Reportaje

Los 20 mejores juegos de Master System

Por Álvaro Alonso
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Hubo una época en la que Sony y Microsoft aún no luchaban en la guerra de las consolas; en su lugar, Nintendo y Sega eran los titanes que peleaban por llevarse a los usuarios a sus respectivos bandos. Tras el lanzamiento y rotundo éxito de NES, Sega no se durmió en los laureles y contraataco lanzando al mercado una consola que pretendía superar en todo a la máquina de Nintendo. No era otra que Master System y estos... Son sus mejores juegos.

ACTUALIZADO: Ya podéis ver los 20 mejores juegos de esta consola en un vídeo recopilatorio. 

Sega Master System o abreviado SMS (no confundir con los mensajes de texto) es la segunda consola de Sega tras SG-1000, y uno de los buques insignia de la compañía. Comercializada en Japón bajo el nombre Sega Mark III, sufrió un ligero rediseño estético cuando llegó a nuestras tierras. Pese a ser técnicamente superior a NES, Master System no consiguió ganar terreno en el mercado japonés, en el que la máquina de Nintendo reinaba con la ayuda de un fontanero bigotudo y un elfo de ropajes verdes.

Sin embargo, en 1987 cuando la consola llegó al continente europeo tuvo una gran acogida, llegando incluso a superar a NES. Esto, unido a las buenas ventas que Master System consiguió en Brasil, ayudó a que Sega fuese capaz de desarrollar una sucesora: Mega Drive, que tampoco se salva de poseer 20 maravillosos juegos.

SMS gozó de un ciclo de vida de aproximadamente diez años, y aunque no contaba con una biblioteca excesivamente grande, muchos de sus títulos brillaban por su enorme calidad y gran acabado técnico. Entre ellos, un buen número de ports traídos desde consolas mayores y realizados con tanto cariño y esmero que en muchas ocasiones incluso superaban a los originales. A continuación tenéis los 20 mejores juegos de la consola, pero recordad que no se trata de un ranking, por lo que el número 1 no es ni mejor ni peor que el 20: todos son joyas.

1. Alex Kidd in Miracle World (Sega, 1987)

El primer juego de la serie Alex Kidd es probablemente el más popular y el más recordado por todos los jugadores. No en vano, hablamos de un título que venía integrado con la mayoría de las Master System, pero mentiríamos si dijésemos que solo por eso es conocido: se trata de un plataformas brillante (con ligeros toques de rol y estrategia) de gran factura técnica que era capaz de hacer frente al Super Mario Bros. de NES. Por desgracia, y como os estáis imaginando, el fontanero salió ganando, pero eso no impidió que por un tiempo el pequeño Alex fuese la mascota de la compañía.

2. Wonderboy (Sega, 1986)

Este pequeño cavernícola nos hizo pasar tardes que jamás olvidaremos mientras intentábamos salvar a su novia, y nos enseñó lo divertido que era patinar mucho antes de que conociéramos a Tony Hawk. Pese a ser un port de la versión para recreativas, el primer Wonder Boy de Master System es una auténtica joya: Niveles amplios muy diferenciados (bosques, montañas, cuevas, palacios de hielo...), power-ups (hacha de piedra para lanzar, monopatín y protección angelical) y saltos, muchos saltos. Además, esta versión incluía dos nuevos niveles que no estaban presentes en la versión original, ampliando aún más la aventura. ¡Ojo con los huevos malos!

3. Sonic the Hedgehog (Ancient, 1991)

El título de mascota de Sega le fue arrebatado a Alex Kidd casi sin darse cuenta: lo único que llegó a ver fue como una estela azul pasaba a toda velocidad frente a sus narices. Hablamos, como no podía ser de otra manera, del gran Sonic, que no contento con triunfar en Mega Drive con su primer juego, decidió pasarse a recolectar anillos también en Master System. Se trata de un port de esa primera versión, pero pese a las limitaciones técnicas en comparación con su hermana mayor, el juego sigue siendo igual de frenético y divertido. Además, los notables cambios en la música y en el diseño de los niveles hacían de esta versión en 8 bits del erizo azulado un juego prácticamente nuevo.

