Reportaje

Así nos las veremos con Lost Planet 2

Por Óscar Díaz
-

En Lost Planet 2 volvemos a enfrentarnos con bichos de todos los tamaños, pero también con humanos que tienen detrás el poder de una gran corporación. La verdad es que no vamos a tener respiro, en una segunda parte que promete ser más grande que su antecesora en todos los aspectos.

Hace ya más de tres años que visitamos un planeta helado, EDN III, en el que sus habitantes concentraban verdaderas fuentes de calor listas para hacernos la vida más agradable. En Lost Planet Extreme Condition éramos los héroes, aunque el protagonista se dejaba llevar por la venganza y poco le importaba estar a muchos grados bajo cero. Diez años más tarde en ese universo paralelo, algunos menos para nosotros, se acerca el lanzamiento de Lost Planet 2. Una continuación en toda regla. Esta, mejora multitud de aspectos que ya podíamos experimentar en el original y que se suman a alguna que otra sorpresa. Vuelve el frío y los Akrid, pero no lo hacen solos. 

En plena evolución

Hemos probado tres niveles nuevos, que se corresponden con el comienzo de Lost Planet 2. En ellos se nos da una explicación de lo sucedido en la última década y lo que podemos esperar del ambiente hostil en que nos encontramos. Para los que ya tengamos experiencia con la primera parte, el escenario helado es como volver a casa. Sin embargo, el primer nivel es sólo una introducción. Después vienen el mar, la jungla, la noche, los acantilados, desiertos de arena… con esto queda zanjada la discusión sobre lo poco variado que era Lost Planet Extreme Condition y la capacidad de sus desarrolladores para escuchar a su comunidad de usuarios.

La explicación para la presencia de tantos ambientes distintos es tan sencilla como supuestamente obvia. La energía del planeta se ha desatado y el calor invade, con algo de ayuda externa, buena parte del globo. Las plantas y los animales se han adaptado a la perfección y podemos descubrir entornos paradisíacos a kilómetros del frío más duro. Ciencia ficción en estado puro, que se nutre de los clásicos occidentales del género, pero sin perder el toque japonés inseparable de Capcom: robots y humanos contra monstruos.

Akrid, entre otros

Las bestias a las que nos enfrentábamos en el primer Lost Planet tenían tanto de duras como de enormes. Bien es cierto que los enemigos más débiles se podían eliminar con relativa sencillez, pero cuando se agrupaban también tenían lo suyo. Unos por grandes, otros por numerosos, resultaba complicado avanzar sin sobresaltos. De primeras, la sensación es parecida en Lost Planet 2. Pero con una mayor variedad llega también la certeza de que el siguiente bicho será peor aún. Unos vuelan, otros tienen su hogar en el agua y, como era de esperar, en muchos de ellos cabría dentro nuestra casa.

En cuanto al comportamiento de los personajes que controla la máquina, se han intentado camuflar las acciones pre escritas. Así, junto a momentos en que todo está preparado para que nos llevemos alguna sorpresa, también veremos variaciones que hacen única cada partida. No faltan los movimientos finales y el paso a paso con golpe final para terminar con algunas malas bestias.

Respecto a los compañeros, se ha implementado la posibilidad de jugar hasta con tres usuarios más en modo cooperativo. Algo cada vez más de moda y que en Lost Planet 2 aporta mucha profundidad al juego. Tanto si avanzamos en solitario como si lo hacemos conectados, con amigos, la sensación de estar en un grupo es total. Sobrevivir frente a los enemigos más grandes suele ser cuestión de aprovechar bien los recursos y dar soporte al resto del equipo, no de emprender acciones en solitario. Para convencernos, se han implementado recompensas por ayudar a los demás y por cooperar, que se materializan al final de cada nivel.

Piratas y corporaciones

Enfrente no sólo habrá bichos de lo más variados, sino que la historia nos devuelve al enfrentamiento entre piratas, soldados y fuerzas humanas con intereses algo complicados. El juego se caracteriza por su variedad, ya que con cada enemigo hay que emplear tácticas diferentes y en repetidas ocasiones nos vemos obligados a robar para salir adelante. Lo bueno de contar con enemigos de la misma especie es que sus armas también nos sirven.

