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Reportaje

10 recreativas de espada y brujería - Gauntlet, King of Dragons, Golden Axe

Por David Martínez
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No hace falta remontarse a cuando el rey Arturo sacó la espada de la piedra, sino mucho después, a cuando sacábamos de nuestro bolsillo una moneda de 25 pesetas para disfrutar de una partida en los recreativos. Así es como el género de la espada y brujería triunfó en los arcades.

Espada y brujería o fantasía medieval. El género que consagraron autores como Robert E. Howard (creador de Conan el bárbaro) o JRR Tolkien ha servido como fuente de inspiración para una serie de recreativas legendarias. Aquí hemos reunido los 10 juegos recreativas de espada y brujería que no podéis dejar pasar... pero hay muchos más. ¿Alguno se acuerda de Castle of Dragon de Athena?

Si sentís nostalgia por estos juegos, no olvidéis nuestro reportaje con los mejores juegos de guerra retro o los mejores juegos de pressing catch

Gauntlet

gauntlet

Edward Logg, cuyo trabajo ya habíamos podido disfrutar en clásicos de Atari como Breakout o Centipede nos propuso un viaje inolvidable por unas mazmorras infestadas de fantasmas y esqueletos. Aquella recreativa permitía que cuatro jugadores simultáneos (el elfo Questor, el guerrero Thor, el mago Merlin y la valquiria Thyra) fuesen descendiendo por interminables laberintos en perspectiva centital. 

Midway lanzó Gauntlet en 1985, y nos dejó clavados al mueble con sus voces digitalizadas, y un sistema de juego frenético, con centenares de enemigos en cada nivel y un nivel de energía que se iba vaciando por momentos y nos obligaba a explorar cada nivel a la velocidad del rayo. 

Ghosts ´n Goblins

Ghost´n goblins

También en 1985, Capcom nos presentó a Sir Arthur, un intrépido caballero andante (armado con una lanza) que había jurado rescatar a la princesa Guinevere (o Prin-Prin, dependiendo de la versión del juego) de las garras de Satán. Así las cosas, para rescatar a la princesa Sir Arthur debía superar 6 niveles ambientados en lugares como un cementerio, unas cavernas y el castillo de Astaroth, el malvado ser que retenía a la pobre y real chavala.

Lo mejor de todo es que si conseguíamos acabar Ghosts´n Goblins, Satán nos avisaba de que todo era una ilusión y nos tocaba empezar el juego desde el principio... pero con un nivel de dificultad más elevado. Si éramos de los que no se dejaban amilanar y conseguíamos superar esa segunda vuelta (algo realmente complicado) nos ganábamos el respeto de todos los que estuvieran a nuestra espalda viendo la partida.

Esta genial propuesta, unida a una impecable factura gráfica y una pegadiza banda sonora, sirvieron para que Ghosts 'n Goblins y su carismático héroe, Sir Arthur, se convirtieran en un símbolo de la época dorada de las recreativas.

Rastan Saga

rastan

Publicado en 1987 por Taito, en Rastan asumíamos el rol de un "clon" de Conan el bárbaro, que debía atravesar 6 escenarios plagados de monstruos para enfrentarse a un temible dragón. Uno de los elementos más interesantes de Rastan era la posibilidad de recoger objetos, como armaduras o pociones, así como de cambiar de arma, lo que nos permitía –por ejemplo- manejar por un tiempo limitado un hacha de gran tamaño o una maza "adornada" con pinchos.

Sus animaciones han quedado anticuadas, pero el tamaño de los sprites y su colorido eran toda una demostración de fuerza para la época. Bueno, eso y su elevada dificultad. Aunque sólo fueran 6 niveles (divididos en tres áreas y con un enemigo final) la verdad es que Rastan Saga era todo un "hueso". 

Golden Axe

golden axe

Desarrollado por Sega en 1989 (un juego de Makoto Uchida, que ya nos había sorprendido con Altered Beast), Golden Axe nos relataba la desdichada historia del reino de Yuria, bueno, mejor dicho, la de sus habitantes, que vivían atemorizados por el malvado Death Adder. Hasta que en su camino se cruzaron nuestros tres héroes: Ax Battler (el bárbaro) Tyris Flare (la amazona) y Gilius Thunderhead (el enano).  

Dos jugadores simultáneos ponían a prueba sus armas -y su capacidad de cabalgar sobre bestias- en un desarrollo sencillo pero adictivo, que alcanzaba unas épicas cuando nos enfrentábamos a los gigantes  o veíamos navegar todo un nivel sobre la espalda de una tortuga. Su final, como el de Altered Beast, tenía mucho sentido del humor. 

Magic Sword

magic sword

No perdáis de vista a Capcom, porque no es su primera entrada en esta lista (ni será la última). En 1990 se atrevió con un juego de acción horizontal protagonizado por un bárbaro (Brave One, "el valeroso") que iba escalando los 51 niveles de una torre plagada de enemigos. 

Pero el principal atractivo de Magic Sword no era su protagonista, sino los personajes secundarios. Podíamos rescatar a diferentes guerreros (ninja, mago, amazona, ladrón, caballero, gigante u hombre lagarto) para que nos acompañasen, controlados por la máquina. 

