Reportaje

9 clásicos para tu 3DS que quizá no conozcas

Por Rubén Guzmán
-

¡Basta ya de Marios, Zeldas y Metroids! ¡Dejémonos de Kirbys, Megamanes y Castlevanias! Hay clásicos muy buenos, pero menos conocidos, que puedes bajarte a la Consola Virtual de tu 3DS.

¿Es que no hay buenos juegos retro que no pertenezcan a las sagas más famosas? Pues claro que sí. En la Consola Virtual de 3DS hay un puñado de títulos no tan conocidos pero que también son excelentes. Aquí tienes 9, por ejemplo. ¿Por qué 9 y no 10? Pues porque las listas cerradas no tienen sentido, y el décimo juego debe ser el que tú elijas de entre todo el catálogo de la C.V. Bueno no, en realidad eso es una chorrada, son 9 porque quiero que acabar antes de irme a comer y no me va a dar tiempo. Un abrazo.

Shantae

Wayforward, Game Boy Color, 2002

  

Parece increíble que se pueda conseguir una sensación de exotismo y aventura tan grande con las limitaciones técnicas de Game Boy Color. El juego salió solo en Estados Unidos, y en la etapa final de la consola, con GBA ya en el mercado. Wayforward, que se conocía al dedillo el hardware de la máquina, creo un maravilloso mundo de píxel art que aprovechaba a la perfección la paleta de colores de la máquina. Parece increíble que un sprite tan pequeño como Shantae se tan simpático y se mueva con tanto salero. ¿Y el desarrollo? Pues bien, gracias. Saltos y acción normalitos, pero la exploración tipo Metroid, con Shantae adquiriendo el poder de transformarse en diferentes animales para acceder a nuevas zonas del mapa, aumenta así el nivel aventurero.

Pinball Revenge of Gator

Hall Laboratory, Game Boy, 1989

Quizá la cuadrada pantalla de Game Boy no parezca ideal para un pinball. Pero si divides la mesa en dos zonas conectadas con sus correspondientes flippers, y añades un montón de zonas secretas, las limitaciones técnicas pasan a un segundo plano. Revenge of Gator nos enfrenta a una mesa de pinball de temática cocodrilil con el objetivo de mejorar, una y otra vez, nuestra puntuación. La bola se mueve con una física la mar de convincente y la mesa esconde un montón de pantallas de bonus con distintos objetivos, todos a resolver, eso sí, a golpe de bola. Y hay cocodrilos por doquier. Son majetes, da un poco de cosa tener que acertarles con la bola.

Ninja Gaiden 2 The Dark Sword of Chaos

Tecmo, NES, 1990

  

Pongámonos seríos un momento. Que un supervillano se haga con una espada mágica con suficiente poder como para controlar el mundo no es tontería. Menos mal que el ninja videojueguil por excelencia, Ryu Hayabusa, anda cerca y está decidido a avanzar sin parar por niveles plataformeros, liquidando con su katana a todo enemigo que se cruce en su camino. El juego es difícil, claro, para algo es un Ninja Gaiden, pero a tu favor tienes un buen control para saltar y atacar, la capacidad de Ruy de escalar muros y algunos power-ups muy chulos, como el que hace que detrás de ti aparezcan dos sombras que imitan tus movimientos de ataque. ¡Y encima con pixeladas escenas de introducción!

Shining Force The Sword of Hajya

SEGA, Game Gear, 1993

 

Este “spin-off” de la famosa saga de rol y estrategia de SEGA es más que recomendable si te gustan los retos difíciles. La historia es sencilla: un grupo de héroes ha de recuperar una poderosa espada mágica robada por una nación enemiga. Y para ello hemos de superar batalla tras batalla (no hay exploración del mundo ni visitas ha ciudades, como en otros RPG), con la estrategia como baza principal: coloca sabiamente a tus personajes sobre el tablero y usa sus diferentes ataques y magias. Los personajes suben de nivel y puedes mejorar su armamento y reclutar nuevos guerreros. La medieval es bastante tópica pero está bien representada, y donde el juego alcanza mayor personalidad es en sus combates finales: son dificilísimos y pelín frustrantes, pero al mismo tiempo te exigen ser un estrategia de primera para superarlos.

