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Análisis de Final Fantasy VIII
Esli

“No quiero que hablen de mí en pasado.”

La orilla del mar es acariciada suavemente por la marea, mientras el viento entona tragedia y conflicto. Un mensaje nos comunica que alguien nos espera. ¿No éramos nosotros los que esperábamos? Coloridos pétalos de flor, removidos por la brisa. Una chica de pelo moreno y mirada melancólica. Una enorme espada clavada en el suelo. Dos guerreros se enfrentan en un duelo más encarnizado de lo que debiera. Una mujer de aspecto siniestro, inquietante...

 

...Y tú, presenciando una de las introducciones mas emocionantes, bellas, y desconcertantes que existen. Pura poesía en estado audiovisual.

 

http://www.youtube.com/watch?v=q09quI356sQ

 

Tras multiplicar sus adeptos con la séptima “última fantasía”, en 1999 Squaresoft nos deleitó con su octava maravilla, que se convirtió en la más esperada hasta la fecha y posiblemente una de las más anticipadas de toda la franquicia. Y al considerarse un clásico, es complicado analizarlo en la actualidad de manera que haga justicia a sus virtudes y a la vez sirva de orientación para los que lo desconozcan. Final Fantasy VIII pertenece a una época en la que el alma de los videojuegos se manifestaba de manera más palpable, provocando sentimientos reales hacia personajes ficticios, como en las mejores historias. Y ésta es una capaz de calar muy hondo dentro del que la presencia, pero de manera aun más profunda en el que la vive.

 

¿Ya lo has experimentado? Te invito a recordarlo conmigo. ¿O todavía no lo has jugado y te estás preguntando si quieres hacerlo? Intentaré ayudarte a descubrir la respuesta. Seas quien seas, bienvenido. Quiero contarte por qué este juego es tan especial. Y mientras tanto, tengamos presente las palabras de Squall en una de sus frases más recordadas. Sí, la que le sirve de título a este texto... Lamentablemente, no puedo evitar hablar sobre lo que el juego fue, en pasado. Pero es evidente que guardo un aprecio especial por su protagonista y no puedo ignorar su petición. Debo respetarla. Honrarla. Y eso es lo que me ha movido a compartir con vosotros esta review, mi manera de hablar de Squall en presente. Hoy. Ahora. Final Fantasy VIII sigue vivo.

 

 

Una historia de rivalidad y de amor

 

En un mundo en guerra, los ejércitos de las distintas regiones no son suficientes ni para inclinar la balanza hacia un bando, ni para alcanzar esa paz que a veces parece tan imposible de alcanzar. De la necesidad de restaurar el orden nacen los Jardines, las academias donde fuertes y ambiciosos jóvenes aspiran a convertirse en SeeD, una unidad independiente de soldados de élite que realizan misiones por todo el mundo.

 

Squall Leonhart, nuestro solitario y reflexivo protagonista, es uno de estos valientes guerreros aspirantes a SeeD, al igual que Seifer, cuya traición inicial nos deja claro que la relación que los une es tan competitiva como peligrosa. Ambos son los únicos que dominan el sable-pistola, esa peculiar arma que combina el poder de las armas de fuego con la nobleza de una espada. Son dos de los alumnos más prometedores. Son iguales y son opuestos. Esta intensa rivalidad los hace más fuertes y más débiles, lo que complica la prueba final antes de poder convertirse oficialmente en SeeD, pudiendo incluso comprometer el éxito de ambos, del resto de compañeros, y de la propia misión.

 

Tras los acontecimientos iniciales conocemos a Rinoa, que junto a su grupo activista lucha por la independencia de Timber, y planea una arriesgada misión contra Galbadia, el país que tiene sometido al suyo. Ayudar a Rinoa supone el inicio de un viaje hacia la comprensión del verdadero destino de los SeeD, mientras intentamos encontrarle sentido a los desconcertantes sueños que atormentan a Squall, en Los que encarna a otra persona en un lugar lejano y una época desconocida...

 

Y en este viaje, en el que surgirán inquietantes preguntas y respuestas ambiguas, los lazos que unen a los inolvidables personajes se estrechan mientras nos dejamos cautivar por un argumento que no deja de sorprender durante todo su desarrollo, y un oscuro mal permanece oculto, conspirando en las sombras, y esperando el momento adecuado para mostrarse al mundo y amenazar con alterarlo todo.

 

 

Una historia de guerra y de honor

 

FFVIII es un JRPG, es decir, un juego de rol de estilo japonés clásico, en el que deberemos explorar todo un enorme mundo, hablar con infinidad de personajes (o sea, leer), ser testigos de hermosas escenas cinemáticas... Y luchar. Luchar mucho. Luchar por turnos, poniendo en práctica nuestras virtudes de estratega y nuestra paciencia.