Magic Sword es una creación de Yoshiki Okamoto, cuyo trabajo disfrutamos también en Street Fighter II, Resident Evil o en los Zelda desarrollados por Capcom. 

The King of Dragons

king of dragons

Capcom ya había triunfado con Final Fight, y en 1991, lanzó The King of Dragons inspirado claramente en obras como Dungeons and Dragons. Era un brawler con armas y una épica historia protagonizada por cinco héroes a elegir: un guerrero, un clérigo, un elfo, un enano y un mago. Por supuesto, cada uno de estos personajes poseía unas  habilidades y unos puntos débiles diferentes, y podía subir de nivel (tanto el personaje como su equipo) con la experiencia acumulada. 

La recreativa original permitía que tres jugadores luchasen de forma simultánea contra los orcos y goblins que poblaban los 16 nivelesThe King of Dragons tenía una curva de dificultad perfecta. Cualquiera era capaz de derrotar al rey de los orcos, al Wyvern o a la Hydra, pero las cosas se ponían muy difíciles en los últimos niveles. 

Knights of the Round

Knights of the round

Capcom le había cogido el gusto al género de avanzar y pelear con espadas. Knights of the Round permitía que tres jugadores simultáneos (como en The King of Dragons) luchasen por el reino de Camelot. Los tres personajes era Arthur (el más equilibrado) Lancelot (más rápido, pero menos poderoso) y Perceval (el más fuerte).

Como también ocurría en The King of Dragons, los personajes podían subir de nivel, lo que se reflejaba en cambios visuales en la armadura) y además podían robarle el caballo a algunos enemigos. El sistema de combate estaba más pulido, y nos permitía detener golpes, esquivar y contraatacar. Incluso había elementos del escenario que se podían destruir. 

Los 7 niveles de Knights of the Round (que tuvo una digna adaptación para Super Nintendo) podían parecer poco, pero la curva de dificultad era bastante elevada, lo que convertía esta versión de la leyenda artúrica en un "tragamonedas". 

Warriors of Fate

Warriors of fate

En esta ocasión, la ambientación medieval con influencia europea daba paso a una más oriental; la China de la Leyenda de los tres reinos. En Warriors of Fate (un juego de 1992) Capcom recuperaba el desarrollo de beat´em up, con la posibilidad de montar a caballo y tres jugadores simultáneos. 

El hardware volvía a ser el CPS1, que ya había demostrado su potencia (para la época) con enormes sprites, animaciones suaves y unos efectos de sonido digitalizados que ambientaban a la perfección los 9 niveles del juego, que terminaban con los enfrentamientos contra Lu Bu y Cao Cao.

Teníamos cinco personajes seleccionables, con un aspecto animado (estaba basado en el manga Tenchi Wo Kurau) y stats muy diferenciadas: Portor (Guan Yu), Kassai (Zhang Fei), Subutai (Zhao Yun), Kadam y Abaka. Se trataba de la tercera entrega de una saga, tras Dynasty Wars y Destiny of an Emperor, y es la principal inspiración de la saga Dynasty Warriors de Omega Force.  

Dungeons and Dragons Tower of Doom

Tower of doom

El primer Dungeons and Dragons corría en CPS2, y era un brawler cooperativo para cuatro jugadores con más elementos de rol (como la posibilidad de visitar tiendas para comprar nuevo equipo y pociones) y una importante carga narrativa. 

La profundidad de D&D Tower of Doom no sólo se basaba en las diferentes habilidades de los personajes: guerrero, elfo, clérigo y enano, sino en la posibilidad de escoger caminos alternativos y enfrentarnos a jefes finales diferentes. La fidelidad al juego de rol se reflejaba también el diseño de los enemigos. De hecho Tower of Doom, que se escribió originalmente para los recreativos, se convirtió también en un módulo para el juego de rol de mesa. 

Dungeons and Dragons Shadow over Mystara

shadow over mystara

Partiendo del diseño del juego anterior, y coincidiendo con el declive de los salones recreativos, en 1996 apareció Shadow over Mystara. De nuevo, permitía que los aventureros tomasen distintos caminos, además de aprender nuevos hechizos al subir de nivel, y tenía diferentes finales. 

A los cuatro personajes del primer juego se sumaban la ladrona (Moriah) y el mago (Syous), aunque podíamos introducir el nombre que quisiésemos al final del primer nivel. La máquina permitía incluir un nombre de seis caracteres, pero si lo dejábamos en blanco o escribíamos palabras inapropiadas, se sustituía por el original.

Dungeons and Dragons Shadow over Mystara era muy rejugable, y tenía objetos secretos, tesoros que sólo aparecían al derrotar a determinados enemigos finales y gemas con poder para subir de nivel. Se considera la última obra maestra de las recreativas Capcom en dos dimensiones.

Si os habéis quedado con ganas de más no os perdáis las mejores recreativas de la historia o nuestro repaso por los mejores juegos de Data East en recreativas y consolas de 8 y 16 bits. 

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