Reportaje

Los 10 peores momentos de Metal Gear Solid

Por Pablo Cosano
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Metal Gear Solid es una saga que nos ha hecho pasar por muchas situaciones memorables que quedarán para el recuerdo, pero los 10 peores momentos solo os harán pasar una cosa: ¡vergüenza!

Era inevitable... Los 10 peores momentos de Metal Gear Solid tenían que llegar después de todas las emociones que hemos pasado y los recuerdos que nos han venido a la mente solo por pensar que Metal Gear Solid V: The Phantom Pain ya tiene fecha de lanzamiento. "Solo" quedan 7 meses para abrir nuestra edición coleccionista, pegarnos un guantazo con el propio brazo de Big Boss para asegurarnos de que no es un sueño y empezar a disfrutar de la última obra de Hideo Kojima.

Este señor se ha ganado nuestro respeto durante todos estos años y es considerado un maestro a la hora de crear historias. Lo que pasa es que a veces en Metal Gear Solid se le ha ido un poco la pinza incluyendo momentos que quizá se pasan de ridículos y amenazan con traspasar la línea de lo absurdo... Pero, todo sea dicho, hay que reconocer que la franquicia será recordada por muchos de ellos.

Por todo esto, como contraposición a recordar los mejores personajes de la saga, hemos creido converniente crear un top que reuna los 10 peores momentos de Metal Gear Solid. Una recapitulación con aquellos que más nos han marcado y sorprendido en nuestras largas sesiones frente a la televisión:

10. Haré una copia de esta...

Vaya pájaro que está hecho el bueno de Otacon. ¿Os acordaís de las fotos que teníamos que hacer de Metal Gear Ray al principio de MGS2? Uno de los muchos guiños que guardaba el juego consistía en, antes de mandarle las buenas, enviar al científico las fotos que habíamos hecho de los pósters picantones que había encontrado decorando las taquillas. Sabe que no son las que necesita, pero bien que se hace una copia para él...

 

9. ¿Quiet, qué nos escondes?

Si solo tenemos en cuenta su vestimenta, la verdad es que esconde más bien poco. Pero no deja de ser extraño que Quiet se decida por esos 'trapitos' en un universo donde hasta el mismísimo Big Boss piensa en el frío y se pone una rebequita en forma de traje militar totalmente equipado para pasar días a la intemperie... ¿Qué motivos puede tener la francotiradora para vestir de esa guisa? ¿Su rifle tendrá calefacción incorporada? Sea como fuere, que en estos tiempos que corren la apariencia de un personaje en un videojuego sea polémica, y más en un Metal Gear Solid que nos tiene acostumbrado a ello, se merece un puesto en esta lista.

 

8. ¿Qué peli decías que echaban hoy?

Seguro que más de un soldado del barco de Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty se hizo esta pregunta cuando Solid Snake consiguió llegar sin ser visto a los proyectores del final de la sala. Era inevitable que mantuviera sus manos quietas y se puso a juguetar con los botones para darle un poco de color al vídeo y alegrar la dura vida en ese barco lleno de maromos.

 

7. Mal momento para un apretón

Otro de los momentos más ridículos de Metal Gear Solid son las veces que hemos visto cómo a Johnny Sasaki le entra cagalera en los peores momentos posibles y tiene que salir por patas porque se van por las ídem abajo. ¿Os acordáis de la escena en la que aprovechaba un barril hueco por dentro? Esto nos lleva a considerar el aguante del estómago de Snake después de tantos juegos sin pasar por el trono...

 

6. Me pillas ocupado, ¿te llamo luego?

Raiden sí que pasó más de una vez por el señor Roca. Si llamábamos al Coronel mientras mirábamos los retretes, las conversaciones llegaron a niveles muy ridículos, sobretodo cuando Campbell le preguntaba a la señorita Rosemary si le importaba "disculparles" un momento. Aunque llegaron a llamarnos “rarito”, el Coronel entendía que también quisiéramos revisar el baño de señoras. Por si acaso...

 

5. ¿Una cámara? ¡Noooooooo!

Claro que sí Snake. Te vas a Shadow Moses, una base secreta situada en una isla llena de soldados y asesinos profesionales como Revolver Ocelot, Sniper Wolf, Psycho Mantis y compañía... ¿y no te esperas que pueda haber una cámara de vigilancia? ¡Que tu hermano no es tonto! Esa cara de sorpresa que pusiste al ver la primera a nosotros sí que nos dejó sorprendidos. Lo peor de todo es que estamos seguros de que os delató la primera vez que jugasteis... como a nosotros. ¿O no?

 

4. Big Boss, maestro del escondite

Sabemos que a Kojima le gusta hypearnos, aunque con algunos vídeos que hemos visto antes de que Metal Gear Solid V: The Phantom Pain desvelase su fecha definitiva, más que crear hype, creíamos que nos trolleaba. Lo mejor es que, objetos como el gorro de pollo para los que sean un poco gallina, las cajas decoradas con sensuales mujeres o la bolsa de PS4 que nos pondremos en la cabeza (aparece en el vídeo a partir del minuto 2), estarán en la versión final del juego.

3. ¡Cumpleaños feliz!

Vaya manera de celebrar un cumpleaños... Metal Gear Rising protagonizó hace unas semanas una de las mayores 'trolleadas' que recordamos, anunciando que algo que parecía importante se desvelaría “pronto”. Las elucubraciones no tardaron en llegar y la secuela de este spin off más enfocado a la acción se daba casi por asegurada cuando levantan el pastel... Lo malo es que era el del segundo cumpleaños del juego, nada de segundas partes.

 

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2. Raiden no es Snake

Os ponemos en situación: el salto gráfico de PSX a PS2 y la continuación de la obra maestra que fue la primera parte (de los nuevos tiempos de la saga) hicieron de Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty uno de los lanzamientos más esperados de la historia. Juegas la demo y alucinas con la parte del barco, compras el juego, vuelves a quedarte boquiabierto con el principio y, cuando pasas todo eso y el montacargas llega arriba del todo... ¡Solid Snake no es el protagonista! Raiden tenía su aquél, pero quizá no llegó a estar a la altura. ¡Ojo! Que también reconocemos que MGS 2 superó al primero en muchos aspectos...

 

1. Coronel, ¿qué se ha tomado?

Para este momento tenemos que volver a recordar las conversaciones por el codec. Sin duda, las que mantuvieron Raiden y el Coronel Campbell, en un estado de locura transitoria algo atípica en él, fueron las mejores. Esas cosas que nos decía sobre si estábamos en un RPG o incluso que apagásemos la consola no eran demasiado normales... También en MGS 2, hay que recordar lo pesadita que se puso Rose en más de una ocasión, tanto por decirnos que nos estábamos destrozando los ojos por jugar tan cerca de la TV como por las ganas de hablar que tenía de vez en cuando.

 

 

Sabemos que no somos los únicos que nos hemos pasado horas y horas llamando por el codec en busca de conversaciones extrañas, así que nos gustaría que compartierais con nosotros cuáles han sido vuestros "peores" momentos de la saga Metal Gear Solid. Esperamos que hayáis disfrutado tanto recordándolos como nosotros. Y recordad, si queréis más, aquí tenéis todas las anteriores entregas de nuestro especial "Los 10 peores... de los videojuegos".

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