Imagen de perfil de MarcComemucho
Análisis de Assassin's Creed II
MarcComemucho

Review formal para el hombre de a pie

Historia

 

Assassin's Creed (o el credo de los asesinos) cuenta la historia de Desmond Miles, un joven norteamericano sin oficio ni beneficio que se ve envuelto en una trama de corte futurista, aunque ambientada en el Renacimiento italiano -allá por el siglo XV. Tal utópico contraste parte de la ficción de que el ADN de nuestras células guarda la experiencia vivida por nuestros antepasados (y eso que, en la actualidad, los genetistas nos dicen que solamente un 1% de la información del genoma contiene información!). Pues bien,  en la primera entrega de la saga una compañía farmacéutica internacional, Abstergo, se había hecho 'con los servicios' de Desmond -por ser políticamente correcto, ya que en realidad lo secuestran. Contaban con una especie de máquina del tiempo, el Animus, capaz de analizar el ADN (¿?) en busca de las vivencias de los ancestros del bueno de D. Miles, que por lo visto tienen mucho jugo. ¿Cuál es el objetivo de Abstergo? ¿Porqué una empresa farmaceútica posee este tipo de máquina?

 

La cosa se complica y Abstergo planea eliminar a D. Miles cuando éste ha terminado su trabajo: encontrar las localizaciones de unos objetos muy codiciados, los fragmentos del Edén (se supone... aunque tampoco me queda muy claro). Por suerte, una atractiva chica de pelo rubio, ojos azules, vaqueros ajustados y camisa sin mangas del futuro próximo, Lucy Stillman, traiciona a sus jefes liberándolo y llevándoselo a un nuevo Animus, esta vez clandestino, controlado por los buenos de la película. Y aquí empieza nuestra aventura, que nos llevará a la Italia del Renacimiento, con las ciudades de Florencia y Venecia como principales emplazamientos para su desarrollo. Seremos Ezio Auditore, un chico acomodado de la nobleza florentina que pronto será despojado de su inocencia... y buscará venganza en la piel de un asesino.

 

Gráficos

 

Las primeras horas de juego son una experiencia inigualable. Te encuentras de repente inmerso en la cuna del Renacimiento, hace cinco siglos, una ciudad (Florencia) perfectamente detallada, con sus grandes edificios emblemáticos y su población variopinta. Pasé mucho tiempo en estado de shock -pocos juegos pueden proporcionar esta sensación de inmersión absoluta... Además, cada una de las edificaciones permite visualizar una pequeña ficha informativa, con lo que los paseos sirven para hacer turismo en tiempos pasados; caminar o correr por la Piazza della Signoria, o subirse a la colosal cúpula de la catedral de Santa Maria del Fiore se convierten en actividades meramente lúdicas, mientras nos embarcamos en nuestras primeras misiones.

 

Lo mismo ocurre con Venecia (los paisajes más bellos del juego) o con las otras localizaciones que visitamos -hasta siete en total. Las ciudades son inmensas... aunque habrá que ir ampliándolas según vayamos superando las misiones y nos subamos a las atalayas, elemento indispensable de la saga. Los personajes, por otra parte, también están magníficamente recreados y forman parte de los libros de historia: Leonardo da Vinci, El Zorro, Lorenzo de Médici, Maquiavelo, Rodrigo Borgia... son solo algunos de los actores con los que interactuamos en nuestra particular odisea. [Para una mayor inmersión, recomiendo configurar el juego en italiano con subtítulos en español]

 

Jugabilidad

 

En mi opinión, su gran talón de Aquiles. Si bien es estimulante poder subir por los tejados, saltar entre edificios o apuñalar guardias por la espalda, a veces todo se reduce a mantener pulsados R1, X y el yostick izquierdo hacia adelante (PS3), lo cual puede llegar a aburrirnos un poco o a producirnos tendinitis. No obstante, la experiencia suele ser entretenida por la libertad de movimiento -no olvidemos que se trata de un juego tipo sandbox- y la variedad de las misiones. La curva de aprendizaje es de las peores que he visto en un videojuego, pero una vez dominamos los controles básicos es una gozada realizar según qué acciones, como ir saltando entre las cornisas, abalanzarnos sobre enemigos desde lo alto, robarles el arma en combate o tirar una bomba de humo para desaparecer de su campo de visión. Especialmente útil resulta la vista de águila para localizar objetivos.

 

No hay que olvidar tampoco el elemento de sigilo, pues Ezio debe tratar de pasar inadvertido la mayoría de las ocasiones. Ocultarse entre damas de compañía (o hacer que seduzcan a los guardias), esconderse en pajares, contratar a ladrones o guerreros, sobornar a los heraldos para que pregonen sobre otros temas -y no sobre tu búsqueda y captura-, o arrojar dinero a la muchedumbre para que entorpezca el paso de los buscadores es todo un placer jugable.      

 

Diversión

 

El terreno artístico se ve empañado por la jugabilidad un tanto tosca. Aún así, Assassin's Creed ofrece un mundo de posibilidades. Además de seguir el hilo argumental, existen misiones secundarias (carreras, asesinatos o peleas), podemos ir modelando la villa de la familia Auditore -Monteriggioni, en la Toscana- para percibir más ingresos, buscar los sellos de los asesinos en tumbas distribuidas por diferentes parajes urbanos (para recuperar la armadura de Altair, protagonista de la primera entrega de Assassin's), con geniales secciones de plataformas en su interior, recolectar plumas y descubrir 'la verdad' mediante la resolución de acertijos contenidos en glifos, los cuales aportan gran profundidad al título y nos hablan de un complot de los templarios durante toda la historia de la humanidad -estos dos últimos puntos no los he completado. También se puede ampliar el repertorio de armas, comprar cuadros, trajes, mapas del tesoro o medicinas y venenos.

 

La trama principal es brillante, pero algunos detalles jugables, como la monotonía de ir abriendo cofres cada dos por tres, o los combates facilones desmerecen un tanto el resultado final. Aún así, se trata de una obra de culto que, no en vano, forma parte del top 20 de los mejores juegos de la historia de Hobby Consolas. Ah, por cierto, el final es apoteósico.

 

Duración

 

Casi 30 horas, aunque puede completarse en menos de 20 seguramente.

 

Curiosidad

 

Una técnica que he patentado en combate, una vez rodeado de enemigos, consiste en tirar una bomba de humo y seguidamente ir apuñalando con veneno a los cegados guardias (pueden ser varias bombas). A continuación se produce un 'baile de la muerte' de guardias automutilándose y danzando hasta caer rendidos. Digno de ver.

 

 

Mis otras reviews
http://www.hobbyconsolas.com/foros/index.php?topic=27361.0

 

87

Muy bueno

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

Más análisis de usuarios