Reportaje

Avance y fecha de salida de Project CARS

Por Rafael Aznar
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¿Otro avance de Project CARS? Sí, porque, según cuenta la leyenda, el ambicioso simulador de Slightly Mad Studios verá la luz, por fin, el 7 de mayo, salvo que lo impida un nuevo retraso. En el reciente Level Up que Bandai Namco organizó en Madrid, pudimos probar una nueva demo del juego, cuyas características son las más consabidas de la historia, por el tipo desarrollo que se ha seguido, con una gigantesca comunidad como financiadora y testeadora. Si cumple lo que promete, podemos estar ante un nuevo hito de la velocidad.

Si otro retraso no lo impide, este será el último avance de Project CARS que publiquemos antes de traeros su análisis, que es lo que todos los amantes de la velocidad esperamos como agua de mayo. Como sucedió con Gran Turismo 5 hace un lustro, la gestación del juego se ha hecho eterna. Se inició en 2011, pero el parto está resultando muy doloroso. Tras muchos dimes y diretes, la primera fecha oficial que se dio fue el 21 de noviembre de 2014. Sin embargo, cuando sólo faltaba un mes, Slightly Mad Studios decidió posponerla al 20 de marzo, para poder pulirlo y, de paso, alejarse de la encarnizada competencia navideña. De nuevo, cuando faltaba un mes para su salida, se anunció otro retraso, esta vez de sólo trece días: el 2 de abril. El culebrón tuvo un sorprendente episodio más apenas un par de semanas después: nuevo aplazamiento hasta mediados de mayo (¿para qué, entonces, el penúltimo retraso de dos semanas?). Al final, se acaba de anunciar que saldrá el 7 de mayo.

Bandai Namco, como distribuidora, no se quería volver a pillar los dedos, así que, en principio, esta nueva fecha confirmada se debe a que el juego ya está prácticamente listo para empezar a producirse (la versión de Wii U llegará más adelante). Dicho todo eso, conviene decir que, pese a lo accidentado que ha sido todo el proceso, era casi obligatorio que el juego se retrasara. Cuando probamos la beta de enero, nosotros mismos ya vimos que había ‘bugs’ a puñados, algo que han señalado incluso algunos usuarios-financiadores del juego en muchos de los vídeos que hay colgados en YouTube (hay que recordar que el juego se ha financiado, en buena medida, con aportaciones de gente que, a cambio, ha tenido la oportunidad de tener acceso a los sucesivos códigos del juego). De no haberse retrasado, la cantidad de problemas y quejas habría sido de órdago, probablemente. En ese sentido, se agradece que, al contrario de lo que hacen otras compañías, Slightly Mad Studios y Bandai Namco fuesen honestas y pospusieran el lanzamiento hasta alcanzar el estándar de calidad necesario para un título tan ambicioso. No todo vale en esta pérfida era de parches gigantescos en el día de lanzamiento y de continuas actualizaciones en los meses subsiguientes.

Un potente rival para Gran Turismo y Forza Motorsport

La semana pasada, tuvimos ocasión de probar una nueva demo del juego, en el Level Up, un evento en el que Bandai Namco mostró todos sus juegos para los próximos meses. Dada la fórmula de desarrollo que se ha seguido, con toda la comunidad subiendo vídeos a YouTube, a día de hoy se conocen casi todos los contenidos del juego. De hecho, Slightly Mad ha seguido una política de comunicación un tanto extraña, anunciando, cada cierto tiempo, los circuitos que habrá en el juego… cuando se pueden saber con sólo ver los vídeos de la comunidad o incluso algunos de los tráilers oficiales. Por ejemplo, es vox populi que Nurburgring Nordschleife, Mugello o Montmeló formarán parte del juego, pero aún no se han anunciado de forma oficial, y eso que hubo un tráiler en Halloween que mostraba, sin ningún tipo de reparo, el famoso ‘Infierno Verde’… Igual que eso, se conoce también casi toda la lista de coches, que estará desbloqueada desde el principio (no hará falta comprar los vehículos, como sí sucede en Gran Turismo o Foza). Para refrescarlo todo, podéis revisar el anterior avance que publicamos en Hobby Consolas, pues, para no repetirnos más que el ajo, este texto preferimos dedicarlo a recordar las últimas novedades y a hacer otras consideraciones.

Project CARS será un simulador y, por lo que hemos probado, podemos asegurar que el control será incluso mejor que el de Gran Turismo y el de Forza Motorsport. Sí, ya sabemos que hay puristas recalcitrantes de los simuladores de PC que afirman que el juego está muy lejos de tener las físicas de Assetto Corsa, iRacing o rFactor, pero, como título para consolas, nos parece bestial en todo lo que ofrece, desde el propio manejo hasta las paradas en boxes, pasando por infinidad de opciones para la puesta a punto o la posibilidad de consultar la telemetría mediante diversas aplicaciones compatibles con el juego. No en vano, han colaborado en el desarrollo diversos pilotos profesionales, como Ben Collins, Oliver Webb o Nicolas Hamilton. Incluso René Rast, que este año disputará las 24 Horas de Le Mans con un Audi R18 (lo que significa que será claro aspirante a la victoria), suele preparar sus carreras de resistencia con el juego.

