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Análisis de Luigi's Mansion 2
Montana

Sólo los graNdes conciben juegos grandes

En contadas ocasiones puedo aventurar
cuándo un juego me va a gustar o no antes de probarlo. No obstante,
el logotipo de Nintendo impreso en una caratula es para mí como un
Certificado de Calidad. De Alta Gama. Una Denominación de Origen. Y
es que, al igual que el jamón ibérico no sabe igual que el jamón
envasado al vacío de Hacendado; los juegos de Nintendo no son como
los demás. Le pese a quien le pese.

 

En este punto, los grandes entendidos
de la materia (licenciados en Activision, con máster en Ubisoft y
doctorados en Naughty Dog) quizás no estén de acuerdo conmigo.
Cuestión de gustos, supongo. Pero, si tras el primer lance de
piropos a la Gran N aún me sigues leyendo, amigo lector, te diré
que, hoy por hoy, Nintendo es la única de las tres grandes compañías
que podría mantenerse a flote por sus propios medios; sin la
necesidad de ningún desarrollador externo (o third party,
como suele decirse por estos entornos tan internacionales). Y eso,
querido amigo, no se consigue por casualidad. Se consigue gracias al
trabajo, al esmero, al mimo y al compromiso; los cuatro pilares que
sostienen la idiosincrasia de Nintendo para con sus juegos y sus
jugadores. En la industria del videojuego, como en casi todas, hay
muchos obreros, pocos artistas y un único artesano. Y a ese oficio,
querido lector, sólo pueden dedicarse los graNdes.

 

Con la entrada en vigor de la
Generación Hollywood, en la que guión y cinemáticas parecen
resultar más importantes que control y jugabilidad, han caído
muchos de los iconos que en generaciones pasadas asentaran los
paradigmas de la buena praxis en el universo digital de lo
interactivo (Ay, mi buena Lara; quién te ha visto y quién te ve).
No obstante, Nintendo, vanguardista en materia de videoconsolas pero
conservadora en materia de videojuegos, parece no haber sufrido aún
del Síndrome de GameFree, cada vez más extendido y que tanto
aterroriza a jugadores como yo. Y es que bajo este panorama, tan
oscuro y desolador para el jugador
tradicional, es de agradecer que salgan juegos como Fire
Emblem: Awakening, Castlevania: Mirror of Fate, Mario & Luigi:
Dream Team Bros o Luigi's Mansion 2: Dark Moon. Y con respecto a este
último, en mi caso, el agradecimiento es por partida doble: a
Nintendo, por crear el juego que Luigi merece; y a mis amigos los
frikis, por ponerlo en mis manos (esta entrada va dedicada a
ellos).

 

Luigi. El Fontanero Verde. El hermano
de Mario. El cobardica. El miedoso. El segundón. ¿Acaso existe un
personaje más ideal para meterlo en una mansión llena de cómicos
fantasmas? Bueno, sí. Quizás Michael J. Fox. O Los Cazafantasmas. O
Bill Pullman y Christina Ricci. ¡Diablos! Pero, ¡¿acaso existe un
personaje VIRTUAL más ideal para meterlo en una mansión encantada
llena de cómicos fantasmas?! Probablemente no. Y eso fue lo que
debió pensar Shigeru Miyamoto cuando concedió el honor a nuestro
particular fontanero de protagonizar (primero en 2001, en Gamecube, y
posteriormente en 2013, en Nintendo 3DS) su propia serie de
videojuegos. Sorpresiva en su primera entrega y consolidada en su
segunda, Luigi's Mansion se ha convertido en otra franquicia que se
suma al carro de los juegos de obligatorio uso para los acérrimos de
la Gran N. Y ya van...

 

Como ocurre con casi todos los buenos
juegos, el argumento de Luigi's Mansion 2 únicamente sirve como
excusa para que el jugador se ponga a superar retos y desafíos, y no
al revés. Estos retos vienen dispuestos en su mayoría en forma de
puzzles, y la clave para resolverlos no está en la agudeza mental
del jugador, sino en su agudeza visual. La exploración concienzuda
de cada uno de los escenarios que Luigi visita a lo largo de la
aventura es una de las principales bazas para aprender a valorar y a
disfrutar como se debe de este título, que guarda infinidad de
detalles en cada rincón y que probablemente pasarán desapercibidos
ante el ojo que no esté acostumbrado a este tipo de juegos. El
jugador puede interactuar prácticamente con todos los objetos que
alberga cada sala de la mansión encantada, por lo que completar la
aventura al 100% lleva tiempo y dedicación. No obstante, esto es
imprescindible para saborear todo el jugo que el título puede dar de
sí. Los combates contra los fantasmas son el segundo tipo de desafío
que el jugador tiene que afrontar para superar el juego. Lo más
destacado en este aspecto es que existen varias clases de fantasma,
con patrones de ataque y defensa totalmente distintos, por lo que
cada combate tendrá una dinámica particular. Éstos son muy
divertidos, y esta diversión se extrapola en el multijugador, donde
la experiencia de juego se magnifica al compartir combates y
exploración con varios amigos.

