Reportaje

Anime: Series de samuráis

Por Thais Valdivia
-

Las tramas situadas en el periodo Sengoku, en la era Tokugawa (o era Edo), y en la era Meiji son más que frecuentes dentro de la lista de obras que componen el amplio y denso mundo del manganime.

Uno de los iconos más característicos de la cultura japonesa son los samuráis. Héroes que vivieron una época de luchas y batallas por todo tipo de motivos que, a día de hoy, siguen recordándose en libros, películas, etc. Tampoco se olvidan sus enseñanzas y valores que han ido pasando de generación en generación. Por ello, no es de extrañar que estas historias sirvieran de inspiración a algunos mangakas que se aventuraron en crear una historia protagonizada por estos personajes tan exóticos.

Así fue como nació el género chanbara/chambara o de samuráis. Este término también se aplica a las películas de acción real en las que aparecen estos guerreros, aunque hoy nos centraremos en el manganime. Este género, por lo general, se sitúa en la era Tokugawa (o era Edo), aunque podemos encontrar series de este estilo que narran hechos acontecidos unos años después, es decir, en la era Meiji o mucho tiempo antes de la propia era edo, como es el caso del periodo Sengoku.

Las historias de este género pueden ser realistas y narrar fielmente hechos históricos o, por el contrario, mostrar sucesos completamente diferentes. Incluso se da el caso de obras que incluyen elementos no reales como mechas o magia. Estas son algunas de las obras más destacadas: 

Rurouni Kenshin

Con el propósito de enmendar todo lo que hizo en el pasado bajo el nombre del asesino Hitokiri Battōsai, Kenshin Himura decide proteger a los más débiles y a todas aquellas personas que lo rodean gracias a una poderosa y terrible técnica que aprendió de su maestro: Hiten Mitsurugi Ryū. Armado con su espada de filo invertido (Sakabatō), Kenshin comienza a viajar como vagabundo.


Durante una de sus aventuas conoce a las personas que serán claves en su vida: Kaoru Kamiya, Sanosuke y Yahiko. Aunque a lo largo de la historia otras muchas personas serán protegidas por Kenshin e incluso verán de primera mano el poder de Battōsai.

La obra de género shōnen del mangaka Nobuhiro Watsuki es una de las más recordadas dentro de las historias de samuráis por su historia y por lo bien reflejada que se muestra la sociedad de la era Meiji. Aunque lo que más recordarán algunos otakus es su serie de anime que, dirigida por Kazuhiro Furuhashi, pudimos ver en nuestro país durante los años 90.

Aunque en un primer momento parece una serie algo seria, también hay hueco para el humor y los momentos divertidos que te sacan más de una sonrisa. Sin duda, Rurouni Kenshin es una de las obras de samuráis más completas. 

Samurai Champloo

Con el propósito de encontrar al samurái que huele como los girasoles, la joven Fuu decide ayudar a escapar a dos de los tres alborotadores que fueron arrestados por destruir una casa de té: Jin, el samurái errante y Mugen, el vagabundo. Sin saberlo, la muchacha se embarca en una aventura en la que estos dos personajes no pararán de pelear hasta acabar el uno con el otro. Y es que la tensión entre ellos se puede cortar con un cuchillo... o una katana en este caso. Poco a poco conoceremos todo lo que esconden Jin y Mugen.

Samurai Champloo es una serie de animación dirigida por Shinichiro Watanabe (Cowboy Bebop) que puede provocar sentimientos contradictorios debido a la mezcla de géneros tan dispares. Lo que al principio puede parecer la locura hecha anime, al final vemos que estamos ante una obra única en todos los sentidos.

A pesar de que entra dentro del género shōnen, en Samurai Champloo no priman los combates al igual que en otras series. La banda sonora, con toques de hip hop y jazz, representa uno de los ejes centrales del anime, aunque no nos podemos olvidar de la animación que consigue representar diferentes escenas con una calidad y velocidad increíble.

Como curiosidad, además del anime original, existe una adaptación a manga cuya historia estuvo escrita por el propio Watanabe, mientras que el dibujo fue obra de Masaru Gotsubo. En total, se compone de dos tomos recopilatorios. 

La Espada del Inmortal

Continuamos en la era Edo. En esta época conocemos a Manji, un guerrero al que ninguna herida lo puede matar lo que le da una tremenda ventaja en combate. Y es que dentro de su cuerpo habitan unos insectos llamados Kessenchū que son los que le curan las heridas que le infringen.