4. Phantasy Star (Sega RD4, 1988)

Phantasy Star fue desarrollado con la intención de crear una franquicia rolera que compitiera con el (por aquel entonces) reciente The Legend of Zelda de NES, y se podría decir que lo consiguió. Considerado por muchos como uno de los padres de los juegos de rol actuales, contaba con elementos que hoy en día son bien conocidos: perspectiva cenital para caminar por el overworld, que rompe a primera persona cuando tienen lugar los combates aleatorios que se desarrollan por turnos. Además poseía un apartado gráfico de infarto que en ocasiones simulaba un efecto 3D, algo que en aquella época nos dejó a todos con la boca abierta. Por si esto fuera poco, fue uno de los primeros videojuegos de la historia en que el protagonista principal era una mujer: Alis, la joven que se ve  envuelta en una trama de intrigas políticas y que, junto a sus compañeros de viaje, tendrá que hacer frente al estado totalitario en que se encuentra sumido el reino de Algol. Un juego gigantesco para su época.

5. Sonic the Hedgehog 2 (Aspect, 1992)

La primera parte de Sonic en Mega Drive fue relativamente sencilla de llevar a Master System, pero Sonic the Hedgehog 2 incorporaba semejante cantidad de añadidos tanto jugables como gráficos que era imposible recrearlo en la consola de 8 bits. Así que en lugar de un port, se optó por realizar un juego totalmente diferente de la versión original, pero igualmente divertido: cada fase nos ponía en una situación distinta, como montar en las carretillas de una mina o en ala delta, consiguiendo que avanzar por los niveles fuese una sucesión de sorpresas que nunca se hacían aburridas. Además, el apartado gráfico del juego exprimía tan al límite las características de Master System que por momentos es fácil olvidarse de que se trata de un juego de 8 bits.

6. Zillion (Tatsunoko Productions, 1987)

Ya teníamos en Master System juegos que intentaban estar a la altura de los Mario y Zelda de NES, pero a Sega aún le quedaba una franquicia de Nintendo a la que hacer frente: las aventuras espaciales de la cazarrecompensas Samus Aran en Metroid. Para ello, la compañía tomó un anime que volvía locos a los japoneses de aquella época y lo convirtió en una aventura de acción y exploración espacial: Zillion. En el papel de JJ, el protagonista de la serie, debíamos abrirnos paso a través de una base enemiga subterránea haciendo uso de una pistola láser (que más tarde fue utilizada como modelo para el periférico Light Phaser, la pistola de Master System) que podíamos mejorar a medida que progresaba el juego para superar obstáculos de otra manera imposibles. Auténtico espíritu metroidvania.

7. Golvellius: Valley of Doom (Compile, 1988)

Golvellius es un action-RPG con vista cenital que nos invitaba a destruir monstruos a ritmo de espada y escudo. Suena familiar, ¿verdad? El juego bebe directamente tanto de The Legend of Zelda como de su secuela, Zelda II, pero aporta un buen número de elementos diferenciadores que hacen que sea un título excelente muy a tener en cuenta. Para empezar, el nombre del juego hace referencia al antagonista del título, nada de princesitas por aquí. Además, la música variaba en función del arma u objeto que llevásemos equipado, todo un toque de originalidad que nos hacía sentir realmente poderosos cada vez que obteníamos una nueva pieza de equipamiento. Aquí el héroe es Kelesis, un muchacho que debía explorar un variado mundo lleno de secretos al tiempo que recuperaba siete cristales de las garras de unos terribles demonios para finalmente derrotar al malvado Golvellius. El juego terminaba con un "Continuará..." pero por desgracia esa continuación que muchos esperábamos nunca llegó. Actualmente podéis revivir la aventura de Golvellius gracias a la versión disponible en la Appstore.

8. Castle of Illusion Starring Mickey Mouse (Sega AM7, 1991)

El mejor plataformas protagonizado por el ratón favorito de la factoría Disney ha recibido recientemente un remake, pero en su día tampoco quiso perderse una entrega en Master System. Como con la mayoría de ports de los que hemos hablado hasta ahora, no debéis dejaros engañar por el hecho de que sea una versión "inferior" a la original: se trata de un juego que a primera vista parece muy similar al Castle of Illusion de Mega Drive, pero el diseño de niveles, las melodías y ciertas mecánicas son totalmente diferentes. Por ejemplo, en esta versión podíamos recoger piedras y barriles para utilizarlos contra los enemigos. También se nos daba la opción de elegir en que orden completábamos las fases, lo que difiere con la linealidad de la entrega de Mega Drive. Todo esto, unido a un apartado gráfico que exprimía todo el potencial de Master System, hacen de esta versión una muy a tener en cuenta para los fans de Mickey Mouse y las aventuras plataformeras.

