Reportaje

Avance de Far Cry 4

Por David Martínez
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Viajamos a París para probar 4 horas de Far Cry 4. Este "shooter" de mundo abierto, desarrollado por Ubisoft Montreal, nos invita a visitar el país de Kyrat: un paraíso montañoso en que se libra una guerra sin cuartel entre las milicias locales y el tirano Pagan Min. Nuestra supervivencia, y la libertad del país, están en juego. 

El lugar más elevado de la Tierra, las montañas del Himalaya, son escenario de una guerra civil entre las fuerzas del gobierno de Kyrat y los opositores del Sendero Dorado. Desde luego, no es el mejor destino para irse de vacaciones, pero nuestro protagonista, Ajay Ghale, ha vuelto allí para depositar las cenizas de su madre. Quién le iba a decir que acabaría jugando un papel fundamental en esta rebelión (como ya hizo su padre antes que él). Pero no adelantemos acontecimientos, porque Far Cry 4 nos ofrece una experiencia muy diferente a cualquier otro FPS.

Un mundo enorme, totalmente abierto

Si habéis jugado a las anteriores entregas de la saga ya sabéis que Far Cry es un juego que "se modela", según las preferencias de cada uno. La experiencia de mundo abierto (con 18 vehículos muy variados para atravesar estas enormes distancias) está salpicada por constantes enfrentamientos en primera persona, zonas de exploración, secretos y la posibilidad de mejorar las habilidades de nuestro personaje. Y además, podemos afrontar cada combate de forma directa -tenemos nada menos que 61 armas a nuestra disposición- o utilizando nuestras dotes de sigilo.

En esta ocasión, el argumento nos ha parecido más integrado en el desarrollo de "sandbox" (aunque sólo hemos jugado 4 horas). Por un lado, la historia de Ghale cuenta con cinco finales diferentes que dependen de las decisiones que tomamos. Por otro, la presencia de los milicianos (tanto en las misiones de la campaña como en multitud de eventos aleatorios) la personalidad del propio Pagan Min y la ambientación, en general, son un billete de ida para conocer esta versión ficticia de Nepal que es Kyrat. En este sentido, desde los templos a los mensajes de radio, arrojan la sensación de estar en una dictadura asiática en que la vida de los habitantes no tiene apenas valor.

¿Habéis oído alguna vez que el tamaño no importa? Pues al menos en Far Cry 4 eso no es cierto. Porque vamos a recorrer un mapa tan grande como en la anterior entrega, pero cuatro veces más denso. Esto significa que hay cuatro veces más accidentes del terreno, más casas, más eventos... y también animales y zonas secretas. Y aunque en superficie el juego no haya crecido, sí lo ha hecho en "verticalidad". Ahora podemos trepar utilizando un garfio o volar en un autogiro, lo que nos permite cambiar el modo en que afrontamos cada asalto.

Misiones centradas en el combate 

Una vez que tenemos ambientación y escenario sobre la mesa, ¿cuáles van a ser nuestros objetivos? La nada despreciable cifra de 47 misiones (entre campaña, encargos especiales y niveles en la ciudad legendaria de Shangri-La) cuyo desarrollo, por lo que hemos visto, se apoya sobre todo en el combate (eliminar a los soldados de Pagan Min que custodian una zona, proteger templos, salvar plantaciones...) Sin embargo, no nos han parecido repetitivos, porque cada situación es impredecible: a veces se escapan un elefante enjaulado y siembra el caos entre los enemigos, otras veces un incendio o una explosión nos facilitan el trabajo, podemos elegir entre barrer la zona con un rifle de francotirador o ejecutar a nuestros enemigos desde un vehículo. La cantidad de variables es enorme, al igual que la diversión.

Y por supuesto, además de estas misiones argumentales, tenemos una serie de eventos para ganar karma (que consisten en ayudar a los miembros del Sendero Dorado) cuatro fortalezas enemigas por conquistar, 17 torres de alarma que destruir y 24 campamentos repartidos por el mapa. No tendremos tiempo para aburrirnos mienras recorremos Kyrat.

Aprendiz de mucho... maestro de mucho

Ghale aprende nuevas posibilidades a medida que el juego avanza. El sistema de progreso está dividido en dos árboles de habilidades: el tigre, centrado en las ofensivas y el elefante, que se apoya en características defensivas y de resistencia. Como ya hemos mencionado más arriba, también podemos acumular karma o modificar nuestras armas (con miras cargadores y diferentes "skins"). Según sus propios creadores, "no hay una forma correcta o incorrecta de jugar a Far Cry 4, se trata de hacerlo como más nos guste" y debemos ajustar nuestro personaje a esa  forma de jugar.


Nuestras dotes para conducir también mejoran, aunque conviene advertir que en la beta que hemos juugado (que ya tenía 8 semanas de antiguedad) el control de los vehículos no era demasiado fino. Se echa en falta la posibilidad de cambiar a una cámara más alejada, en tercera persona.

Dos mejor que uno

Una de las grandes novedades de esta cuarta entrega es la inclusión de un modo multijugador. Se trata de un modo cooperativo online (el segundo jugador controla a Hurk, el capitán de barco al que ya conocimos en Far Cry 3) que nos permite explorar Kyrat en busca de secretos y encargos que resolver. No podemos afrontar partes de la campaña en equipo para no alterar los arcos argumentales, pero sí afrontar las misiones secundarias. En especial, es imprescindible tener ayuda para asaltar las fortalezas enemigas más duras.

Nuestra experiencia en este modo ha resultado tremendamente divertida, sobre todo por la posibilidad de compartir los vehículos (uno de los jugadores pilota y su compañero dispara). Si queréis disfrutar a tope de esta mecánica, podéis verla en este gameplay cooperativo de Far Cry 4.

El salto de generación

Finalmente, una de las dudas que nos acosaban antes de probar el juego es ¿aprovechará la potencia de PS4 y Xbox One? Como sabéis se trata de un juego intergeneracional, que también saldrá en PS3 y Xbox 360, y ha sufrido un cambio de motor gráfico respecto a Far Cry 3 (en este caso el juego funciona sobre el motor Dunia). Esto hace que el juego resulte muy sólido, con efectos espectaculares y un escenario muy detallado, pero que muestre numerosos bugs y fallos (no los enumeramos porque muchos de ellos se habrán corregido para la versión final). En cualquier caso, la versión de PS4 nos ha parecido muy notable, como podéis comprobar en nuestro gameplay exclusivo. El  mundo de Far Cry 4 es tan grande que nos da  la impresión de sólo haber rascado la superficie en estas horas de juego (aunque pudimos visitar localizaciones avanzadas como las cumbres del Himalaya y Shangri-La). Para saber todo lo que nos puede ofrecer, tendremos que esperar al lanzamiento del juego, el próximo 18 de noviembre y disfrutar de nuestra entrevista exclusiva con Alex Hutchinson, director creativo del juego.

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