Dicho don le fue concedido tiempo atrás por una monja que vio de primera mano cómo Maji acababa con cien samuráis. Ahora, para librarse de los Kessenchū, el protagonista acepta la misión de acabar con mil hombres crueles y así redimirse de sus pecados.

Esta historia de superación dentro de un entorno tan hostil salió de la mente del mangaka Hiraki Samura, quien ilustra con fidelidad los sentimientos de Manji en todo momento. Eso sin contar las escenas en las que el personaje principal deja salir todo su poder para poder llevar a cabo su cometido.

Al ser una obra de éxito, tampoco podía faltar una adaptación animada. Compuesta por trece capítulos, la serie quedó incompleta, ya que el manga se estaba editando cuando la serie se estrenó en televisión. 

Vagabond

Basada en las novelas de Eiji Yoshikawa, Vagabond nos narra la historia del guerrero más famoso de Japón, Musashi Miyamoto. Al inicio de la serie, el hombre posee un carácter muy violento, pero tras encontrarse con un monje llamado Takuan, decide cambiarse el nombre y empezar un camino de autosuperación que le llevará por mil y un lugares diferentes.

Con un dibujo soberbio, el mangaka Takehiko Inoue (Slam Dunk) nos muestra capítulo a capítulo la apasionante historia de este personaje que no se deja vencer por nada y que pase lo que pase consigue salir adelante. Todo un ejemplo de valentía y superación. 

Samurai 7

Los aldeanos de la pequeña población arrocera de Kanna, hartos de los continuos saqueos de los Nobuseri (samuráis arruinados), contratan a un grupo de guerreros para que les defiendan y ayuden en todo momento. Para encontrar a estos defensores de los indefensos, dos hermanas sacerdotisas, Komachi y Kirara, junto a Rikichi, parten sin demora en su busca. Eso sí, al ser un pueblo tan humilde, sólo pueden pagar con arroz y no con dinero. ¿Encontrarán a alguien capaz de aceptar el trato?

El anime de Samurái 7 tiene como base la clásica película Los Siete Samuráis, de Akira Kurosawa, aunque no es una adaptación al uso, ya que la serie se toma muchas libertades y añade elementos que poco o nada tienen que ver con la cultura de los samuráis.

Los 26 episodios de los que se compone este proyecto producido por el estudio Gonzo incluyen todos los elementos de una buena serie de acción aderezado con unas pequeñas dosis de drama que a más de uno mantendrá pegado a la pantalla. Además, está en castellano, ya que se editó en nuestro país en formato DVD. ¿Estás dispuesto a embarcarte en esta aventura? 

Afro Samurai

Tras ver a su padre caer a manos de su eterno enemigo, el pequeño Afro jura vengarse y, tras muchos esfuerzos, se convierte en la segunda persona más fuerte del mundo. Ahora, su objetivo es el guerrero más poderoso y derrotarlo. Sólo así podrá vengar la muerte de su padre. Pero no será tarea fácil, puesto que ante él se presentarán todo tipo de personajes que le retarán para poder quitarle su preciado título.

Corta, pero concisa e imprescindible. Esa es la conclusión que se saca una vez se terminan de ver los cinco episodios que conforman la miniserie de OVAs dirigida por el japonés Fuminori Kizaki y el americano Jaime Simone. Con una gran calidad de animación, otro de los puntos clave de la serie es la música que está compuesta por temas de hip hop interpretados por Big Daddy y Q-Tip entre otros artistas, lo que le da un toque diferente al conjunto de la obra.

Si os quedáis con ganas de más, no dudéis en echarle un ojo a su secuela, Afro Samurai: Resurrection. Esta película, de hora y media de duración, continúa la historia de sangre y violencia protagonizada por el singular Afro, quien tiene la voz del actor Samuel L. Jackson. 

Peacemaker Kurogane

Siendo tan sólo un niño, Tetsunosuke vio cómo un asesino del clan Choushou acababa con la vida de sus padres. Tras el suceso, la venganza se convierte en el objetivo principal del chico. Para entrenarse y ser el más fuerte, Tetsunosuke se une al grupo de los Shinsengumi, una organización muy elitista formada por los mejores guerreros de la era Edo. Aunque su llegada no será todo lo buena que él esperaba. ¿Conseguirá el joven protagonista llevar a cabo su cometido?


