Reportaje

Avance de Gears of War Judgment

Por Rafael Aznar
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Gears of War Judgment se presentó hace unos días en Madrid, en un evento en el que pudimos jugar tres actos de la campaña y al que asistieron Jim Brown, jefe de diseño de Epic Games, y Waylon Brinck, diseñador artístico de People Can Fly, que anunciaron que el juego incluirá un acto adicional de la campaña, ambientado en el tramo final de Gears of War 3. El buque insignia de Xbox 360 está a punto de regresar para someterse a juicio: Teniente Baird, ¿qué hacían su escuadrón Kilo y usted el Día D, a la Hora H?

Catorce años antes de que Marcus Fénix y Dominic Santiago iniciaran la gran ofensiva de la Coalición de Gobiernos Ordenados para exterminar a los Locust de la faz del planeta Sera, hubo un grupo de soldados que intentó hacer lo propio. Se trataba del escuadrón Kilo, que decidió desobedecer las órdenes expresas del alto mando de proteger la ciudad de Halvo Bay, para ir en busca de un golpe de efecto con el que abortar la invasión de las larvas.

Gears of War Judgment será una precuela de la trilogía original, ambientada treinta días después del Día de la Emergencia, es decir, del momento en que los abominables Locust abandonaron el subsuelo para someter a la raza humana, ya castigada con anterioridad por las Guerras del Péndulo. Esta vez, el protagonismo correrá a cargo de Damon Baird, Augustus Cole, Garron Paduk y Sofía Hendrick. A los dos primeros ya los conocemos de la trilogía original, pero los otros dos son debutantes en el seno de la CGO. El actor principal será el teniente Baird, que ejercerá su liderazgo con su particular verborrea. Cole, por su parte, será un soldado raso recién alistado, tras abandonar el deporte del thrashball. Paduk, en cambio, será un antiguo comandante de la Unión de Repúblicas Independientes, el bando que se enfrentó a la CGO en las Guerras del Péndulo. Finalmente, Sofía, que, en su día, ejerció como periodista en esa misma guerra civil, será una cadete con un gran sentido de la responsabilidad.

La narración de la historia será la más original que hayamos visto en la saga, pues estará planteada como un juicio con testimonios retrospectivos. Al principio del juego, veremos a los miembros del escuadrón Kilo siendo conducidos ante un tribunal de guerra, donde el coronel Loomis les exigirá explicaciones por haber incumplido su deber de defender el museo militar de Halvo Bay. Cada acto de la campaña nos pondrá en la piel de uno de los miembros del equipo Kilo, de modo que, como si de flashbacks se tratara, sus testimonios nos harán sumergirnos en la acción.

Además, según confirmaron Jim Brown, jefe de diseño de Epic Games, y Waylon Brinck, diseñador artístico de People Can Fly, el juego incluirá un capítulo adicional para la campaña, titulado como “Repercusiones”. En ese acto, que estará ambientado paralelamente al final de Gears of War 3, conoceremos los pasos que siguieron Baird y Cole mientras Marcus, Anya y Sam acababan con la Reina Locust. Al estar presentes tanto Baird como Cole, habrá referencias a los sucesos acontecidos en Judgment.

Esconderse, disparar y correr

Los disparos en tercera persona y la búsqueda continua de coberturas serán la piedra angular sobre la que se asentará la jugabilidad. La dinámica de avance será la misma de siempre, pero habrá algunas novedades, como la inversión de los botones para cambiar de armas y lanzar granadas, o la recogida automática de ciertas cajas de munición.

Habrá tres novedades importantes. La primera será el llamado Smart Spawn System, que hará que, cada vez que juguemos, varíen los enemigos y su disposición sobre el campo de batalla. Eso equivaldrá a una mayor rejugabilidad, ya que los rivales nunca serán los mismos, ni tampoco su lugar de aparición.

La segunda novedad destacada serán los testimonios desclasificados, que vincularán el desarrollo de los niveles con el argumento. Al principio de cada subcapítulo, veremos una marca que nos permitirá elegir si queremos activar o no un desafío que modificará ligeramente la declaración de los personajes en el juicio y, consecuentemente, el devenir de la acción. Por ejemplo, en la sección de Cole, éste recordará que, en cierto momento, había una ventolera que dificultaba los tiroteos, que tuvieron que atravesar un almacén a oscuras o que incumplieron la orden de no emplear armas de los Locust porque no les quedaba munición.

La tercera innovación reseñable será la introducción de un sistema de puntuación en forma de estrellas, para calibrar cómo lo hemos hecho en cada subcapítulo. A base de abatir enemigos, obtener medallas, hacer tiros a la cabeza, perpetrar ejecuciones o no morir, ganaremos puntos que, sumados, se traducirán en una, dos o tres estrellas. Esto no será algo baladí, ya que, para poder acceder al acto adicional de la campaña “Repercusiones”, antes tendremos que haber acumulado, al menos, cuarenta estrellas.

El armamento también aumentará respecto a otras entregas. Aunque parezca raro, el hecho de ser una precuela ayudará a que esto sea así, pues tendremos a disposición algunas de las herramientas de la Unión de Repúblicas Independientes, como el Markza, un rifle de francotirador semiautomático, y el Booshka, un lanzagranadas de efecto retardado. También hará su debut el Breechshot, otro francotirador, aunque éste sin mira telescópica, y varios proyectiles, como las granadas baliza, que servirán como radar, y las granadas “stim-gas”, que tendrán un efecto curativo y nos volverán invulnerables a las balas corrientes. Estas dos últimas granadas sólo estarán disponibles en el multijugador.

