Reportaje

Asaltamos la ciudad de Crackdown 2

Por Óscar Díaz
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La secuela de uno de los títulos más carismáticos de Xbox 360 se hace valer, con un nuevo equipo a cargo de la franquicia original creada por Realtime Worlds.

Hablar de Crackdown es hacerlo de uno de los juegos que más se han centrado en ofrecer una buena experiencia cooperativa y online. Sin embargo, su ciudad era grande, el estilo visual no pasaba inadvertido y ofrecía un modo de juego que se apartaba del realismo de otros títulos como Grand Theft Auto.

Quizá no sean muchos los seguidores de este juego exclusivo para Xbox 360, a pesar de haber vendido más de un millón de unidades en todo el mundo. Pero sí que se trata de un público fiel que aprecia el estilo peculiar de Crackdown y ha pedido una secuela que amplíe la experiencia original. Microsoft, como era de esperar, no tiene problema en complacer las peticiones y ya tiene casi listo Crackdown 2.

Eso sí, esta segunda parte tiene como desarrolladores a Ruffian Games. Un estudio escocés que no queda demasiado lejos de las oficinas de los desarrolladores de Blur, Fable o el propio Grand Theft Auto. Pero, tranquilos, que mucho talento del título original está en esta nueva compañía, ya que buena parte de sus integrantes participaron en el primero, cuando estaban en RealTime Worlds.

Somos de la Agencia

Han pasado 10 años desde que limpiamos Pacific City. Una ciudad en la que una organización llamada la Agencia se encarga de la seguridad. Sin embargo, durante este tiempo, las cosas se han ido de las manos y ha surgido un grupo terrorista llamado la Célula. Estos controlan todo durante el día, como un grupo paramilitar que no tiene el menor reparo a la hora de crear el caos y abusar de los ciudadanos.

Sin embargo, no es el único problema de seguridad que tiene por delante la Agencia, también tendremos que lidiar con una infección que convierte a los humanos en mutantes. Estos, como manda la tradición, salen por la noche y lo hacen en gran número. La presencia de esta especie de zombies hace que los terroristas se lo piensen un poco y es más difícil verlos por las calles.

El estilo le resultará muy familiar a quien haya jugado a la primera parte. Prácticamente, consiste en realizar las misiones que nos encarga la Agencia, con la voz de Ramón Langa en la versión española, pero con el aliciente de conseguir logros y subir al máximo las posibilidades del personaje. Los orbes repartidos por la ciudad vuelven a ser un desafío realmente interesante, que nos hará poner a prueba todos los movimientos y capacidades de que dispone el protagonista.

La verdad es que el estilo visual no ha cambiado mucho respecto a lo que vimos hace unos años, en la primera parte de Crackdown, lo cual se agradece. Las animaciones son más completas y todo resulta un poco más espectacular, aunque mantiene el espíritu intacto de la precuela.

Apilar coches, hacerlos volar por los aires y crear verdaderas piras explosivas puede volver a convertirse en costumbre con Crackdown 2. Aquí tendremos algunas posibilidades extra, como unas granadas explosivas que se unen con una especie de rayo a los objetos. Vincularlas a una farola y usarlo como un martillo es sólo una posibilidad entre muchas. También se pueden juntar varias granadas y hacer una maraña que reviente en conjunto, con mucha más potencia que de forma individual. La verdad es que novedades como esta se agradecen bastante.

Pero donde más parece que vamos a disfrutar del juego es en sus modos multijugador, sobre todo con las opciones para cooperativo. Si Crackdown ya supuso toda una experiencia en este sentido, con lugares a los que se accedía mejor si te ayudaba un compañero o acrobacias en las que era imprescindible su presencia, en esta segunda parte tendremos una dosis aún mayor.

Hasta ocho jugadores pueden participar en los modos de colaboración, lo cual puede convertirse en algo realmente memorable que nos haga disfrutar más de las misiones. Para las otras opciones multijugador, se ha limitado el número a 16 jugadores simultáneos, lo cual sigue la línea de otros títulos para consola.

Un equilibrio necesario para el online

En cuanto a la variedad de vehículos y la personalización de los protagonistas, las cosas siguen la línea de Crackdown. Eso sí, el personaje que controlemos tiene un nivel inicial medio y nuestro primer coche funcionará bastante bien. Esta solución parece enfocada a los modos online, buscando algo de equilibrio entre jugadores y garantizando una experiencia aceptable desde el principio. Como novedad, hay que destacar un helicóptero, que nos permitirá ver Pacific City en todo su esplendor, más allá de lo que podemos conseguir a base de saltos, por mucho que nos esforcemos.

También merece la pena destacar habilidades que se salen de lo ya conocido, como planear mientras caemos. Algo familiar en otros juegos y que no podía faltar en un título actual, donde saltar desde alturas considerables se convierte en necesidad. Eso sí, frente a la posibilidad de correr más rápido, saltar más alto o lanzar coches más lejos, hay habilidades que tardarán en llegar y habrá que esforzarse por conseguirlas.

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