9.  Space Harrier (Sega AM2, 1987)

Arrodillémonos todos ante el padre de los shooters en tercera persona, el juego que sentó las bases, el que nos dejó con la boca abierta la primera vez que lo vimos... ¡Space Harrier! Lo que tenemos entre manos no deja de ser un shooter sobre raíles repetitivo hasta la saciedad con escenarios diseñados en "pseudo-3D"... Pero en aquella época era lo más espectacular que habíamos visto hasta la fecha. Tan espectacular, que este fue uno de los pocos casos en que se volvieron las tornas y fue la propia Nintendo la que se inspiró en un juego de Sega para crear una de sus sagas más emblemáticas: Star Fox. Su sistema de juego frenético y sus melodías pegadizas eran un añadido más para hacer que soltar el mando fuese totalmente imposible. Curiosamente, el genio tras este juego no es otro que el gran Yu Suzuki. No es de extrañar que una versión de Space Harrier estuviera disponible en las recreativas de Shenmue...

10. Out Run (Sega AM2, 1987)

Y fue precisamente el gusto por los ferraris de Yu Suzuki el que llevó a la creación del mítico Out Run. De hecho, no hay más que fijarse en Space Harrier para darse cuenta de que ambos comparten mecánicas similares. Pero mientras que en uno el objetivo es avanzar eliminando a todos los monstruos que se nos pongan por delante, aquí debemos alcanzar cada punto de control dentro del límite de tiempo, pudiendo elegir el camino a seguir en diversas ocasiones, a bordo de nuestro flamante Ferrari Testarossa. Fue un hito en la historia de los juegos de conducción, pues hasta ese momento la mayoría habían utilizado la vista de pájaro. La banda sonora compuesta por tres canciones (presentadas en forma de emisoras de radio) ha pasado a ser una de las más recordadas en la historia de los videojuegos.

11. Golden Axe Warrior (Sega, 1991)

Pese a las críticas que recibió en su lanzamiento por alejarse excesivamente de la esencia beat 'em up que tan famoso había hecho al Golden Axe original, y pese a ser una copia descarada de The Legend of Zelda... Hay que reconocer que Golde Axe Warrior consiguió encandilar a propios y extraños. Todos los elementos estaban ahí: mundo enorme abierto desde el principio para explorar, mazmorras laberínticas, puzzles, jefes finales, objetos, armas, magia... Todavía se pueden encontrar en la red luchas encarnizadas de fans que defienden un juego por encima del otro, pero la respuesta al debate es muy sencilla: si eras de Master System amabas Golden Axe Warrior, y si eras de NES, hacías lo propio con Zelda.

12. Fantasy Zone II: The Tears of Opa-Opa (Sega, 1988)

Tras el éxito del primer Fantasy Zone, Sega se atrevió con una secuela, en un principio exclusiva de Master System. En el papel de Opa-Opa, una mezcla entre nave espacial y mascota, debíamos abrirnos paso a base de disparos por mundos coloridos infestados de enemigos terriblemente adorables. Pese a su aspecto "empalagoso" se trata de un título endemoniadamente difícil, con niveles en los que podíamos movernos libremente haciendo uso de portales para ir de una zona a otra. El objetivo del juego es destruir las bases enemigas desperdigadas por cada nivel para finalmente enfrentarnos al jefe de final de fase. Una curiosidad: en el aime Zillion, Opa-Opa es la mascota del protagonista.

13. Psycho Fox (Vic Tokai, 1989)

En Psycho Fox tomamos el control del zorro que da nombre al juego en un plataformas en el que nuestra misión es abrirnos paso por niveles realmente originales plagados de momentos memorables (ojo a algunas batallas contra jefes finales), todo ello redondeado con un apartado gráfico de aúpa. Pero este zorro es más listo que el hambre y no solo vive de pegar saltitos: puede transformarse en hipopótamo, (lento pero poderoso) mono (capaz de saltos gigantescos) y tigre (veloz como el rayo). Además cuenta con la ayuda de su fiel pájaro Birdfly, que puede ser usado como bumerán y nos salvará en más de una ocasión de perder una vida. Sin duda, un juego pensado para amantes de los animales.

14. Master of Darkness (SIMS, 1992)

Y seguimos con juegos que tomaron inspiración de grandes aventuras de Nintendo para terminar convirtiéndose en auténticas joyas de la consola de Sega. En este caso fue la saga Castlevania, que vio como a través de Master of Darkness su espíritu era fielmente retratado en los circuitos de Master System. Pero aquí no manejamos a ningún miembro de una legendaria familia de caza-vampiros, sino al Doctor Social, un investigador que trata de descubrir el misterio tras unos asesinatos que se le atribuyen a Jack el Destripador. Viajando a través de varias localizaciones de un Londres de lo más tenebroso, debemos enfrentarnos a enemigos salidos directamente de historias de terror mediante armas tales como hachas, cuchillos, pistolas, bombas... ¿Adivináis quién es el auténtico jefe final del juego?