No faltarán a la cita, por supuesto, las salvajes ejecuciones. Serrar a los Locust con el Lancer, ensartarlos con el Retro Lancer, descabezarlos a patadas o reducirlos a polvo con la escopeta serán sólo algunas de las acciones con las que podremos ajusticiarlos.

Hay que destacar también la posibilidad de desplegar tres tipos de torretas centinela durante ciertos pasajes de la campaña, en los cuales nos enfrentaremos a oleadas sucesivas de enemigos. En nuestro último contacto con el juego, pudimos probar uno de esos momentos, ambientado en una playa. Al más puro estilo del Desembarco de Normandía, debíamos bajarnos de nuestro vehículo marino y tomar la playa, llena de empalizadas, mientras llovían cientos de balas y disparos de mortero. Más tarde, había que volver a la playa, pero no para tomarla, sino para defenderla de los Locust que iban llegando en barcazas a la orilla.

El multijugador se hace la cirugía estética

El mayor cambio de Gears of War Judgment respecto a las entregas anteriores vendrá de la mano de su multijugador. La campaña cooperativa será lo único que se mantenga sin cambios, pues, al igual que en Gears of War 3, hasta cuatro usuarios podrán combatir codo con codo para conocer el destino del escuadrón Kilo. Sin embargo, los modos competitivos han sufrido un importante lavado de cara, con la introducción de varias características inéditas en la saga.

El “respawn”, es decir, la aparición inmediata en el campo de batalla tras morir, hará su debut en la saga, lo que supondrá la eliminación del formato por rondas por el que había apostado la saga hasta ahora. Antes, si moríamos, casi siempre nos tocaba esperar hasta que todos los miembros de un equipo hubieran muerto. Eso se ha cambiado por algo más habitual, como es llegar a un número determinado de muertes o a una determinada puntuación. Asimismo, podremos saltar desde posiciones elevadas al suelo, para que las refriegas sean más ágiles y fluidas.

Por primera vez en la saga, se ha incluido un modo de Todos contra todos, que se unirá a Duelo por Equipos y Dominación. En este último, habrá tres posiciones estratégicas en el mapa, que deberemos tomar para que nuestro marcador de puntos se multiplique. A diferencia de lo que sucedía en las entregas anteriores, en estos modos competitivos no se enfrentarán CGO y Locust, sino que todos los participantes serán humanos, lo que puede que decepcione a algunos.

El modo OverRun será la principal innovación de Gears of War Judgment. En este modo, basado en tomar objetivos, se enfrentarán dos equipos de cinco miembros, con un sistema de clases. Por un lado, estará la CGO, que deberá defender dos agujeros de la emergencia y un generador. Habrá cuatro tipos de unidades. El ingeniero podrá reparar fortificaciones y desplegar torretas, el soldado será capaz de desplegar cajas de munición; el explorador podrá trepar por paredes elevadas y usar granadas baliza, y el médico tendrá la habilidad de lanzar granadas curativas. Por otro lado, estarán los Locust, con hasta ocho clases bien diferenciadas (Ticker, Infame, Grenadier, Kantus, Rager, Corpser, Serapede y Mauler), cuyo cometido será destruir los tres objetivos citados. Sin duda, lo más divertido será jugar con este bando, ya que los Ticker podrán autoimplosionar, el Infame podrá saltar fortificaciones, el Corpser se enterrará bajo tierra, el Serapede dará mordiscos…

OverRun combinará, por tanto, cooperación y competición. Primero, un bando jugará como la CGO y el otro, como los Locust, para luego intercambiarse los roles. La victoria se la llevará quien complete la destrucción de los tres objetivos en menos tiempo. Además, habrá una versión llamada Survival, en la que, simplemente, un equipo de cinco miembros de la CGO deberá hacer frente a los Locust en sucesivas rondas de defensa de objetivos.

Sin embargo, hay una mala noticia, y es que la inclusión de ese modo será a costa de Horda y Bestia, que no estarán disponibles, pese a haber sido las grandes estrellas de la segunda y la tercera entrega. Es cierto que ese Survival combinará elementos de aquellas dos modalidades, pero se echará en falta su existencia de manera autónoma.

El último cartucho exclusivo en la recámara

Gears of War Judgment se pondrá a la venta el 22 de marzo, y la primera remesa del juego estará acompañada por un código para descargarse, de manera gratuita, la primera entrega de la saga, que vio la luz en 2006 y que fue uno de los primeros bombazos de Xbox 360. En ella, Marcus Fénix y Dominic Santiago se enfrentaban al General RAAM. A día de hoy, sigue siendo un título genial. Si no lo jugasteis, podréis aprovechar para hacerlo.

A priori, el nuevo juego de Epic Games y People Can Fly será la última gran exclusiva de Xbox 360, antes de que Microsoft anuncie a su sucesora. La campaña, narrada en forma de testimonios judiciales, tiene una pinta estupenda, mientras que el multijugador será más frenético que nunca. En sólo dos semanas y media, podremos dictar sentencia sobre las aventuras y desventuras del escuadrón Kilo.

Mientras llega el día, no os perdáis, próximamente, la entrevista que les hicimos a Jim Brown, jefe de diseño de Epic Games, y Waylon Brinck, diseñador artístico de People Can Fly, para conocer más detalles del juego. Además, no dejéis de participar en nuestro concurso para buscar al mayor fan de Gears of War. ¡Hay un súper premio esperando!

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