La mangaka Nanae Chorno firma este shōnen que aún continúa editándose en la revista Comic Blade, por lo que aún desconocemos el desenlace de la emocionante historia de Tetsunosuke. Chrono representa de manera fiel todos los hechos históricos de esta época con un estilo de dibujo muy marcado y personal. La única pega que le podemos achacar al manga es la lentitud de la autora a la hora de sacar más capítulos. Esto a veces provoca que nos olvidemos de lo que ha pasado antes y perdamos un poco el hilo de lo sucedido.

Además del manga, tenemos también una serie de animación de veinticuatro episodios  que podemos ver mientras calmamos nuestras ansias de un nuevo episodio de la historia original. 

Shigurui: Death Frenzy

Shizuoka, 1629. el daimyō (señor feudal) Tokugawa Tadanaga organiza un torneo de artes marciales en el que los participantes deben pelear con armas reales y no de madera como en anteriores ocasiones. Entre estos participantes destacan Irako Seigen y Fujiki Gennosuke,dos discípulos del famoso espadachín Iwamoto Kogan. La batalla por ver quién será el verdadero sucesor de Kogan acaba de comenzar.

No apta para estómagos sensibles, Shigurui: Death Frenzy es obra de Takayuki Yamaguchi. Los quince tomos de los que se compone la serie derrochan sangre a borbotones al tiempo en que muestran una historia adulta en todos los sentidos de la palabra, ya no faltan las escenas de alto contenido sexual. Hay que destacar también el gran trabajo del propio mangaka en relación al realismo de los dibujos que conforman este manga.

Si os ha gustado la versión en papel y tenéis ganas de más, no dejéis escapar la adaptación animada. Compuesta por doce episodios, el anime transmite toda la fuerza e intensidad que desprende el cómic japonés. Asimismo, las escenas de lucha pueden disgustar a algunos debido a las altas dosis de gore y violencia. 

Sengoku Basara

Durante el periodo Sengoku, Japón estaba dividida en provincias gobernadas por los señores feudales que combatían unos contra otros por tener el mayor poder posible. La guerra y las batallas eran constantes hasta que un día Oda Nobunaga, el sexto Rey Demonio Divino, impuso su control.

Un día, un general vestido de azul, y liderando un poderoso batallón, hace acto de presencia en este escenario de muerte y destrucción. Su nombre: Date Masamune, el Dragón Tuerto. Su objetivo es acabar con Oda Nobunaga y no parará hasta conseguirlo.

Esta adaptación animada del videojuego homónimo desarrollado por Capcom ha conseguido tanto éxito que cuenta, a día de hoy, con dos temporadas de anime y una película (Sengoku Basara: The Last Party). Lo más destacable de la obra es el apartado técnico que está bastante cuidado. Lo mismo ocurre con los diseños de los personajes.

La historia, si bien en general es buena y está bien hilvanada, parece que se avanza muy poco en algunos episodios y la narración es algo lenta. Aunque eso rápidamente se olvida gracias a  las secuencias de batalla en la que se puede comprobar la calidad de la animación del estudio Production I.G. 

Brave 10

La sacerdotisa Isanami debe huir del templo donde vivía tras un ataque. Durante su fuga se cuza con Saizo, un misterioso guerrero que le salva y que se une a ella. Una vez llegan al castillo de Sanada para solicitar ayuda, esta les es denegada por parte de Tokugawa. Más tarde, los que atacaron el templo de Isanami aparecen en el castillo y, tras la contienda, es el propio señor feudal quien les permite quedarse para ser dos de los miembros de un grupo de diez personas que lucharán en la futura Batalla de Sekigahara.

Basada en la leyenda de los diez guerreros de Sanada, Kairi Shimotsuki firma este manga de ocho volúmenes que cuenta con una continuación, Brave 10 S. La obra, que cuenta con un buen nivel de dibujo, es un shōnen histórico que, a diferencia de otros mangas de samuráis, no muestra la crueldad y la violencia propia de la época a pesar de que la acción es constante en la serie. En definitiva, es mucho más light. También encontramos algunos elementos propios de otros shōnen actuales como los momentos subidos de tono de las chicas que no dudan en posar de manera muy sugerente y picante.

Como no podía ser de otra manera, Brave 10 tiene adaptación a anime. Dirigida por Kiyoko Sayama, la serie intenta narrar tantos hechos del manga en sólo doce capítulos que se dejan de lado los asuntos más importantes para centrarse en otros más triviales y que a veces carecen de interés. En cada episodio conocemos a un nuevo miembro de los diez guerreros de Sanada para, finalmente, verlos en acción.


Tenemos muchas otras recopilaciones de mangas y animes históricos. Aquí las tenéis todas:

Lecturas recomendadas