Reportaje

Análisis para jugones del iPhone 5

Por Carlos Hergueta
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Hoy, viernes 28 de septiembre, llega a España el iPhone 5 y nosotros ya le hemos echado el guante. El nuevo terminal de Apple mantiene las líneas de los dos anteriores, pero mejora casi todo lo mejorable. Repasemos sus principales rasgos y especialmente en su comportamiento en el terreno que nos importa: los juegos.

Como ocurre con cada nuevo dispositivo móvil de Apple, lo primero que debemos hacer para comenzar es activarlo. Podemos hacerlo desde cero o recuperar la configuración de un iPhone anterior, vía iCloud o conectándolo al ordenador. Esto nos lleva a las primeras grandes -y bastante criticadas- diferencias con la generación anterior: el puerto Lightning y la tarjeta nanoSIM.

 

 

Al igual que ocurrió en su momento con el iPhone 4, este 'smartphone' cambia la tarjeta a la que estamos acostumbrados. Si el salto entonces fue de SIM a microSIM, ahora la segunda da paso a la nanoSIM.

 

Por otro lado, tenemos el puerto Lightening. Apple ha decidido que ya era hora de dejar atrás su conector de 30 pines y lo ha reeplazado por este, con nueve pines y mucho más fino, para adaptarse al nuevo diseño más estilizado del iPhone 5. Para usuarios de anteriores versiones de dispositivos Apple nos encontramos con una pega, pues no podemos usar los accesorios antiguos, como cargadores o altavoces. Para solucionarlo, la compañía ha desarrollado un adaptador que habrá que pagar aparte.

 

Una vez con la nanoSIM en el terminal y enchufado al ordenador, comenzamos la activación. Dependiendo de los contenidos que tuviéramos en el anterior dispositivo -si es el caso-, esto llevará más o menos tiempo.

MÁS FINO Y LIGERO

Apple ha decidido seguir una línea continuista con el diseño del nuevo iPhone 5, aunque mejorando puntos clave. Es un 18 por ciento más fino y un 20 por ciento más ligero que el anterior modelo (4S, que tenía un grosor de 9,3 milímetros de grosor y un peso de 140 gramos) y eso se nota al cogerlo por primera vez. Su grosor de 7,6 milímetros y sus 112 gramos destacan también frente a terminales de la competencia, como el Samsung Galaxy S III (8,6 milímetros y 133 gramos).

 

A pesar de lo liviano que es, la sensación que produce, sin embargo, es de solidez. Apple lo ha conseguido huyendo de la carcasa de plástico y apostando por el cristal y el aluminio. Mientras que la pantalla mantiene el cristal, la parte de atrás es en su mayoría de metal, excepto por los extremos inferior y superior. La compañía ha decidido hacerlo así por una cuestión estética, porque es cierto que queda muy bien, y para que la antena no tenga problemas de recepción. Ninguna pega a este respecto.

 

Otro punto importante del nuevo diseño es que el puerto de los cascos ahora se encuentra en la esquina inferior del terminal (en el canto) y no en la superior. Apple lo ha cambiado debido a que quienes guardamos el móvil en el bolsillo, solemos hacerlo boca abajo, con la pantalla pegada a la pierna, para tenerlo en la mano en la posición adecuada nada más sacarlo. Modelos anteriores obligaban a guardarlo en sentido contrario cuando escuchábamos música, algo muy habitual, con lo que ahora resulta más cómodo.

 

También comentar que el nuevo iPhone viene acompañado de unos nuevos cascos, los Earpods. Aunque no se puede decir que estén a la altura de cascos de gama alta, sí que es cierto que ofrecen mayor calidad y son más cómodos que los anteriores cascos de Apple, que han acompañado a sus teléfonos y reproductores de mp3 durante años.

 

 

Por otro lado, Apple también ha mejorado la velocidad de la cámara (que se mantiene en 8 MP) y ha incorporado mejoras como la s panorámicas (de las mejores apps que hemos probado en este terreno, por cierto) y la toma de fotografías durante la grabación de un vídeo, algo que ya hemos visto en muchos terminales como los One de HTC. En cuanto a la batería, rinde al nivel del 4S, lo que quiere decir que dura poco. En todo caso, hay que tener en cuenta que se ha conservado este rendimiento a pesar del aumento de potencia y de tamaño de pantalla, que pasamos a comentar.

