y en general, se basan en los niveles de los Galaxy, aunque enormemente simplificado. Así avanzas en el juego, ves como el número de niveles disminuye mientras que el número de vidas aumenta a una velocidad de vértigo. No es que me guste sufrir y morir, sino que me gusta luchar, sudar la gota gorda en los niveles, para que, al completarlo, te quede una sensación de victoria, de satisfacción. En este juego, desgraciadamente, esa sensación tarda demasiado en llegar… y tampoco tiene por qué. Porque a pesar de su baja dificultad, Nintendo sigue dando ayudas tipo pasarte automáticamente un nivel si pierdes muchas vidas seguidas. Por supuesto, son totalmente opcionales, pero aún así resultan excesivas para un juego que no lo necesita.

 

Pero bueno, he dicho que tarda en llegar… pero finalmente llega. Completar los primeros 8 mundos es muy fácil, y tardarás poco en conseguirlo. Afortunadamente, tras esta primera “vuelta” te espera otra. Los mismos ocho mundos, pero más difíciles. La mayoría de los niveles son los mismos que jugamos en los primeros mundos, pero modificados: con nuevos enemigos, trampas, con el tiempo pisándote los talones, perseguidos por el Mario oscuro que vimos en Galaxy 2… o todo a la vez. También hay algunos niveles totalmente nuevos, aunque son los menos. Si la primera vuelta te pareció decepcionante, esta segunda etapa lo compensará. Cierto es que tampoco es un gran reto, y la dificultad sigue tirando a baja, pero por lo menos te mantendrá más tiempo pegado a la pequeña pantalla. Si a eso le añadimos que en cada nivel hay 3 monedas estrella por recolectar, y que las necesitas todas para completar el juego al cien por cien, al final nos encontramos con un juego que, sin llegar al nivel de otros Mario, te divertirá durante mucho tiempo. Y es que ese es el objetivo de estos juegos, divertir, ¿no? Pues con 3D Land si lo han conseguido.

 

Diseñado para 3DS

 

Se nota mucho que Nintendo creó 3DS. Si, hemos visto muchos juegos que aprovechan positivamente la potencia de la consola… pero ninguno como 3D Land. El apartado gráfico de este juego es, de lejos, el mejor que hemos visto en la consola. Los modelados de los personajes están genialmente creados, los escenarios lucen espectaculares y todo se mueve sin el más mínimo lag. Por otra parte, el efecto 3D es el más impresionante. No es el más immersivo ni “mareante”, más bien, está ligeramente suavizado para que podamos jugar con el regulador al máximo sin problemas. Lo cierto es que el efecto 3D sin gafas nunca había tenido tanto sentido. Por supuesto, se puede jugar perfectamente sin el efecto, pero de verdad resulta mucho más fácil y cómodo juzgar las distancias con el 3D. Incluso llega a ser imprescindible en determinadas salas, en las que aparece un cartelito en el que pone “3D”, y que nos indica que lo tenemos que tener activado para poder salir de ahí. Son juegos, ilusiones ópticas, en las que las plataformas están muy juntas entre sí, y no hay ningún punto de referencia (una sombra, un apoyo) para poder apreciar a qué distancia están entre ellas. Y como la cámara es siempre fija, nos toca activar el 3D para poder verlo con claridad. Es una prueba de que el efecto estereoscópico sirve para algo más que para que luzca mejor. Por si fuera poco, el juego te propone la posibilidad de elegir, con solo pulsar la cruceta, entre dos efectos: uno más enfocado “hacia afuera”, y otro más enfocado “hacia adentro”. Sinceramente, la diferencia es mínima, aunque los ojos expertos puede que noten diferencia.

 

Este juego también se beneficia del nuevo pad circular, que nos brinda un control mucho más cómodo para moverse en mundos 3D que la cruceta de DS, y que pusimos a prueba en Mario 64 DS. El juego apenas precisa de combinaciones complicadas: un botón para saltar, otro para correr y los gatillos para agacharse. Por supuesto, poseemos movimientos avanzados: el salto en pared, el salto de longitud, el salto bomba, el salto de altura y rodar cuando estamos agachados (este es nuevo). Curiosamente, ya no podemos hacer el triple salto, aunque apenas nos serviría, ya que los espacios no suelen ser muy abiertos.
Como siempre, también contamos con trajes que nos dan habilidades especiales. Vuelven la estrella, la flor de fuego (que es permanente y no temporal, como en Galaxy), y debutan otros como el Mario Boomerang (para lanzar boomerangs) y el Bloque Hélice (para propulsarnos hacia el cielo). Pero sin duda, el disfraz estrella del juego, y con el que pasaréis más tiempo, es el Mario Tanooki. Este regresa de Mario Bros 3, pero al contrario que en ese juego, no nos deja volar con libertad, sino que nos sirve para atacar a los malos con coletazos y mantenernos en el aire al estilo pataleo de Yoshi, que por cierto no hace acto de presencia en el juego.

 

Puro Mario

 

Super Mario 3D Land es puro Mario. Desde la pantalla del título, sencilla, alegre, a la vivaz voz de Charles Martinet diciendo por enésima vez “Let´s Go! Yuhuu!”, y la voz de la princesa Peach “Mariooo! Help me!”, pasando por los enemigos clásicos(goombas, koopas, bob-ombs y por supuesto Bowser), y la alegre música de fondo, todo es puro Mario. Apenas hay hueco para la innovación aquí (exceptuando el 3D y un sencillo uso de StreetPass para intercambiar items); las mecánicas son las mismas que hemos disfrutado tantas otras veces. No obstante, eso no es necesariamente malo, al contrario, es divertidísimo, como lo ha sido siempre. Lo único que podemos achacar al juego es su baja dificultad, aunque lo compensa con la búsqueda de las monedas estrella, que harán que el juego te dure mucho tiempo. En definitiva, a pesar de sus puntos flacos, el juego es divertidísimo, espectacular técnicamente y, sin duda, uno de los imprescindibles a tener en la colección de esta joven pero prometedora consola. It´s a me, Mario!

 

Gráficos: 5/5 Sonido: 4/5 Jugabilidad: 4/5 Duración: 4/5 Innovación: 3/5 Total: 9/10 

90

Excelente

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Súper análisis de Super Mario 3D Land

    Han llovido muchas 'estrellas' desde aquel E3 2010 donde Nintendo aplastó sin contemplaciones a Microsoft y Sony en sus respectivas conferencias, presentando su nueva portátil Nintendo 3DS y ofreciendo una larga lista de títulos que llegarían a cuenta gotas (aún muchos de ellos todavía no se han publicado). Entre esa larga lista de juegos se encontraba un nuevo Super Mario y una extraña silueta en el logo. No había que ser demasiado audaz para ver que esa silueta era la cola del disfraz de mapache en Super Mario Bros 3. Tras el anuncio, la maquinaria empezó a funcionar y se comenzaron a dar los primeros detalles de Super Mario 3D Land, el

    Hobby

    90

    Excelente

    Lo mejor

    El juego adapta magistralmente lo más destacado de la carrera de Mario. Nostalgia y rejugabilidad

    Lo peor

    Excesivamente sencillo. Sus niveles son cortos y muchos de ellos se superan sin dificultad

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