Reportaje

Avance aventurero de Tomb Raider

Por Rafael Aznar
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Tomb Raider, o Lara Croft, si lo preferís, está a punto de regresar, y nosotros ya hemos podido probar la demo del tráiler que se presentó en el E3. Promete ser uno de los bombazos de 2013.

La saga Tomb Raider, con la carismática Lara Croft como protagonista, fue uno de los iconos de la era de PSOne, consola que, junto a Saturn, alumbró en 1996 a la arqueóloga más famosa de la historia de los videojuegos. El declive de la franquicia en los últimos años ha sido notable, pero Crystal Dynamics se está ocupando de reinventar a la heroína con un título que va a romper moldes.

La semana pasada, tuvimos la ocasión de catar la primera versión jugable del título, una demostración de algo más de media hora, coincidente con buena parte del metraje que se presentó en forma de tráiler en el E3. La fecha de lanzamiento es el 5 de marzo de 2013, pero, tras haber jugado, ya nos estamos mordiendo hasta las uñas de los pies, porque nos ha dejado un sabor de boca inmejorable.

Reinventado Tomb Raider desde sus raíces

Como ya sabéis, la aventura será una suerte de precuela, en la que se narrarán los orígenes como arqueóloga de la guapísima Lara, a sus 21 años. Así, la demo mostraba a la joven perdida en una misteriosa isla, tras el naufragio del barco en que viajaba. El objetivo era explorar una zona de acantilados y un bosque en busca de otros supervivientes. El capítulo nos ponía, desde el primer momento, en la piel de una Lara ensangrentada y cubierta de barro. Desde un acantilado, la joven oteaba al pie del risco para descubrir un bote salvavidas encallado entre las rocas, sinónimo inequívoco de la presencia de otras personas en la extraña ínsula. A partir de ahí, se desataba la aventura. Teníamos que cruzar sobre un tronco suspendido en el vacío y, luego, saltar a otra plataforma. El control, con un botón para los brincos y otro para arrastrarse a ras de suelo, responde muy bien. Es una mezcla de Uncharted y Assassin’s Creed, en cuanto al tipo de saltos, pero incluso más rápido y fluido, y eso es mucho decir.

A continuación, la señorita Croft se topaba con una avioneta estrellada en medio de un acantilado. Aprovechando el amasijo de hierros, había que encaramarse a través de las alas y el fuselaje para llegar a una plataforma elevada. ¿Así de fácil? No, pues, al ir trepando por el armatoste, las piezas se desmontaban, obligando a improvisar con ayuda de un QTE para no dar con nuestros huesos en el abismo.

Superado ese susto, esperaba otro aún mayor. Tras encontrar varios vestigios del paso de otros supervivientes (chalecos, maletines) y agenciarse un walkie-talkie, Lara tenía que trazar un salto a priori accesible. Al intentarlo, caía, irremediablemente, por una rampa pedregosa. Por suerte, sobrevivía al golpe.

Una protagonista atribulada

Hay que destacar la humanidad que se le ha dado a Lara en esta reinvención de la saga. Olvidaos de la chica de hierro y corazón indomable que conocíamos. Como primeriza en el oficio de buscar tesoros, Lara es un personaje frágil: solloza, jadea, tirita de frío, habla sola para lamentar su debilidad… La actriz Camilla Luddington ha prestado su rostro y su voz al personaje. No sabemos si el juego llegará doblado al castellano, pero, en la versión inglesa, la caracterización de la protagonista es espectacular. A eso, se añade una banda sonora pseudotribal que también nos ha encandilado.

A nivel gráfico, pese a que aún le quedan unos cuantos meses de desarrollo por delante, el nivel de la demo era muy bueno. Las gotas de lluvia, los fogonazos de luz de una tormenta o la suciedad sobre el cuerpo de Lara contaban con un grado de detalle muy bueno. Había “clipping”, a la hora de acercarnos a arbustos o animales, pero esperemos que se subsane de cara a la versión final.

Volviendo al desarrollo de la demo, tras encender una hoguera para guarecerse de una tormenta, la señorita Croft se encontraba un cuerpo putrefacto colgado de un árbol. La repugnante visión tenía, al menos, su lado positivo: la posibilidad de quitarle al finado su arco, para poder cazar. Para no morir de hambre, tocaba echar mano de las flechas para abatir a un ciervo y zampárselo. “Lo siento”, le decía Lara al pobre venado, en otra muestra de su humanidad. Luego, en la búsqueda para escapar del bosque, debíamos atravesar un pasadizo anegado de agua y escombros. Cuando parecía no haber salida, el fuego de una antorcha nos permitía abrir una vía de escape.

Junto al arco, la otra arma disponible en la demo era un hacha. Sin embargo, no la usábamos para atacar a nadie, sino para forzar cerraduras y para activar el mecanismo de un puzle, como si fuera una palanca. Esas herramientas se podrán mejorar con puntos de experiencia, igual que las habilidades de supervivencia.

Al final, Lara se topaba con otros supervivientes, pero casi habría sido mejor seguir sumida en la soledad. Una de las supervivientes era Sam, conocida de la arqueóloga, pero un extraño la raptaba amenazando con degollarla. Mientras trataba de ayudarla, la protagonista tenía la mala pata de engancharse con un cepo de caza. Al olor de la sangre, inmediatamente llegaban tres lobos a los que había que abatir a flechazos. Si se nos echaban a la garganta, podíamos repelerlos, de forma similar a cuando nos atacan los perros en Call of Duty. Inmediatamente, llegaban varios supervivientes más y nos liberaban de la trampa.

En el tramo final de la demo, Lara era capturada y maniatada por dos extraños, los cuales parecían rusos (o de Europa del Este, al menos), por el acento. A la joven le tocaba huir maniatada escondiéndose de los enemigos y parapetándose, al estilo del mismísimo Solid Snake. Sin embargo, un tipo se le echaba encima y, tras forcejear en forma de QTE, conseguía arrebatarle la pistola y pegarle un tiro, para salvar la vida. Ahí acababa la breve pero intensa demo.

Una arqueóloga con un futuro a la altura de su pasado

El juego resulta bastante lineal, como es habitual en este tipo de aventuras. Nos van marcando objetivos, aunque hay zonas que tocará revisitar, una vez que hayamos logrado una determinada arma o habilidad. Hay incluso un instinto de supervivencia, (una visión especial similar a la visión de águila de Assassin’s Creed), para obtener pistas si no sabemos cómo avanzar. Por otra parte, habrá documentos coleccionables escondidos por los escenarios. La cosa recuerda bastante a Uncharted, pero, ciertamente, creemos que el título va a tener su propia idiosincrasia. En ningún caso va a ser un mero clon de las peripecias de Nathan Drake, como ya declaró Daniel Gallagher, mandamás del estudio desarrollador.

La reinvención de Tomb Raider nos ha gustado sobremanera. Habrá menos puzles, pero la exploración y la acción, muy compensadas, mitigarán el cambio. Aún faltan ocho meses para que nuestra Xbox 360 o nuestra PlayStation 3 puedan alimentarse con el disco que está cocinando Crystal Dynamics, pero anotadlo desde ya en vuestra lista de deseos, porque apunta muy buenas maneras.

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