PANTALLA Y PROCESADOR

Lo que más nos importa a los jugones es la evolución que ha sufrido el iPhone en cuanto a pantalla y procesador con este nuevo modelo, que es lo que nos permitirá disfrutar de mejores videojuegos en dispositivos móviles.

 

La pantalla tiene un 44 por ciento más de saturación, 4 pulgadas y resolución de 1136×640. En otras palabras, es más grande que la de los anteriores modelos y los colores se muestran mucho más vivos. Esta diferencia se aprecia a simple vista y sin duda es algo que mejora el acabado de los juegos, manteniendo esa impresionante definición de 326 puntos por pulgada.

Por otro lado, el dispositivo ahora cuenta con un nuevo corazón para dar vida a juegos y aplicaciones. El procesador A6 es aproximadamente el doble de potente que la anterior generación. Además de duplicar el rendimiento gráfico, permite que las aplicaciones optimizadas carguen 2,1 veces más rápido que con el A5. Asimismo, la memoria RAM ha aumentado de 512 MB a 1 GB.

Hemos probado el iPhone 5 con varios juegos, optimizados y no, y nos ha gustado lo que hemos visto. Aunque debido a que se acaba de lanzar el terminal, no todo es perfecto. Empecemos por ahí: las aplicaciones que no están preparadas para el nuevo terminal se muestran en el centro de la pantalla y dejan dos bandas negras en los laterales -no se reescalan como en el iPad-. Queda un poco feo y no aprovecha la pantalla, por lo que esperamos que las compañías se pongan las pilas.

Al margen de que no se adapten a todo el tamaño de la pantalla, los videojuegos ganan en casi todos los casos. Aunque no hayan sido sido optimizados para el nuevo terminal, hemos apreciado que cargan considerablemente más rápido que en el iPhone 4S. Además, títulos que en el anterior terminal daban muchos tirones, ahora se mueven más fluidos. Es el caso de Batman The Dark Knight Rises, que hemos probado sin actualizar.

En segundo lugar, los juegos que sí que han sido actualizados para aprovechar la pantalla del nuevo iPhone se benefician de ello. Por ejemplo, The Amazing Spide-Man ya ha sido actualizado y carga más rápido, se mueve más fluido y ofrece mayor campo de visión gracias a la pantalla más alargada, que deja más espacio para colocar los botones virtuales. En cualquier caso, no es un juego desarrollado desce cero para el procesador A6 y esperamos ver de lo que es capaz este chip en futuros lanzamientos.

También nos hemos encontrado casos extraños como el de Rayman Jungle Run, que a pesar de que aprovecha la definición de la pantalla en el iPhone 4S, por alguna razón que no entendemos, en el iPhone 5 se pixelan de forma exagerada (En las fotos que ponemos a continuación no se aprecia a la perfección, pero en la retina display canta mucho). De momento, no sabemos si ocurre con más juegos, aunque hemos probado otros como Supermagical, que también ofrece unos geniales gráficos 2D en HD y va como la seda.

CONCLUSIÓN

Aunque el diseño del terminal es muy similar al del iPhone 4S, Apple ha mejorado el acabado general y sorprende lo ligero y fino que es. También tiene detalles como el cambio de lugar del puerto para los cascos y los Earpods en sí mismos. Por otro lado, parece que el uso de videojuegos será uno de los aspectos que más se beneficiarán del nuevo 'smartphone'. En el iPhone 5 los colores se ven más vivos, los juegos ya existentes cargan más rápido y se mueven más fluidos y el mayor tamaño de la pantalla ofrece más espacio para los botones virtuales. Además, teniendo en cuenta que el procesador A6 es el doble de potente en términos gráficos que el anterior chip, estamos seguros de que veremos títulos muy espectaculares en un futuro cercano.

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