Imagen de perfil de Montana
Análisis de Titanfall
Montana

Ven aquí Cap. Price. ¿Ves eso? Es tu verdugo.

 

La semana pasada hablando con unos
amigos juré y perjuré que en mi piso no iba a entrar una nueva
consola hasta, por lo menos, la Semana Santa del año que viene.
Entonces, ¿qué puñetas hace una Xbox One debajo de mi Samsung?
Pues la culpa de todo la tuvo mi parienta por querer comprar un robot
aspirador. Bueno, mi parienta y Mediamarkt por lanzar un pack
compuesto por una Xbox One, un Dead Rising 3 y un Titanfall por 489€.

 

Llegué al piso deseando enchufar la
consola y ponerme a jugar a Titanfall. ¿Dead Rising 3? Bueno, a lo
mejor lo usaba para poner encima la cerveza y no manchar la mesa. Al
final lo guardé en el armario porque, por algún motivo que no sé,
no había Moritz en la nevera. Así que, como buen y cateto utrerano,
me deschapé una Cruzcampo y abrí el manual de conexión de la
consola para no leerlo. Un Kinect por aquí, un HDMI por allá, una
fuente de alimentación en el único hueco libre que me quedaba en la
regleta y ¡voilá! Vamos a jugar a Titanfall!!!

 

Je!

 

Qué inocente.

 

La Cruzcampo se me calentó. Pero no la
que abrí antes, sino la quinta que saqué del frigo (y estamos
hablando de litros así que imagínate...). El primer día que tuve
la Xbox en mi casa no jugué, y si lo hice no lo recuerdo entre tanto
trago. Primero la instalación de la consola, luego la actualización
del software, luego descárgate el juego y luego instálatelo. Y
cuando lo pongas, actualízalo porque habrán salido ya dos versiones
nuevas desde que lo empezaste a descargar.

 

Me entra una nosequé por el cuerpo
cuando veo que con el sistema operativo de la consola y dos juegos
instalados sólo me quedan 342 Gigas de 500 que me dan ganas de atar
una soga a una viga.

 

A pesar de eso, la consola hace cosas
bastante molonas. Si dices “Exbox Uan On” va y se encienden la
consola y la TV. Si dices “Iniciar sesión como Antonio Ce Dé”
va y se inicia mi sesión. Si dices “Exbox Uan ir a inicio apágate
sí” va y se apagan la consola y la TV.

 

Ya, ya, son cosas muy tontas pero que,
¿cómo era? Ah sí, son cosas que dan gustíbiris. O, dicho en
utrerano, que hacen que te corras de gusto.

 

Pero a tí lo que te importa es que te
diga si me moló Titanfall y no si me llevé tres cuartos de hora
encendiendo y apagando la consola con mi voz porque me daba
gustíbiris.

 

...

 

 

Titanfall. Mmmm. Bien, digamos que
durante la primera partida que jugué tras el tutorial no me enteré
de una mierda. Un tío me decía las cosas que supuestamente tenía
que hacer porque unos tales Milicianos le habían declarado no sé
que guerra a un tal ICM, que aún no me he enterado de lo que es. Yo
sólo veía una maraña de luces y estructuras de todos los colores,
tios con armaduras muy molonas disparando, dando saltos con
propulsores y andando por las paredes y robots gigantes a los que te
podías montar o controlar a pié mediante comandos de voz. La verdad
es que mi primera mi primera toma de contacto con Titanfall me dejó
bastante impactado. El juego tiene un despliegue de recursos
impresionante y un nivel de frenetismo que ya quisiera para sí
cualquier COD. Ni que decir tiene que quedé el último en mi primera
partida. Y en la segunda, y en la tercera, y en la cuarta...

 

Tras varias partidas me enteré un poco
de lo que iba el tema. En el plano jugable, porque en el plano
argumental aun no me enterado de nada. La clave estaba en hacer
muchas cosas al mismo tiempo. Estar toda la puta partida haciendo
parkour y corriendo de tejado en tejado como si fueras un traceur no
te garantizará la victoria, pero no serás un blanco móvil. Ni que
decir tiene que aquí el típico campero made in Battlefield está
perdido. Más que nada porque las partidas suelen ser muy dinámicas
e incitan al jugador a salir de la madriguera y hacer el cafre con tu
robot. O sin él. Precisamente por los propios titanes el juego es
muy vertical. Además, los mapas están diseñados para que así sea.
Casi nunca te van a venir los tiros desde tu mismo plano horizontal,
y casi siempre te van a llover balas desde todos los ángulos
posibles. Pero los desarrolladores han sido listos y han implementado
un sistema de camuflaje óptico muy parecido al de Crysis, para que
los jugadores con sangre de sniper tengan un placebo instantáneo
durante un segundo de una partida entre mil.