 

Es cierto que tras su intensa introducción nos espera un arranque un tanto lento, ya que los primeros compases del juego consisten en orientarnos dentro del Jardín de Balamb, asistir a un par de extensos (pero necesarios) tutoriales, y librar unas primeras batallas que resultan tan básicas como triviales. Pero conforme vayamos avanzando y descubriendo todas sus posibilidades, la historia se pone más y más interesante, y la jugabilidad se vuelve más profunda.

 

En esta entrega de Final Fantasy, el desarrollo y evolución de los personajes se basa en los Enlaces y en los GF (Guardianes de la Fuerza), unas criaturas sobrenaturales que, al aliarse con nuestros personajes, les prestarán su poder de manera activa y pasiva. ¿Qué quiere decir esto? Pues que su apoyo cobra sentido tanto en el menú como en las batallas en sí mismas. Por un lado, al enlazar un GF a un personaje, confiere a éste la posibilidad de realizar ciertas habilidades, o de enlazar magia a sus parámetros para potenciarlos o para otorgarles propiedades elementales (ofensivas o defensivas). Y en los combates, podremos invocarles para que realicen un potente ataque sobre nuestros enemigos. Con cada victoria ganan experiencia tanto los personajes, que suben de nivel, como los GF, que van adquiriendo nuevas habilidades según los “adiestramos” al escoger en el menú qué queremos que sea la próximo que aprendan.

 

¿Significa esto que sin los GF nuestros personajes son simples humanos? No exactamente. Es cierto que el poder mágico en general recae sobre los GF, pero como en cualquier aventura de fantasía, los protagonistas son muy fuertes y cuentan con armas poderosas, lo que les capacita para realizar ataques físicos contundentes. Requieren una mención especial los devastadores ataques que sólo pueden realizar cuando se encuentran en un estado crítico, es decir, cuando sus puntos de Vitalidad están bajo mínimos. Eso quiere decir que el poder de estos ataques viene acompañado de la incomodidad de encontrarnos en apuros, ya que estamos expuestos al riesgo de ser eliminados en cualquier momento. Podemos escoger cuándo curar al personaje que corre peligro, pero entonces perderíamos la posibilidad de realizar el ataque especial. Esa tensión de estar a punto de ser derribado, combinada con la posibilidad de repetir el ataque en turnos consecutivos, le añade una emoción única, una sensación de sacrificio que ayuda al jugador a ser más consciente de que cada decisión tiene un precio, y de que su osadía puede tener consecuencias terribles... o si todo va bien, su valor puede ser recompensado con otra épica victoria.

 

Además, en los combates tenemos más interacción que nunca antes en un Final Fantasy, ya que en esta octava entrega algunos ataques requieren que seamos hábiles al introducir cadenas de comandos durante los ataques especiales de Zell, por ejemplo, o al atacar con Squall, presionar R1 (que sirve de “gatillo” de su sable-pistola) en el momento preciso para combinar de manera letal el sablazo con un disparo. El resultado de todo esto son unas batallas muy vistosas y espectaculares en las que es necesario estar muy atento y tomar decisiones rápidas.

 

Y en cuanto a tareas secundarias, aquí hay cantidad, variedad, y calidad. Investigando a fondo podemos toparnos con enemigos opcionales durísimos, y también tenemos la posibilidad de aliarnos con algunos GF ocultos. Pero sin duda alguna, lo que requiere ser destacado en este apartado es el Triple Traid, un curioso juego de cartas con el que podemos desafiar a algunos personajes, y cuya diversión no se queda en un mero pasatiempo aislado, sino que las propias cartas albergan recompensas tentadoras si les sabes sacar provecho... y si puedes renunciar al afán de coleccionismo, claro.

 

Final Fantasy VIII es un juego de rol muy grande, en todos los sentidos.

 

 

Una historia en la que pasado, presente, y futuro, son uno solo

 

Hay juegos que divierten, y hay otros que, además, impactan y se convierten en nuestros favoritos. Para mí, Final Fantasy VIII no pertenece a ninguna de esas dos categorías, sino a una tercera: la de los juegos que marcan un antes y un después, y se convierten en una parte importante de quien yo soy.