15. Astérix (Sega, 1991)

Nos encontramos ante un juego que pese a no alcanzar un gran éxito en todo el mundo, llego a calar hondo en el continente europeo, muy concretamente en nuestro país. Y es que las aventuras de Axtérix el galo y Obélix el gordinflón estaban muy de moda por nuestras tierras. Controlando a cualquiera de los dos carismáticos personajes (Astérix es rápido y ágil, Obélix lento y fuerte) nos abríamos paso a través de niveles de lo más variopintos al tiempo que hacíamos saltar los dientes a todos los romanos que nos salían al paso. ¡Y como olvidar las fases bonus en las que el pequeño perro Idéfix se llevaba todo el protagonismo! No, no es que haya polvo en vuestra habitación: nosotros también hemos soltado alguna lagrimilla recordando este juego.

16. Alex Kidd in Shinobi World (Sega, 1990)

No contento con el exitazo de la primera entrega y sus secuelas, el pequeñajo Alex volvió a deleitarnos con la que fue su última aventura plataformera en Master System, ¡y vaya aventura! En Alex Kidd in Shinobi World el muchacho se vuelve todo un experto del arte ninja y haciendo uso de una katana acaba con cualquier insensato que se le ponga por delante. El juego tomaba su influencia directamente del mítico Shinobi, hasta el punto de que muchos de los enemigos eran versiones caricaturizadas de los que tenía que hacer frente el legendario Joe Musashi.

17. Ninja Gaiden (SIMS, 1992)

Y hablando de ninjas ¿cómo olvidarnos de Ryu Hayabusa? Pese a que el guerrero se dio a conocer al gran público con sus míticos juegos de NES, muchos fans consideran la versión de Master System como la definitiva de los 8 bits. Mejores gráficos, acción a raudales todavía más frenética y nuevas habilidades, como la de dar saltos entre paredes en lugar de agarrarse a ellas (mecánica que más tarde sería introducida en la precuela de Xbox que apareció en el año 2004), convertían a este Ninja Gaiden en un juego que nos hizo sentir auténticos maestros del ninjitsu. Además esta versión salió únicamente en territorio PAL, así que por una vez fuimos nosotros los afortunados.

18. Streets of Rage (Sega AM7, 1993)

Los juegos beat 'em up, los reyes de los salones de recreativas, dominaban el mercado. Y por supuesto Master System no iba a quedarse sin uno de los reyes del ring: Streets of Rage. Toda la esencia de las "versiones mayores" era retratada con fidelidad en este port, y aunque sus gráficos y sonido eran inferiores debido a las capacidades técnicas de la consola, el juego contaba con algunos jefes y mecánicas que no aparecían en ninguna de las otras versiones del juego. Así que ojo con decir que esta versión es inferior a las demás, no sea que uno de los protagonistas salga del juego y os deje un ojo morado.

19. R-Type (Compile, 1988)

Otro de los géneros que triunfaban en los salones recreativos eran los shoot 'em up de scroll horizontal, o lo que es lo mismo, los juegos de navecitas. R-Type, uno de los títulos pioneros del género, tuvo su correspondiente versión en Master System que nos hizo sentir como auténticos pilotos de una nave espacial con la misión de acabar con seres alienígenas. La dificultad de alguna de sus fases es solo equiparable al tamaño de los jefes de final de nivel, hasta el punto de que Dobkeratops (el bicho rojo) se ha convertido en el icono característico de la saga.

20. Wonder Boy III: The Dragon's Trap (Westone, 1989)

La tercera aventura de Wonder Boy es también uno de los mejores juegos del catálogo de Master System: tras los eventos de Wonder Boy in Monster Land, nuestro joven protagonista es transformado en dragón. Así pues, se verá envuelto en un viaje para recuperar su forma original que lo llevará a visitar todo tipo de parajes: desiertos, junglas, cuevas... Todos ellos representados con un nivel gráfico excepcional. Pero mucho ha cambiado desde el primer Wonder Boy, y aquí nos encontramos con un sistema de juego en el que debemos ir adquiriendo habilidades para poder avanzar, al más puro estilo Metroid. Lo interesante es que estas habilidades vienen representadas en forma de animales en los que Wonder Boy se puede transformar: a parte del ya mencionado dragón, también tenemos forma ratón, piraña, león y halcón. Un juego completísimo y variado considerado por muchos el mejor título de Master System.


¡Y esos son los 20 elegidos! Si tenéis algún favorito que no hayamos mencionado no dudéis en hacerlo a través de la sección comentarios, y recordad visitar el especial Los 20 mejores juegos para saber cuales han sido los seleccionados en otras plataformas.

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