 

Los gráficos no serán los más
punteros técnicamente, pero el diseño de los soldados y de los
mechas, el arte de los mapas y la enorme cantidad que suceden a la
vez en tu plano visual es tan grande que no te vas a fijar en
polladas varias como dientes de sierra, aliasing y demás tonterías
informáticas. Habrá gente que sí, como siempre, pero el público
general no le prestará mayor atención de la que merece.

 

Quizás Titanfall no será un referente
en la nueva generación de consolas, pero estoy seguro de que sí
será un referente en la nueva generación de shooters. Tarde o
temprano la marca se abrirá a la multiplataforma, y más temprano
que tarde no tardará en coger el testigo de COD y ser el nuevo
referente en esto de los juegos de disparo en primera persona. Y con
méritos propios. A mí el juego, sin llegar a alucinarme, me ha
parecido muy impresionante; los titanes dan muchísimo juego al
concepto de shooter y abren nuevas dinámicas en la jugabilidad,
centradas en enfocar las partidas al plano vertical y en potenciar la
movilidad del jugador por el campo de batalla. Muchos juegos lo han
intentado antes, pero ninguno ha alcanzado la maestría que ha puesto
este Titanfall sobre una consola.

 

 

Y, a pesar de todo eso, Dead Rising 3
me ha flipado muchísimo más.

 

Aunque tuve que esperar dos días entre
instalación y actualizaciones.

 

 

Exbox Uan

 

Ir a inicio

 

Apágate

 

 

apágate

 

 

 

APÁGATE

 

 

¡¡APÁGATE COÑO!!

 

 

SÍ.

85

Muy bueno

Lo mejor

Lo peor

Análisis de HobbyConsolas

    Análisis de Titanfall para Xbox 360

    Hace un mes, cayó del cielo Titanfall, un título que supuso un soplo de aire fresco para el género del shooter multijugador, que, desde hacía tiempo, se había convertido en una churrería de juegos clónicos. Dicho juego apareció en Xbox One y PC y fue desarrollado por Respawn Entertainment, un estudio de nuevo cuño fundado por algunos de los responsables de los primeros Call of Duty. Muchos consideraron ese lanzamiento como el verdadero pistoletazo de la nueva generación. Sin embargo, invirtiendo la lógica de hacer conversiones desde PS3 y 360 hacia PS4 y Xbox One, Electronic Arts ha hecho lo contrario con el shooter de Respawn, que acaba de ver la

    Hobby

    92

    Excelente

    Lo mejor

    El ritmo frenético, favorecido por el diseño de los mapas y el equilibrio entre pilotos y titanes.

    Lo peor

    No hay modo Historia. La IA es floja. Si no se opta por limitarlo a 30 fps, sufre tirones y tearing.

    Análisis de Titanfall para Xbox One y PC

    Titanfall por fin ha caído del cielo a las islas de Xbox One y PC para satisfacer las plegarias de muchos fieles que llevaban años rezando por el advenimiento de alguna propuesta mínimamente original dentro de los shooters bélicos enfocados al multijugador competitivo. Debido a la explosión del juego online, la última década ha estado marcada por ese género, que ha tenido en Call of Duty, Battlefield o Halo a sus grandes adalides. Pese a la calidad y las buenas ventas de esas sagas, es indudable que la parcela había sido sobreexplotada en los últimos años, hasta el punto de generar el hastío y la reprobación de muchos. Sin embargo, los

    Hobby

    92

    Excelente

    Lo mejor

    El frenesí de las refriegas. El diseño de los mapas. El equilibrio jugable entre pilotos y titanes.

    Lo peor

    No hay un modo Historia al uso. Las taras técnicas. La torpeza de los fantoches manejados por la IA.

Más análisis de usuarios