Reportaje

Avance The Evil Within

Por Rafael Aznar
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The Evil Within nos ha traído a Gamescom 2014 la misma demo que ya pudimos probar durante el E3, pero hemos sentido el mismo terror psicológico jugando a la versión de PS4 del juego de Bethesda.

ACTUALIZADO (11/09/14): actualizamos el avance tras probar la demo (la misma que pudimos disfrutar en Gamescom 2014) pero, esta vez, con voces y subtítulos en castellano. El doblaje está a un nivel excepcional y nos ha dejado un gran sabor de boca, con Eduardo Bosch (Jon Nieve en Juego de Tronos) interpretando a Sebastián Castellanos y la profunda voz de Claudio Rodríguez (Dumbledore en Harry Potter) como narrador de la aventura. Que The Evil Within llegue completamente doblado al castellano es un enorme aliciente, y nos ha ayudado a meternos de lleno en la historia... Aunque la atmósfera opresiva y la tensión constante también han ayudado.

Antes de empezar, nos han recomendado ver un vídeo en el que se explicaban algunas de las acciones que podemos llevar a cabo, así como ciertos consejos de supervivencia. Y nos han venido de perlas, la verdad, pues el nuevo juego del creador de Resident Evil es difícil (podíamos elegir entre dificultad casual o survival, y por supuesto hemos elegido la segunda), con enemigos despiadados que nos harán ver la pantalla de Game Over en múltiples ocasiones y de formas realmente grotescas. La posición de los enemigos es dinámica, de forma que si morimos, puede que en la siguiente partida no encontremos a uno de estos ¿zombies? en el mismo sitio, o que una habitación que en anteriores pasadas recorríamos con tranquilidad, albergue ahora a dos de estos seres. Los disparos a la cabeza no siempre significan la muerte de nuestros enemigos (salvo que veamos como ésta explota en mil pedazos), así que lo mejor es siempre quemar los cadáveres... Incluso aquellos que aún no se han levantado. La munición escasea -no hemos tenido más de seis balas en toda la demo- y los ataques cuerpo a cuerpo solo sirven para ganar algo de tiempo, salvo, eso sí, que nos hagamos con un hacha o similar... Aunque son objetos de un solo uso.

Los métodos de ataque incluyen desde las clásicas armas, como el revólver o la escopeta, hasta una ballesta a la que podemos equipar todo tipo de virotes con distintos efectos. Recogiendo piezas por el escenario, podemos crear nuevos virotes con diferentes propiedades (muy al estilo The Last of Us). También podemos recurrir al sigilo y a los ataques por la espalda para ahorrar munición, aunque es bastante complicado pillar a los enemigos por la espalda. La última opción disponible, cuando nos vemos abrumados por la cantidad de enemigos o andamos bajos de salud, es "salir por patas" y escondernos bajo una cama o en el interior de un armario hasta que nuestros perseguidores pierdan el interés. Cuando hieren a Sebastián, su salud se recupera con el tiempo (a mayor velocidad si permanecemos agachados) pero sólo hasta cierto punto, a partir del cual deberemos utilizar jeringuillas para estar al máximo. Podemos aumentar el tamaño de la barra de salud, la de resistencia, las características de las armas, etc. en los puntos de guardado (que son una suerte de dimensión paralela a la que se accede a través de los espejos) utilizando una especie de jugo verde que encontramos por los escenarios y que sueltan los enemigos al morir.

Los puzzles van más allá de "recoge esto y ponlo aquí", por ejemplo para abrir la caja fuerte que esconde uno de los cerebros, debíamos hacernos con las dos ruedas y adivinar el código de la caja atendiendo a las pistas que nos ofrece el entorno. Así que los jugadores que disfrutaron con los rompecabezas de las primeras entregas de Resident Evil se sentirán como en casa.Y hablando de sentirse como en casa... Las apariciones de Ruvik, el principal villano de la aventura, serán totalmente aleatorias, así que hemos pegado algún que otro bote cuando este personaje que se esconde bajo una capucha blanca ha aparecido de la nada. El sobresalto se transforma rápidamente en tensión, pues es imposible dañar a este personaje, así que nos veremos obligados a correr, dando pie a situaciones muy al estilo "Némesis".

En general, The Evil Within nos ha parecido la mezcla perfecta entre The Last of Us y Resident Evil. Gráficamente no es ninguna maravilla (hemos jugado en PS4), aunque es perfectamente comprensible teniendo en cuenta que su desarrollo comenzó cuando las consolas next-gen aún no habían sido ni anunciadas. Aun así en este apartado cumple a la perfección, a merced de un apartado artístico sencillamente terrorífico. Solamente hemos achacado algunos problemas de cámara y un control que no siempre ha resultado todo lo preciso que debía, pero a poco que pulan estos pequeños defectos de cara a su lanzamiento el próximo 17 de octubre, podríamos estar ante un nuevo exponente de los juegos de terror. Preparad pañales.

TEXTO ORIGINAL: Gamescom 2014 nos ha dejado volver a probar The Evil Within, aunque lo que hayamos jugado haya sido lo mismo que durante el pasado E3. El capítulo era el 9, titulado como The Cruelest Intentions. En él, Sebastián Castellanos llegaba a una especie de mansión abandonada que, al parecer, se usó para hacer experimentos médicos con pacientes. La atmósfera recuerda mucho a la de la mansión Spencer del primer Resident Evil. Se nota que Shinji Mikami está detrás del desarrollo. No será lo único que recuerde a RE: por ejemplo, tendremos que quemar los cadáveres de los enemigos con cerillas (que se agotarán) para evitar que vuelvan de entre los muertos.

En la demo, había que resolver tres puzles para poder abrir una puerta por la que, al principio de la misma, veíamos meterse a un científico con un paciente. Todos los puzles consistían en encontrar una serie de cerebros colocados para hacer experimentos. Una
vez ante ellos, para activar un mecanismo, debíamos pinchar una inyección en la zona correcta del cerebro (fallar quitaba vida). Para saber en qué zona pinchar, había que atender a unas grabaciones de audio y mirar el entorno. Parece que la exploración será bastante importante en el juego, muchas veces la clave para poder seguir avanzando. Para poder encontrar uno de los cerebros, antes había que abrir una caja fuerte, de la que había que encontrar las "ruedas". Durante todos nuestos paseos encontramos mucho coleccionable también, algunos de los cuales serán documentos que servirán para contextualizar la aventura.

Por lo que se ve en esta demo, The Evil Within no es un survival horror que dé un miedo visceral. Más bien, apuesta por el suspense, con algunos momentos de alucinación del protagonista, sonidos de los enemigos, zonas oscuras por las que no se ve nada... En el suspense tendrá mucho que ver Ruvik, una especie de Némesis que aparece de vez en cuando y hace que la pantalla se vuelva de color gris. Hay que huir de él, porque no se le puede matar. Gráficamente, nos ha parecido bastante correcto y el juego con la iluminación seguramente sea lo que más destaque.

El gore será una constante: hemos protagonizado una muerte en la que un enemigo nos partía en dos de una manera brutal. Y la forma de mejorar las habilidades y las armas será sentándose en una especie de silla eléctrica, con un “casco” que podría ser digno de La Naranja Mecánica. The Evil Within se retrasó hasta el 24 de octubre, cuando por fin podremos descubrir la atmósfera del juego de Bethesda.

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