Street Gang

Technos Japan, NES, 1989

 

En los años ochenta las calles de los beat ’em ups eran lugares peligrosos dominados por bandas de matones dispuestos a hacerte gratis una cara nueva. Y ninguna banda era más chunga que las de esta maravilla, juego de culto que con el tiempo ha sido reivindicado. Nuestro héroe puede recorrer los distintos escenarios de la ciudad en el orden que quiera y, cuando acabe con todos los jefes de las bandas, acceder al último para dar acabar con el pandillero definitivo. En un primer momento te basta con patadas, saltos y puñetazos para abrirte camino entre grupos de matones (todos, por cierto, hacen graciosos gestos cuando les atizas), pero pronto irás usando armas para golpear y lanzar… y hasta aprenderás técnicas de combate nuevas como dar puñetazos superápidos. Además, hay un toquecillo rolero, pues visitas mercados para comprar objetos que mejoran las características del héroe. Acción de la buena, sentido del humor y un toque de rol. ¿Qué más se puede pedir?

Gargoyle´s Quest

Capcom, Game Boy, 1990

  

Comenzaban los años noventa, éramos jóvenes y valientes y Capcom sorprendió a propios y extraños con una mezcla de acción, plataformas y rol… protagonizada por uno de los enemigos más carismáticos de Ghoul’s and Ghots: la gárgola Firebrand (o Red Arremer, depende de qué país seas). Para acabar con un tío todavía más malo que él, Firebrad explora por un mundo en perspectiva cenital, que ocultaba la entrada a los niveles principales del juego: 2D, llenos de plataformas y enemigos. Lo que más mola es que las habilidades de Firebrand van mejorando según conseguimos nuevos ítems: proyectiles más poderosos, una mayor capacidad de salto (hasta llegar a volar), más resistencia a los ataques enemigos… Por si fuera poco, mientras exploras el mapa, te asaltan combate aleatorios que se resuelven en batallas 2D en tiempo real. ¿No te parece lo bastante especial este juego?

Toki Tori

Two Tribes, Game Boy Color, 2001

  

Toki Tori es un pollito que debe recoger todos los huevos de cada nivel en tiempo limitado. Lo malo es que el pobrecillo no puede ni saltar. ¿Escribo esto acaso para darte pena? Pues no, porque Toki Tori tiene una gran inteligencia, concretamente la tuya, y diferentes habilidades para superar cada nivel… que puede usar un número limitado de veces, eso sí. Y ahí está la gracia: debes descubrir dónde y cómo usarlas para recorrer el escenario en el mejor orden posible… Hay más de 60 niveles y los difíciles son un auténtico reto, prepárate para repetirlos muchas veces. Te durará lo suyo.

Trip World

Sunsoft, Game Boy, 1992

  


Una aventura de plataformas con ciertas reminiscencias “kirbycas” por el redondeado y “monísimo” aspecto de su protagonista. En este caso es un conejo llamado Yakopoo, que debe recuperar unas “flores de paz” que mantenían tranquilas a lo habitantes de su país (que cada cual interprete el argumento como le plazca). La gracias está en que Yako (a mi me gusta llamarle así) es un pedazo de metamorfo capaz de convertirse en pez, de desarrollar alas o de transforme en bola para rebotar por los escenarios. El juego es tirando a corto, porque superar sus cinco mundo es sencillo, pero gráficamente es una pequeña maravilla.

Blaster Master

Sunsoft, NES, 1988

  

Juegos de plataformas protagonizados por un tanque no hay muchos. Y sí, además, el tanque tiene un nombre tan bonito como SOPHIA, solo hay uno (bueno, lo cierto es que tuvo secuelas). En concreto Blaster Master, un juegazo de acción en el que pilotamos a SOPHIA por laberínticos escenarios plataformeros, saltando y disparando como si no hubiera mañana, y buscando las zonas en las que Jason, el piloto, se baja. cambiando así la mecánica de juego: controlamos al personaje en perspectiva cenital, exploramos laberintos, disparamos un poco más y nos las vemos con los jefes finales. Se le puede poner el pero de que la estética es poco inspirada, pero aún así es un juego de acción distinto y emocionante.

Lecturas recomendadas