 

Al igual que en lo que a jugabilidad se
refiere, el gusto por el detalle que imprime la Gran N en cada uno de
sus juegos también se aprecia en el apartado técnico de Luigi's
Mansion 2. La expresividad en el rostro de Luigi refleja a la
perfección las emociones del protagonista, según si está viviendo
momentos de tensión, huida, suspense o exploración. Al igual ocurre
con la música, que si bien las composiciones del juego no me parecen
de las más emblemáticas de Nintendo, cumplen con su papel de llevar
al oído las emociones del fontanero que se transmiten a través de
la consola.

 

Pero, además de todas las bondades que
tiene, un servidor también ha encontrado puntos flacos en este
título, que pueden ser mejorados de cara a futuras entregas. Luigi's
Mansion 2 es un juego concebido para una consola portátil, y no para
una de sobremesa. Bajo esta premisa, me siento con todo el derecho
del mundo de decir que el sistema de guardado del que dispone la
aventura no se ajusta a las especificaciones que debiera tener un
juego de este tipo. Creo que el concepto de juego portátil no debe
de ser el mismo que el de juego de sobremesa (por muchos ports
y remakes que salgan para las consolas portátiles), ya que
cuando juego a mi Nintendo 3DS quiero que una partida sea directa,
rápida y dinámica, y que no me tenga que suponer una sesión de
juego de más de 15 o 20 minutos. Este lujo no me lo puedo permitir
con Luigi's Mansion 2, ya que no se le permite al jugador grabar la
partida durante el transcurso de una misión, por lo que el juego
obliga a completarla si se quiere que los progresos queden
registrados. Como he dicho antes, cada escenario de juego está lleno
de pequeños detalles, resultando que, si bien el tiempo que se tarda
en completar los objetivos principales de cada fase no es excesivo,
el tiempo que un jugador como yo tarda en explorar cada sala de la
mansión sí lo es. Por otra parte, si el jugador se queda bloqueado
en un punto concreto, situación que suele darse más a menudo de lo
que uno puede pensar, la duración de la misión se alarga hasta que
se encuentre el chisme concreto o se inspeccione el elemento
necesario que hace falta para continuar avanznado. Por todo esto,
únicamente puedo jugar a Luigi's Mansion 2 cuando sé con certeza
que voy a disponer del tiempo suficiente como para completar una
misión, cosa que, dadas mis situaciones laboral y personal, no suele
ocurrir muy a menudo.

 

Por lo demás, Luigi's Mansion 2 ofrece
lo que todo buen jugador puede pedir en todo buen videojuego de
Nintendo que se precie: diversión directa, sin tapujos de ningún
tipo y para toda la familia; desafíos y retos adaptados al tipo de
juego que cada jugador quiera poner en práctica; atención al mimo y
al detalle por parte de la mano artesana que lo ha concebido; y, lo
más importante, jugabilidad expresamente adaptada a la consola para
la que ha sido creado.

 

Y esto, amigo lector, no lo consigue
cualquiera.

90

Excelente

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de Luigi's Mansion 2

    Hacía más de diez años que Nintendo no le ofrecía un sitio privilegiado al hermano pequeño de Mario. Luigi fue uno de los anfitriones del título original que aparecía con el lanzamiento de GameCube y, aunque era un título divertido y con mucho encanto, se nos quedaba demasiado corto. Su secuela se anunciaba en el E3 de 2011 sin que nadie la esperara, y este año, por fin, Luigi puede sentarse a la altura de su hermano fontanero con la cabeza bien alta, porque Luigi’s Mansion 2 ha tomado el “más y mejor de lo mismo” por bandera. Desempolvamos nuestra renovada Succionaentes 5000 para un juego que apuesta por un

    Hobby

    92

    Excelente

    Lo mejor

    En los escenarios necesitamos más maña que fuerza. Su estética tan elaborada.

    Lo peor

    La banda sonora repetitiva y alguna que otra guía excesiva en el mapa. Nada alarmante, ¡es genial!

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