En su versión para PC, el juego permitirá usar infinidad de volantes de Thrustmaster, Fanatec y Logitech (incluido el célebre G27). En PS4 y Xbox One, la lista será más reducida, pero ha habido adiciones recientemente. Así, en la consola de Sony, funcionarán diversos volantes de Thrustmaster y de Fanatec, mientras que, en la de Microsoft, funcionarán algunos de esas dos marcas y uno de Mad Catz. Podéis consultar el listado entero en este enlace. Ha habido mucha polémica al respecto, con acusaciones de monopolio hacia Thrustmaster (cuyos volantes de PS4 no son compatibles con One, y viceversa, por cierto) y rumores de que hacía falta algún tipo de chip para hacer compatibles los volantes (lo que, supuestamente, haría inservibles los volantes antiguos), pero no está claro si la culpa es de los fabricantes de volantes o de los de consolas. Sea como fuere, el listado actual es el que es. Si teníais un G27 para PS3 y queréis usarlo en PS4, a día de hoy, parece una utopía.

No es la única polémica que ha habido. La compatibilidad con los volantes de Fanatec en las versiones de consola se anunció hace unas semanas, y eso es algo positivo, pero, como desveló el ‘youtuber’ Heikki360ES (podéis ver su completo análisis en este vídeo), dicho fabricante ha aprovechado la tesitura para, inmediatamente, subir el precio oficial de todos sus periféricos, tanto volantes como pedales y bases, existentes ya desde hace años. Así, por ejemplo, el Fanatec CSR ha pasado de costar 199,95 euros a costar 259,95 euros, mientras que el Porsche 911 GT3 RS V2 ha pasado de los 179,95 euros a los 239,95 euros. Por su parte, la base ClubSport V2 ha pasado de 549,95 euros a 699,95... Como diría Ana Pastor, éstos son los datos y suyas, las conclusiones.

Volviendo al juego en sí, para compensar a la gente por los retrasos, Slightly Mad Studios anunció, recientemente, que lanzará DLC gratuitos con nuevos coches, uno por mes. El primero en llegar será el Lykan Hypersport, una auténtica bestia que os resultará familiar si habéis visto la reciente Fast & Furious 7. En realidad, es una forma de dar a la gente un contenido que se le debería ofrecer de por sí con el juego, como se ha hecho con Gran Turismo 6, por ejemplo, que regala coches nuevos con sus sucesivas actualizaciones (como los del proyecto Vision GT), pero, desde luego, si se compara con los múltiples y carísimos DLC de Forza Motorsport 5, no queda otra que agradecer el ‘regalo’…

Habrá que ver qué política sigue el estudio con los DLC de circuitos, que, al final, son los que más importan en este género, pues, por los propios comentarios de la comunidad, ya se sabe que se están gestando trazados como Indianápolis, el antiguo Hockenheim, Daytona… Habrá que ver, especialmente, cómo se resuelve el caso de Indianápolis, pues, en su día, se anunció que el juego tendría la licencia de las 500 Millas, pero, en el mosaico de pruebas que se mostró hace unos meses, donde figuran los que, a priori, serán los eventos del modo Carrera, no se le ve el pelo. Eso sí, correr las 24 Horas de Le Mans, con el ciclo día-noche y la climatología variables de los que hará gala el juego, promete ser una auténtica gozada.

Gráficamente, si nos atenemos a lo que se ha visto hasta ahora, parece evidente que la versión de PC será muy superior a la de consolas, con una resolución de hasta 12K (resultado de poder juntar tres pantallas). Tanto la versión de PS4 como la de Xbox One irán a 60 fps, si bien la primera tendrá una resolución de 1080p, por los 900p de la segunda. Para compensar esa diferencia, hay que decir que, para la gente que juegue con mando, en lugar de con volante, seguramente los gatillos de impulsos de One marquen una gran diferencia, como ya quedó constatado en Forza Motorsport 5, el título que mejor partido les ha sacado hasta ahora.

Hace unos meses, nosotros lo pudimos probar en PS4 y, aunque no era particularmente espectacular en cuanto al grado de detalle, sí que era muy competente. En especial, hay que destacar el ciclo día-noche y la climatología variable, que nos dejarán maravillados. GT6 ya les dio una gran importancia a esos apartados, pero no en todos sus circuitos, y Forza Motorsport ni siquiera se ha subido aún a ninguno de los dos carros, así que el juego de Slightly Mad Studios puede darles una lección.

Un serio aspirante a lo más alto del podio

Los numerosos retrasos que ha sufrido han sido un auténtico fastidio para muchos, incluido el que firma estas líneas, que se compró un volante y un asiento para poder disfrutarlo al máximo, por ser el primer gran juego de coches que iba a salir para la nueva generación. Sin embargo, a sabiendas de que el juego tenía muchos elementos que pulir, está claro que Slightly Mad Studios y Bandai Namco tomaron la mejor decisión al posponerlo, algo que no se puede decir de otros muchos juegos, que han visto en los parches una forma de despreocuparse de si un juego estaba rematado o no antes de ponerlo en circulación.

Si Project CARS cumple lo que promete, podemos estar ante uno de los mejores juegos del año. La cantidad de circuitos, el exigente control, el ciclo día-noche, la climatología variable, la compatibilidad con dispositivos de realidad virtual o la cantidad de eventos (carreras de veinticuatro horas incluidas) pueden tenernos enganchados al volante para meses y meses. Se está haciendo de rogar, pero no podemos quitar la vista del semáforo: nos morimos de impaciencia por que sea 7 de mayo y se ponga verde.

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