Reportaje

Un avance de Batman Arkham City

Por Óscar Díaz
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En Arkham Asylum, Batman venció a Joker una vez más. Gotham parecía a salvo con los criminales a buen recaudo. Pero el problema ahora está en Arkham City, no tras los muros del asilo para enfermos mentales de la ciudad. ¿Y de qué se trata? ¿Un barrio nuevo? ¿Se ha mudado Batman? ¿Le han cambiado el nombre a la urbe? Para definirlo con acierto, en palabras de Alfred, significa 'problemas, señor'.

Desde la lejanía, subido a los edificios de Gotham, vemos la isla en que se desarrolló Batman Arkham Asylum. Uno de esos juegos que hay que jugar hasta sacarle el epílogo, tras los títulos de crédito. Toda una obra de arte que nos devuelve la fe en los juegos de superhéroes, como lo hizo Christopher Nolan en el cine. Igual que sucede con las películas, parece que todo va 'in crescendo' y vamos a tener mucho más que en la anterior experiencia. Cinco veces el tamaño del primer juego, más enemigos, mejores animaciones, una historia más larga... y personajes protagonistas para elegir. ¿Qué puede salir mal?

Aliados y enemigos

La última vez que vimos a Bane, para quien pase de esperar a que acabe el listado típico al final de los juegos, este nos planteaba un enigma... ¿qué puede hacer su envenenado cuerpo con un virus como Titan? Para resolver la duda, en Batman Arkham City empezaremos luchando codo con rodilla junto al hormonado villano. El enemigo común serán los delincuentes que han tardado poco en inyectarse el mencionado potenciador, Titan, como si fuera cualquier otra droga.

Si recordamos al Joker, que tanto nos costó vencer en el primer juego, nos haremos una idea de a qué nos enfrentamos. Pero hay alguien más detrás, una mente criminal que mueve los hilos y es capaz de poner cargas explosivas en sus acólitos. Elegante, a bordo de un coche de lujo y más temido que el propio Joker. Todos temen al pingüino, ¿verdad?

El elenco de personajes que vamos a tener incluye a Talia al Ghul, Joker, Enigma, Catwoman, Robin, Mr Frío, Poison Ivy, Harley Quinn, el mencionado Pingüino, Harvey Dos caras, Hugo Strange, Victor Zsasz, Hombre Calendario, Máscara Negra, Bane y un listado que eclipsa totalmente a la primera entrega producida por Rocksteady Games.

Con tanto malo junto, contaremos con Batman en el papel tradicional de pacificador y señor de la noche, pero de vez en cuando también manejaremos a Catwoman. Sí, en torno a un 10% de Batman Arkham City tomaremos el control de la felina. Con ella podremos portarnos mal y sabremos que llega el momento de divertirnos cuando veamos unos preciosos gatitos en medio del camino. Así, en las escenas protagonizadas por Gatwoman cambiaremos bastante en el estilo de juego. Sus movimientos, gadgets y tácticas son muy características y bastante opuestas a la corpulencia de Batman.

A quien no podremos controlar en el modo historia será a Robin. Este queda relegado a los desafíos que desbloqueamos durante nuestro 'paseo' por una zona restringida de Gotham. Precisamente, un lugar que se ha denominado Arkham City porque se ha poblado de basura enviada por Joker desde su cautiverio en la isla prisión. A las cifras de Arkham City nos remitimos. Con un mínimo de 25 horas de juego, sin entretenernos demasiado, 40 si hacemos caso a las misiones y desafíos, parece que la aventura nos tendrá ocupados mucho tiempo. Encima, si queremos distraernos tendremos unas llamadas telefónicas que ofrecerán información extra para redondear un argumento de lo más cuidado.

Los enigmas también se potencian

Más de 400 desafíos, así de claro es el argumento que casi cuadruplica la oferta de Batman Arkham Asylum. En el nuevo título de la serie tendremos todo un reto a la hora de conseguir los típicos logros o trofeos de turno, con algunos tan sencillos como acertar la interrogación con un batarang. Sin embargo, los más interesantes nos llevarán a seguir secuencias por medio escenario, ajustar los tiempos, buscar la mejor ruta para llegar y acertar con el gadget de turno.

Para no perdernos por el extenso mapeado, veremos que este se llena de puntos de interés conforme interroguemos a los personajes. Tendremos una misión principal y desbloquearemos encargos secundarios, como debe der. Los rostros de nuestros interlocutores son todo un poema, en todos los sentidos, con un reconocimiento facial que supera con creces al título anterior. Algo que ya era sorprendente y que nos ayuda a meternos más en la trama. Este Batman es tan creíble como pueda serlo el de las últimas películas.

Los combates en Batman Arkham City también han recibido su dosis de potenciadores. Las animaciones tienen el doble de movimientos, con más suavidad y una detección de colisiones que es toda una delicia. Hasta la capa de Batman parece más real. Pero, entre peleas, también hay sitio para tomar el papel del mejor detective del mundo. Al estilo CSI, podremos inspeccionar pistas y objetos, con huellas que transmitir a nuestro contacto en el departamento de Gordon y una buena ocasión para hacer uso de los gadgets típicos.

Nos encontramos con viejos conocidos y novedades, como la visión de detective (infinita, como en Arkham Asylum) la tirolina, el batarang electrificado, teledirigido o combinaciones de estos. De primeras, tendremos todo el repertorio de la entrega anterior, pero pronto nos veremos envueltos en esa búsqueda de opciones nuevas y más potentes.

En general, tendremos más y mejor. Podremos recorrer las calles de la ciudad mientras nos lanzamos en picado o tomamos altura de nuevo con un movimiento de los sticks. Bajaremos al nivel de calle e, incluso, nos meteremos en las alcantarillas, donde no faltarán sorpresas desagradables. Pero no todo es oscuro y siniestro en Batman Arkham City, sino que veremos un humor del que ya hicieron gala antes en Rocksteady Games. Frases, conversaciones, presentaciones de los villanos, entradas triunfales y muertes que querremos ver varias veces porque, ¿a quién no le hicieron gracia las frases de Joker, Harley Queen y compañía en Arkham Asylum?

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