Una característica inseparable de Lost Planet es su capacidad para cambiar de la lucha horizontal a la vertical, aunque sea por cortos periodos de tiempo. Los Vital Suits (trajes de potencia, exoesqueletos y mechs de toda la vida), incluso con capacidad para varios ocupantes, son el complemento perfecto para enfrentarse a los enemigos más poderosos. Obviamente, ellos también tendrán sus recursos, con lo que algunos combates se convierten en carreras por conseguir la armadura más potente y aprovecharla al máximo antes de tener que abandonarla. A pie, que también se puede, disponemos de un gancho para acceder a ciertas zonas o escapar de las situaciones más comprometidas.

Los escenarios, que mezclan espacios abiertos con pasillos y salas de tamaño reducido, nos obligan a cambiar entre la armadura de combate y el equipo básico. Seguimos con el concepto de variedad, explotándolo a tope. La vista en tercera persona, sin embargo, se mantiene para que el mando de la consola sea la herramienta más adecuada para jugar. Salvo que alguien de con otra solución, sigue siendo lo óptimo para saltar con un mech, recoger armas, cápsulas de energía, comprender la escala de los enemigos más grandes o tener claro quién viene por la espalda. Con un arma ligera, una en cada mano, la artillería pesada que hemos arrancado de un Vital Suit o con lo primero que recojamos del suelo, las cosas cambian bastante tanto si estamos a la intemperie o metidos en una base subterránea. Todo un punto a favor de este juego, que ha aprendido mucho de su antecesor.

Un aspecto que se mantiene, aunque pasa a ser uno más, son los puntos de control conforme avanzamos. Conquistar una torre o acabar con una posición enemiga servirá para tomar un respiro y poner en práctica distintas tácticas cada vez que fracasemos. Ir a cuchillo, de frente, no suele ser la mejor opción, pero tampoco hay que dejar de intentarlo. Eso sí, la inteligencia artificial de los enemigos puede concentrarse en rodearnos y derramar toda su potencia de fuego sobre el más valiente. Una táctica, como muchas otras, mientras el resto del equipo mira el espectáculo desde la distancia y espera que su compañero reaparezca en un punto cercano.

Multijugador

Lost Planet apostó fuerte por los modos online y sus características para partidas con varios jugadores. Incluso hubo demos que se actualizaban, sobre todo en Xbox Live, las cuales daban una idea fiel de qué podíamos esperar de la versión completa del juego. Sin embargo, la competencia a la que se enfrentó y algunas decisiones de diseño hicieron que sólo los más aficionados le dieran una oportunidad. En Lost Planet 2 ha evolucionado el concepto. La velocidad a la que se mueven los personajes parece mayor, incluso en la nieve, algo en lo que influye el rediseño y una animación más fluida. Además, el uso de Vital Suits, con mayor variedad, también ayuda a tener la sensación de estar en partidas más dinámicas. Con hasta 16 jugadores en una misma partida, niveles de tamaño acorde con el sistema de juego y una mejora sustancial en el código de red, la experiencia promete estar a la altura del modo para un jugador. A esto, hay que sumar las tablas clasificatorias y que se ha puesto mucho interés en poder jugar con ayuda de amigos, enfrascados en una historia muy cuidada.

Además, Lost Planet no se limita a los juegos. Si ya hemos podido ver merchandising variado e, incluso comics, el cine es el próximo objetivo de esta franquicia. Una película producida por Warner Bros. está en marcha, con el guionista de X-Men y Watchmen de por medio.


También habrá cameos, como los de Marcus y Dom de Gears of War en Xbox 360 o Albert Wesker de Resident Evil… que estarán entre los personajes que podremos seleccionar en los modos multijugador. ¿Un gran icono mediático? Ya lo veremos, pero tiene pinta de que Lost Planet quiere llegar a la altura de los más títulos más importantes del mundo de los videojuegos y, quién sabe, quizá del cine. Por ahora, nos conformaremos con tener la segunda parte de la saga en PS3 y 360 para el 11 de mayo de 2010. El PC, por ahora, se queda fuera de la lucha por el planeta EDN III.

Lecturas recomendadas