 

Para los que alucinamos con la séptima entrega y esperábamos la octava con los medidores de hype al máximo, la satisfacción de tenerlo (¡al fin!) se vio acentuada por la espera que la precedió. Esto es, expectativas satisfechas, y con creces. Los que todavía siguen esperando (o dudando) tienen el poder de decisión. Pueden escoger si jugarlo o no, y cuándo. Pero al permitir que tantos millones de usuarios hayan estado aumentando sus expectativas indirectamente, corren un alto riesgo de decepcionarse. Al analizar FFVII, ya os hablé de “esfuerzo”. El esfuerzo que requiere apreciar una joya clásica también aplica aquí, porque el estar muy acostumbrado a juegos actuales en los que el apartado técnico es tan grande que a menudo se obvia la parte artística, disfrutar de una obra de arte como ésta requiere que te fijes más, pero al encontrarle el encanto, ese esfuerzo habrá merecido la pena.

 

Así que, ¿hablarás en pasado de Final Fantasy VIII? Squall y Rinoa están muy vivos en nuestro recuerdo, pero además en PS Store, tanto para PSP como para PS3. ¿Te atreves? Quizás estás destinado a jugarlo, como yo y tantos otros millones de gamers. O quizás no. Sólo hay una manera de averiguarlo, y requiere que inviertas sólo un poco de tu dinero, pero muchas horas de tu tiempo. Un tiempo en el que pasado, presente, y futuro, pueden llegar a ser uno solo. El que lo haya jugado me entenderá. Y el que no lo entienda, puede llegar a hacerlo si así lo decide.

 

 

LO MEJOR: Conocer a algunos de los personajes más carismáticos que existen, y acompañarles en un viaje donde la épica y la lírica se funden en una historia que tiene cabida para la magia, la fantasía, la amistad, y el amor.

 

LO PEOR: Su propuesta rolera puede parecer menos directa si la comparas con las tendencias actuales, lo que hace que requiera algo de esfuerzo, sobretodo al principio.

 

 

Gráficos: 9 – Por primera vez en la saga, a los personajes se les otorgó ese aspecto que a veces llamamos “occidentalizado”. Es decir, que están diseñados de manera más realista y alejándose de las caricaturas super-deformed de otras entregas (lo cuál no tiene por qué gustar a todos). Aun así, se debe tener en cuenta que en la época a la que pertenece este título, los pixeles eran más evidentes y las animaciones más robóticas. Por otro lado, los entornos pre-renderizados son muy atractivos, y las cinemáticas son preciosas y espectaculares.

 

Sonido: 10 – Nobuo Uematsu es un maestro en transmitir emociones en estado sonoro, y aunque el sonido electrónico y sintetizado suena un poco anticuado, sigue conservando todo su encanto.

 

Duración: 10 – En su formato original, el juego ocupa 4 CDs, lo cual por aquél entonces ya suponía un indicador de larga duración. La historia principal requiere invertir muchas horas, pero si además decides indagar por el mundo en busca de más desafíos, o deseas convertirte en un experto de Triple Traid... tienes para muchísimo tiempo.

 

Concepto: 10 – Como juego de rol es irresistible: una historia que atrapa, unos personajes que enamoran, un sistema de combate exigente y profundo. ¿Qué más se le puede pedir?

 

Diversión: 10 – Final Fantasy VIII es un juego para disfrutar con calma y para dejarte sorprender, como la mayoría de entregas de esta maravillosa saga. Es un juego para experimentarlo a fondo, y para vivirlo.

 

 

TOTAL: 49 sobre 50 -> que equivale a -> 98

 

 

- Esli - esli.mm@gmail.com

 

 

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ANEXO - Algunas de mis otras reviews:

- Final Fantasy VII -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/el-s-ptimo-cielo-323…

- Final Fantasy XIII -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/el-final-de-final-fa…

- Metroid Prime Trilogy -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/mi-estrella-36309

- Shadow of the Colossus -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/valor-astucia-y-pers…

- Uncharted 3 -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/la-grandeza-nace-de-…

- Uncharted Golden Abyss -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/el-abismo-de-plata-3…

- Portal 2 -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/piensa-en-portales-u…

- Limbo -

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/el-ni-o-y-el-bosque-…

- New Super Mario Bros. Wii

http://www.hobbyconsolas.com/videojuegos/opiniones/it-s-me-mario-34613

 

ANEXO 2 - Sobre mis Reviews:

- Parto de la premisa de que ya has leído Reviews de la prensa especializada. Por eso no profundizo en todos los detalles, sólo intento transmitir las sensaciones que he tenido como usuario.

- No pretendo ser totalmente objetivo, sino expresar de manera clara cuánto me gusta (o disgusta) un juego.

- ¿Por qué escribo Reviews? Como todos vosotros, me apasionan los videojuegos y me gusta describir lo que he experimentado al jugar cada uno de los que pasan por mis manos. Creo que parte de la diversión reside en poder compartir nuestra opinión con los demás.

- Si esta review te ha parecido útil o interesante, recuerda clicar en el "Me gusta" que hay justo aquí debajo! :-)

98

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Lo peor

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